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No interferir en el campo

Experto en mercado de granos advirtió al gobierno.

El experto en mercados granarios mundiales, Dorab Mistry, aseguró que el gobierno argentino "no tiene que matar la gallina de los huevos de oro" al intervenir en el mercado de granos y que, por el contrario, "tiene que dar un paso atrás para permitir que el campo cree riqueza para todos".

El experto indio disertó en el marco del Seminario "Alimentos y Energía: los nuevos escenarios para la Argentina" que organizó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

"Los políticos no se dan cuenta de que la interferencia termina diseminando pobreza", dijo Mistry, quien planteó dudas sobre la capacidad de la administración de Néstor Kirchner de "crear condiciones para la expansión" de la oferta de granos local.

El especialista planteó sus cuestionamientos al cerrar un panel donde hablaron el director de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), Loek Bo

onekamp, y el director ejecutivo de la firma portuguesa Firstforce, Pedro Santos de Sampaio Nunes.

Los integrantes de la mesa coincidieron en que en los próximos años se va a registrar un incremento de la demanda de granos y aceites de origen vegetal debido a la política de la Unión Europea encaminada a llevar al 15% el uso de diésel de origen vegetal mezclado con el de origen fósil.

Mistry estimó que hasta 2010 la demanda de aceites de origen vegetal crecerá en 25 millones de toneladas métricas lo cual generará rentas por 10.000 millones de dólares.

"La Argentina podría ser una buena área para expansión de la colza, que requiere de climas templados, pero parece ser adicta a la soja y no creo que eso cambie por ahora", expresó.

Boonekamp, por su lado, expresó una posición contraria al biocombustible por considerar que "sólo Estados Unidos puede producir sin respaldo del estado". "En la OCDE es necesario que los gobiernos se pregunten si es tan robusta y necesaria la industria del etanol", señaló el director de esa entidad, quien consideró más viable a los biocombustibles de segunda generación obtenidos a partir de procesar compuestos celulósicos como la paja.

Boonekamp estimó que la necesidad de aplicar subsidios para expandir tierras cultivables "va a generar intereses que luego va a ser difícil de revertir" en momentos en que la Organización Mundial del Comercio (OMC) se discute la tendencia inversa. El especialista vaticinó que la alta demanda de oleaginosos va a provocar una suba en el precio de los granos que a su vez tendrá un impacto negativo en la ganadería que usa las harinas vegetales como alimento.

Por su lado, Sampaio Nunes defendió la iniciativa hacia los biocombustibles y consideró que la Argentina "podría tener muy buenas oportunidades en colza", que genera un tipo de aceite que está dentro de las normas de la UE para la elaboración de diésel.

"La capacidad de Europa de generar oleaginosas es limitada. Para 2010 se van a necesitar 20 millones de toneladas y 6 millones de hectáreas que Europa no tiene", destacó el empresario portugués.



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