Miércoles 12 de setiembre de 2001

MAS INFORMACION

Sobisch garantizó la seguridad dentro de los límites de Neuquén

Se normalizaron las operaciones en el aeropuerto de Neuquén

Más policías en sedes israelitas de Río Negro

REACCIONES

Desde De la Rúa hasta Menem repudiaron los atentados

 

Argentina entró en alerta roja y refuerzan el sistema de seguridad

 

Controlan fronteras, puertos, bases aéreas y desalojan objetivos estratégicos.

  El ataque terrorista que conmocionó ayer a los Estados Unidos puso en alerta rojo al sistema de seguridad de la Argentina, con un rápido refuerzo de fronteras, puertos y bases áreas y el desalojo de posibles objetivos estratégicos, como sedes diplomáticas norteamericanas e israelitas.
El impacto, frente a las imágenes que mostraban la vulnerabilidad del sistema de seguridad más sólido del mundo, diseminó la señal de alerta a lo largo de la Argentina tras la reunión de emergencia que encabezó el presidente Fernando de la Rúa con sus colaboradores. Allí, el primer mandatario dijo que "es un día de duelo nacional" y anunció que suspendería su actividad oficial prevista para horas de la tarde.
Inmediatamente tras el encuentro con el Jefe de Estado, el secretario de Seguridad, Enrique Mathov, estructuró con el jefe de la Policía Federal, Rubén Santos, el refuerzo de los dispositivos que protegen la seguridad de las sedes diplomáticas norteamericanas e israelíes y los centros comunitarios judíos.
Las directivas se extendieron a los sistemas de seguridad provinciales, para reforzar la seguridad de puertos marítimos y fluviales, aeropuertos y todos los centros diplomáticos vulnerables.
El cerco de seguridad que trazó el gobierno nacional cuando se conoció el carácter sistemático del ataque que sufrió Estados Unidos, permitió también el desalojo de las embajadas norteamericana e israelí y los centros DAIA y AMIA, castigados por el atentado del 18 de julio de 1994, con 86 muertos.
La embajada de Israel, a pocas cuadras de la Casa de Gobierno, fue cerrada en forma preventiva.
Por su parte, el embajador de los Estados Unidos en Argentina, James Walsh, confirmó que ordenó el cierre de la sede diplomática en Buenos Aires por "precaución".
"He decidido por razones de seguridad cerrar la embajada de Estados Unidos en la Argentina, no porque tengamos ninguna noticia en particular con respecto a la situación acá en la Argentina sino por precaución, una precaución que probablemente estén tomando mis compatriotas en otras embajadas del mundo", señaló Walsh. En tanto, la delegación argentina ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en New York fue evacuada "inmediatamente" por "medidas de seguridad".
En la Capital Federal, el gobierno porteño reforzó los sistemas de emergencia y seguridad, por lo cual se dispuso "mantener en estado de alerta permanente la Guardia de Emergencias, Hospitales, SAME, Defensa Civil y Guardia de Auxilio".
El trabajo en las fronteras fue encabezado por Gendarmería Nacional, con especial atención en la triple frontera que conecta Argentina con Brasil y Paraguay.
La Prefectura Naval incrementó el personal que controla puertos fluviales y marítimos, mientras que en los aeropuertos de todo el país "se intensificaron los controles de los pasajeros y los equipajes", dijo el comodoro Jorge Reta, jefe de prensa de la Fuerza Aérea.
Las imágenes del ataque sorprendieron a De la Rúa cuando comenzaba una reunión de ministros, pasadas las 10, que fue inmediatamente cancelada para trazar la estrategia de seguridad del gobierno.
De la Rúa envió una carta al presidente norteamericano, George Bush, donde expresó su "solidaridad personal y la de todos los argentinos" con el pueblo y el gobierno de los Estados Unidos.
El presidente argentino manifestó su "más enérgica condena" a los ataques y concluyó: "Elevo una oración por las víctimas y pido a Dios que brinde fortaleza a sus familias y proteja la pronta recuperación de los afectados por estos hechos que conmueven hondamente a todo el mundo".
De la Rúa intentó, de todos modos, generar tranquilidad al asegurar que "no hay peligro" de que la Argentina sufra un ataque similar y expresó el "duelo nacional" causado por el atentado terrorista.
Desde Lima, el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini manifestó que expresó personalmente su "repudio" y "condolencias" al secretario de Estado norteamericano, Colin Powell.
Mientras, el embajador de Palestina en Buenos Aires, Suhail Hani Daher Akel, condenó los atentados ocurridos en EE.UU. y consideró "una injusticia que rápidamente se acuse al pueblo palestino" por los ataques.
(DYN y Télam)

Acciones de resguardo

El Consejo de Seguridad Interior se reunirá hoy para coordinar acciones de "resguardo de posibles ataques terroristas" en la Argentina a raíz de los atentados sufridos en Estados Unidos.
Así lo anunció el secretario de Seguridad Interior, Enrique Mathov, quien adelantó que se "está enviando a las provincias un instructivo y pasos a seguir para estar en máxima alerta ante cualquier eventual hecho de terrorismo que se suscite".
El funcionario aseguró que en los "últimos días no hubo información de que el país pudiera ser blanco de atentados" y, en cambio, reseñó los "siete alertas que se registraron en los últimos años" por los que se reforzaron las medidas de seguridad en sitios estratégicos.
El Consejo de Seguridad Interior es un organismo federal compuesto por el titular del área -Mathov- los jefes de las Fuerzas de Seguridad, Policía Federal, Gendarmería y Prefectura, los ministros de Seguridad de las provincias y los respectivos jefes policiales.
Eventualmente se suman autoridades como el Presidente o los gobernadores y, en este caso, se convocó por una orden directa del presidente De la Rúa. Mathov indicó que la Cancillería argentina habilitó una línea telefónica -4819-7000- para "satisfacer requerimientos" de personas que busquen o necesiten saber paradero de parientes o argentinos que estén de viaje en Estados Unidos.

