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La balanza comercial argentina es positiva con casi 150 países
Las buenas perspectivas internacionales ayudaron a consolidar esta situación.
La devaluación generó una
mayor competitividad sobre las exportaciones.

La Argentina se caracterizó por tener ciclos económicos mucho más marcados que el resto de los países. Pasamos de períodos con déficits incontrolables en determinados segmentos de la economía a superávits que nos ponían transitoriamente en línea con el mundo.
El comercio externo no queda fuera de estas tendencias.
En la década de los ’90, el contexto nacional estuvo caracterizado por un tipo de cambio apreciado, acompañado por niveles deficitarios en el sector fiscal y, principalmente, en el intercambio comercial con el exterior.
Entre 1990 y 1999, la Argentina vivió seis períodos deficitarios, alcanzando un promedio negativo sobre su balanza de unos 3.800 millones de dólares por año.
La situación del sector externo argentino se revirtió entrado el siglo XXI, con resultados superavitarios en la balanza comercial, sobre todo tras la salida de la convertibilidad debido a una pronunciada caída en los niveles importados. Esta es la primera con- clusión que determina un reciente estudio elaborado por la consultora Abeceb.com.
De esta manera, entre los años 2000 y 2006, el saldo promedio se mantuvo sostenidamente por encima de los 10.000 millones de dólares, superando ampliamente a otros períodos de la historia del comercio internacional argentino.
Los resultados son aún mayores si se considera sólo el período 2002-2006, en el cual se alcanza un promedio de 13.715 millones de dólares anuales.
Por otra parte, destaca en otros de sus párrafos el estudio, el balance fue positivo desde el año 2000 y su importancia en el PBI de los últimas temporadas supera a todo registro histórico: entre el 2000 y 2006, la participación del superávit comercial llegó al 7,7% del PBI.
Las características diferenciales del saldo en cuanto a su desagregación a nivel de países o bloques son claves para aportar conclusiones sobre el comportamiento geográfico del sector externo argentino y su proceso de recuperación en el período posconvertibilidad.

LAS ESTADISTICAS

El estudio de Abeceb.com destaca que para el período comprendido entre 1999-2006, considerando el total de países con los cuales Argentina entabla un intercambio, se observa que en el último año con 148 de estos países se mantiene una relación superavitaria, cantidad cuatro veces mayor que la suma de destinos con los que se registró déficit.
Por otra parte, el saldo favorable que en 1999 existía con 102 socios comerciales continuó con resultados positivos en el 2006. Entre ellos se ubicaron Chile, con un crecimiento del superávit de 2.575 millones millones, Venezuela cuyo incremento fue de 613 millones, Sudáfrica con 583 millones de dólares, Perú con 492 millones y Holanda con 475 millones, entre otros.
No obstante, con 21 de estos países se registró una reducción en el nivel superavitario. En este sentido, el saldo con Bolivia cayó 226 millones de dólares entre 1999 y 2006, como consecuencia del significativo incremento en los valores importados, al igual que con Irán se observó una contracción en los resultados de 146 millones de dólares.

