Contáctenos
Información
Quiénes somos
Mapa del sitio
    Ediciones Anteriores
   SUPLEMENTOS
   Rural
   Informática
   El Económico
   Energía
   Cultural
   INFO
   Mapa del sitio
   Escríbanos
   SERVICIOS
   Guía del Ocio
   Cines
   RECEPTORIAS
   CLASIFICADOS
   NECROLOGICAS
   Contactos
   Contanos tu historia
Viernes 3 de marzo de 2006
LA RUTA DEL VINO: UN ITINERARIO INDISPENSABLE
Bodegas que hay que conocer

Desde Peñas Blancas, en el límite con la provincia de La Pampa, hasta Viedma en el extremo este de la provincia, Río Negro tiene cerca de una treintena de bodegas para visitar.
Esta situación fue tenido en cuenta recientemente por el área de Turismo de la provincia, que en conjunto con su par neuquino está promocionando la “Ruta de las peras, las manzanas y los vinos”.
Con grandes carteles ubicados en distintos puntos de la ruta 22, los visitantes e incluso los locales, pueden conocer la ubicación de las distintas ciudades, donde existe disponibilidad de lugares para visitar y conocer.
La mayoría de las bodegas cuenta con horarios y días para que los visitantes puedan recorrer las instalaciones y conocer un poco más sobre esta producción, la historia y las vidas de quienes allí trabajan.
Incluso tendrán la posibilidad de degustar algunos de los productos que se elaboran, o saborear uvas de mesa.
La zona de mayor concentración de bodegas está en el área de General Roca, donde existen 10 empresas de este rubro, la siguen Fernández Oro con cinco bodegas, Regina con tres, y Mainqué con dos, contabilizando la recientemente instalada Noemía.
Si se inicia el recorrido por el extremo noroeste de la provincia, se puede visitar la bodega Cepa Roja de Sánchez Carrillo, ubicada en el kilómetro 14 de la ruta 316 en la localidad de Peñas Blancas; mientras que ya en dirección al Alto Valle, se pueden visitar las bodegas Riez Notaro, en la localidad de Villa Manzano, en la zona de Colonia Marengo; mientras que en Campo Grande se encuentra la bodega Luiz Dellanzo, en la chacra Lote 69.
Ya en Fernández Oro la oferta es mayor. Allí se encuentran la Bodegas y Viñedos Balila Juan Vagnoni, en la ruta provincial 65, Rafael Costantini en la chacra Lote 129, Emilio Genari en Colonia Lucina, Juan Suter en la chacra 122 y Juan Cavallin.
En Roca se puede visitar el Establecimiento Humberto Canale en la chacra 186; la Bodega y Viñedos Río Negro, en Rochdale 1.780; Verdecchia Hermanos en la chacra 201; la Bodega Estepa en la Finca La Antigua; la bodega Sucesión de Giustino Pecini e Hijos en Güemes 50; Domaine Vistalba en la ruta 22; Agrestis en la calle Gobernador Castello 1.800; las Chacras del Sol en Tronador 1.276, y la Bodegas y Viñedos Humberto Tronelli en la chacra 150.
En tanto en Mainqué se encuentra la Eduardo Podlesch en la chacra 341; y desde hace algunos meses se instaló la bodega Noemía de la Patagonia, en la zona próxima de la barda norte.
En Regina se encuentran las bodegas Favretto Hermanos, en la chacra 104; Luis Fedalto en la chacra 103 y Renato Vecchi en la calle Juan XXIII. En Valle Azul, sobre la ruta provincial 7 a pocos metros del puente que atraviesa el río Negro, se encuentra la bodega Noemía de la Patagonia.
Ya en el Valle Medio, se puede visitar las bodegas Valle Lindo en el Choele Choel, ubicada sobre la ruta provincial 250, y en Luis Beltrán la Cooperativa Agrícola Choele Choel, sobre la calle Guerrico al 290.
En Conesa, se encuentra otra de las bodegas rionegrinas. En este caso en el lote 3 de la Colonia San Juan, se encuentra Sucesión de Antonio Martín; y ya en la capital provincial sobre la ex ruta 756 está La Comarca, mientras que en la Isla Churlasquín se encuentra Henry Hermanos y Quiles.
De una punta a la otra se pueden visitar bodegas y chacras implantadas con vides, para conocer algo más de la producción vitivinícola y disfrutar de buenos vinos.

 

LAS UVAS DE LOS VINOS ZONALES

La zona del Alto Valle de Río Negro, siempre ha sido catalogada como una región muy especial para el cultivo de las uvas para vinificar, debido a clima especial, que mezcla días con temperaturas altas y noches frescas. Esta combinación hace que las uvas adquieran un carácter especial, el cual se traduce en la elaboración de los vinos.
En esta región la plantación de las vides, se dio al poco tiempo de que se inició la colonización de las tierras del Alto Valle.
Principalmente los productores cultivaban viñedos en aquellas áreas donde la calidad del suelo no reunía las condiciones ideales para la plantación de frutas de pepita y carozo.
Y si bien en esta zona se llegó a contar con una gran cantidad de hectáreas cultivadas con uvas para vinificar, en las últimas décadas del siglo pasado, muchas de estas plantaciones fueron erradicadas para dar paso al cultivo de otras variedades frutales.
Pese a esa gran erradicación, aún hoy existen algo más de 2.500 hectáreas plantadas y en producción con distintas variedades; entre ellas las uvas Malbec son las que reúnen mayor cantidad de superficie plantada, y luego le siguen otras variedades como Pinot Noir, el Syrah, Cavernet Sauvignon y Merlot, en lo que hace a las tintas, y que son la base de la producción vitivinícola.
La variedad Malbec, es originaria de Francia, y es la que mejor adaptación a tenido en la Argentina. Es por esto que la gran mayoría de los vinos reconocidos a nivel mundial de nuestro país y de nuestra zona están elaboradas con esta variedad.
La de mayor presencia en la zona es la variedad Malbec, aunque los bodegueros y productores ven como necesario un mejoramiento de las plantaciones existentes; a esto se suma la importante presencia de Pinot Noir, la cual también tiene una alta demanda y hoy no existe en la región, ni en otros puntos del país, importantes cantidad de hectáreas cultivadas.
Por las características especiales de esta zona -la amplitud térmica principalmente- arrojan como resultado la obtención de un muy buena uva para vinificar.
La variedad Pinot Noir, es otra de las que se adaptó de muy buena forma a los suelos y climas del Río Negro, y además de permitir elaborar vinos de calidad, también es muy utilizada para la elaboración de champán.
Esta variedad requiere muchos cuidados ya que su piel es muy delgada. Esto la hace frágil ante ciertas enfermedades y no se adapta a todos los climas; pero logra un excelente desarrollo en climas fríos, lo que la ha hecho una variedad de gran crecimiento en el Alto Valle de Río Negro.

 
 
Es una publicación de Editorial Rio Negro SA.Todos los derechos reservados
Copyright 2003