Ola de temor en el barrio de Once

BUENOS AIRES (ABA).- Como impulsadas por una onda expansiva, las explosiones registradas en los Estados Unidos también hicieron sentir sus efectos en la Capital Federal. En el barrio de Once, la zona de la ciudad donde habita la mayor parte de la comunidad judía, el espanto por lo sucedido y el temor de que pudiera producirse algún incidente similar al ocurrido en el gran país del norte se manifestó con crudeza: comercios cerrados, mínima circulación de automóviles y personas, caras de temor y estupor y un silencio fúnebre se apoderaron de toda el área a lo largo de la jornada de ayer.
Semejante reacción preventiva organizada de manera individual por los vecinos y comerciantes del tradicional barrio porteño no pasó desapercibida a los ojos de nadie, ya que precisamente esa zona se caracteriza por ser un epicentro comercial donde el ruido de los automóviles que la transitan se mezcla con el bullicio del ajetreo cotidiano de sus calles y con los vendedores ambulantes que ofrecen sus productos a grito pelado en casi todas las esquinas.
Pero ayer no quedó nadie. "Esto es una locura. Me voy a mi casa, ya estoy demasiado grande para pasar estos sustos o para esperar a que pueda pasar algo. Además, como está la cosa, por un día que cierre el local no pierdo nada, y si me quedo puedo perder mucho", murmuraba entre dientes Isaac Zeminzky, propietario de un local de telas situado sobre la calle Pasteur, mientras cerraba las cortinas metálicas de la tienda y se disponía a partir.
Pero Zeminsky no era el único. Las tiendas aledañas a la suya ya habían bajado las rejas y apagado las luces apenas se enteraron del atentado en los Estados Unidos. Por eso, él era uno de los últimos de la cuadra en tomar la determinación de irse a su casa.
"Lo pensé un poco, pero después, cuando vi que acá en frente estaban desalojando me asusté. Y como podés ver no lo pensé dos veces: me voy ya".
Con "acá en frente", el hombre se refería, ni más ni menos, que al nuevo edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), situado en Pasteur y Tucumán, que fue desalojado por prevención a las 12.
"No nos amenazaron ni nada. Lo hicimos ante la duda. No queremos saber nada de nada con este tipo de atentados. La sensibilidad de nuestra gente está muy a flor de piel", dijo un vocero de la mutual consultado por "Río Negro".
Y esa sensibilidad no sólo se hizo sentir entre quienes trabajaban allí. Los vecinos del barrio caminaban con el paso apurado, temerosos, sin detenerse en la calle por nada, como si el fantasma del 18 de julio de 1994 -el día del atentado- sobrevolara por la zona.
"Es lógico. Acá está todavía muy presente el horror del atentado a la AMIA. Por eso nadie quiere estar en la calle por mucho tiempo. Yo, apenas me enteré, fui a buscar a mis nenes al colegio y me los traje a casa. Y de acá no salen por nada", expresó una mujer de la zona llamada Cristina Cerwaki.

Semanas atrás hubo una advertencia

La Justicia Federal local fue alertada semanas atrás sobre posibles acciones terroristas en Argentina, Estados Unidos o Francia, en tanto un experto en terrorismo internacional que colaboró con la investigación por el ataque a la AMIA advirtió que futuros atentados serían perpetrados por vía aérea.
Bruce Hoffman, un especialista en terrorismo que en octubre pasado visitó el país, explicó entonces a miembros de la Corte Argentina y al juez federal Galeano que organizaciones fundamentalistas preparaban acciones mediante aviones.
El dato aportado por Hoffman cobró especial sentido ayer a la luz de los atentados múltiples en EE.UU, adonde aviones civiles secuestrados por terroristas arrasaron con las Torres Gemelas y embistieron contra la sede del Pentágono. La colectividad judía argentina suspendió todas las actividades en lugares públicos a raíz de la tragedia estadounidense. (DyN)

Oración por la paz en el Obelisco

El presidente Fernando de la Rúa, junto a todo el gabinete, asistirá hoy a la oración "por la paz en el mundo" que se realizará en el Obelisco.
Representantes de todos los credos religiosos de la Argentina se reunirán hoy a las 16 en el obelisco porteño para "para orar juntos por la paz en el mundo", anunció el arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, monseñor Jorge Bergoglio.

El Clínicas también se previno

Tanto fue el temor que se sintió en la zona que el Hospital de Clínicas de la facultad de Medicina de la UBA, situado a pocas cuadras de la AMIA, ya se había preparado para una posible emergencia.
"Decretamos el alerta amarilla, que es una medida preventiva que se toma ante factibles casos de alerta sanitaria", dijo una de las voceras de prensa del centro médico. Hasta los pasillos del enorme hospital ya habían sido acondicionados para recibir pacientes, al igual que las salas de terapia intensiva y los quirófanos. (ABA)

Foto: La Policía Federal reforzó la custodia de la embajada de EE. UU. en Buenos Aires.

     
     
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