LOS GRANDES CAMBIOS

Las estadísticas oficiales detallan que se pasó de una situación deficitaria en 1999 a otra superavitaria en el 2006, con 46 países, en su mayoría pertenecientes a zonas desarrolladas. Entre estos se cuenta principalmente España, que pasó de un saldo negativo de 42 millones de dólares a un resultado favorable en el 2006 de 1.209 millones de la misma moneda, lo que representó una variación en términos absolutos de 1.251 millones de dólares. En importancia le siguen Italia, China, Rusia y México, entre otros.
Sin embargo, cabe destacar que el proceso de crecimiento exportador es generalizado, involucrando mercados más allá del continente americano. Cambios en la estructura de comercio, como la fuerte irrupción de los containers en el mismo, ayudaron a la conquista de nuevos mercados en estos últimos años.
En este sentido, Abeceb.com resalta que algunos destinos no tradicionales como Europa y Africa se expanden a tasas superiores al promedio, demostrando un importante dinamismo reciente y perspectivas favorables para los próximos años, a pesar de ser acotado todavía el acceso a los mismos.
En el 2007, las exportaciones de vehículos a la Unión Europea se multiplicaron 9,2 veces en relación al 2003, ocurriendo algo similar con el resto de Europa (fueron 8,7 veces más que en el 2003) y Africa (3 veces más).
En consecuencia, la pregunta que se impone es: ¿qué países contribuyeron a explicar el actual resultado del saldo comercial?
España se ubica en el primer lugar, explicando el 8,6% del cambio de déficit a superávit comercial. Esto se debe, principalmente, al impulso cobrado por las exportaciones (incremento de 865 millones de dólares entre 1999 y el 2006), mientras que las importaciones provenientes del país ibérico cayeron en 386 millones en el período bajo análisis.
Similar comportamiento se observó en el intercambio con Italia (ver infograma adjunto).
En términos de productos comercializados, se pudo observar que, en los principales países que contribuyeron a los resultados positivos del saldo, las exportaciones se encuentran principalmente concentradas en productos de origen primario y de menor valor agregado –como soja y sus derivados, carnes y mariscos, cobre y petróleo y sus derivados y, en una menor medida, por vehículos de uso familiar y comercial–, mientras que las importaciones provenientes de dichos destinos corresponden en su mayoría a bienes industriales con mayor valor agregado, tales como: vehículos y sus autopartes, artefactos de línea blanca, electrónica, entre otros.
Si bien en la actualidad la Argentina se ve beneficiada por la creciente demanda global y el consecuente aumento de los precios de los commodities, surgen ciertos desafíos que deberán superarse, como una mayor diversificación de la estructura exportadora, consolidando los lazos comerciales con las regiones de mejor desarrollo.
El ambiente positivo de la economía internacional no durará para siempre y es preciso estar preparados para enfrentar adecuadamente una eventual reversión del ciclo favorable. Adicionalmente, a partir del 2006 se percibe un cambio de tendencia en el comercio bilateral con los bloques de mayor relevancia a nivel mundial, con superávits que se reducen y que amenazan con convertirse en déficits de importancia en el mediano plazo: es el caso de China, la Unión Europea y los Estados Unidos.
El nuevo desafío que debe enfrentar el país, el histórico: trascender la estructura exportadora basada en commodities y consolidar la competitividad mundial de nuevos sectores productivos.
(Redacción Central en base a informe de Abeceb.com)

Continúan los desequilibrios con Brasil

Lo que ocurre entre el comercio argentino y el brasileño es realmente insólito.
La paridad cambiaria del peso versus el real está en su mejor momento, competitivamente hablando, para la administración Kirchner. Sin embrago, Brasil con una moneda norteamericana por debajo de los dos reales tiene un balanza superavitaria con la Argentina, que presenta un dólar en 3,20 pesos.
En julio, el déficit comercial con Brasil volvió a trepar y alcanzó los 415 millones de dólares, sólo 9 millones por debajo del record registrado en agosto del 2006. De esta manera, Argentina registra 50 meses consecutivos de saldo negativo con Brasil y, en lo que va del año, acumula un valor deficitario de 2.025 millones de dólares. A pesar de la cifra arrojada en julio, el saldo es un 7% inferior al registrado en los siete meses del 2006, con un promedio aún por debajo del observado el año pasado.
Las exportaciones argentinas en julio alcanzaron los 896 millones de dólares, un 8,6% superiores a las registradas en junio y un 15,3% superior respecto a julio del 2006.
Por otra parte, el acumulado hasta julio registró un incremento del 30,9%, alcanzando los 5.584 millones y dando continuidad a una dinámica superior para las importaciones brasileras de productos argentinos.
A pesar de que Argentina continúa ubicándose en el tercer puesto como proveedor de Brasil, ya se encuentra muy por detrás de Estados Unidos (10.289 millones) y China (6.262 millones).
Por su parte, las importaciones en julio fueron de 1.311 millones de dólares, incrementándose un 12,2% respecto de junio de este año y un 15,7% con respecto a julio del 2006.
De esta forma, entre enero y julio las compras argentinas provenientes de Brasil ascendieron a 7.609 millones, un 18,1% superiores a las importaciones del mismo período del año pasado.
Argentina se consolidó como el principal destino de Brasil para los vehículos familiares y de carga.

 



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