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Euro y aranceles a la importación, en la mira

BUENOS AIRES (enviado especial).- Empresarios chilenos, brasileños y los mismos exportadores del Valle no dejaban de mostrarse optimistas con la evolución que está mostrando el euro en el mercado internacional. La mayor parte de ellos asegura que la moneda comunitaria se mantendrá entre los 1,45 y 1,50 dólares durante gran parte del próximo año. La sonrisa no se les podía borrar de la cara cada vez que se mencionaba el tema.

Pero esto que a primera vista pareciera ser algo altamente positivo para las exportaciones frutícolas del Valle que de por sí lo es para el corto plazo tiene otra cara que puede llegar a complicar el escenario para el sector exportador de la región. Dos efectos negativos se pueden esperar con un euro en los actuales niveles. El primero de ellos se da porque la economía de la UE difícilmente pueda seguir creciendo con una paridad cambiaria como la actual. Hace más de 18 meses que el euro se ubica por encima de los 1,35 dólares y esto está erosionando los cimientos de las exportaciones del Viejo Continente, pilar esencial del desarrollo económico de la UE. Por lo tanto, de mantenerse la fortaleza del euro en el tiempo, comenzarán a aparecer las presiones recesivas sobre el mercado y esto sin dudas puede afectar el consumo de frutas. El otro efecto negativo que puede generar esta distorsión en la paridad cambiaria es que muchos proveedores de frutas del hemisferio sur vean como una oportunidad enviar su oferta al Viejo Continente y esto genere desequilibrios en el mercado, observándose una mayor presión de frutas en la Unión Europea en desmedro de los mercados de Estados Unidos.

Otro de los puntos mencionados con preocupación en el Congreso y tocado en la nota central de este artículo son los aranceles que tiene la fruta argentina para llegar a los distintos mercados del exterior, cosa que nuestros competidores no tienen o presentan en menor magnitud.

En este sentido se tomó como ejemplo comparativo la situación que hoy existe entre la pera, manzana y uva de mesa argentina con la oferta de estos mismos productos de Chile en los mercados de la UE. El impacto del diferencial de los aranceles de importación sobre la manzana golpea en forma negativa a la oferta del Valle en 0,042 dólares por kilo de fruta. En peras este valor se ubica en 0,05 dólares por kilo. Y en uva de mesa esta diferencia llega a casi 0,10 dólares por kilo, es decir: el equivalente a las utilidades que hoy puede llegar a tener el productor regional por la venta final de su fruta.

Para pensar qué es lo que hace la Cancillería argentina con nuestros impuestos.



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