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Crece la ayuda europea al desarrollo
No obstante, la porción de América Latina se vio disminuida en un 10%.
La UE mira con desconfianza el posicionamiento de China en este campo.

BRUSELAS (AFP).- La Unión Europea anunció el miércoles que el monto de la ayuda exterior al desarrollo distribuida por su agencia EuropeAid alcanzó en el 2006 un record de 6.500 millones de euros (unos 8.650 millones de dólares), aunque América Latina vio reducida su porción de la torta en un 10%.
Según cifras dadas a conocer en Bruselas por el director general de la oficina de EuropeAid, Koos Richelle, los países latinoamericanos recibieron en el 2006 ayudas por 340 millones de euros (unos 452 millones de dólares), contra 380 millones en el 2005 (505 millones de dólares). Esto significa el primer retroceso en el monto efectivo de dinero girado a la región por esta agencia europea desde el 2001, una situación relativizada por Richelle, quien habló de un “ciclo” marcado por los compromisos adoptados por la UE y los pagos realmente realizados. “Los compromisos están descendiendo y los pagos efectivos, aumentando”, dijo en referencia a la mayor eficacia de EuropeAid para hacer llegar el dinero a los países concernidos.
En ese sentido, señaló que la nueva política de la agencia de brindar ayuda presupuestaria y a sectores en lugar de focalizarse en proyectos individuales está logrando acelerar el ritmo de concreción de obras, establecido en el 2006 en 3,2 años contra 3,3 en el 2005. “Por primera vez en la historia, en enero del 2008 terminaremos con cero euro en nuestras manos”, teniendo en cuenta los compromisos adoptados a principios de año, aseguró.
Por lo pronto, la “velocidad y la eficacia record” logradas por la Comisión Europea en la aplicación de sus programas permitió a EuropeAid desembolsar a países terceros una ayuda efectiva al desarrollo de 6.500 millones de euros, contra 6.150 del 2005.
En cuanto al reparto por regiones, Africa, Caribe y Pacífico (que reúne al continente africano y los países ACP) fueron los más beneficiados en el 2006, con 2.930 millones de euros (unos 3.895 millones de dólares), seguidos por Oriente Medio y la cuenca mediterránea, que recibió 1.240 millones de euros (unos 1.648 millones de dólares). Asia obtuvo 740 millones de euros (983 millones de dólares), mientras que los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI, ex repúblicas soviéticas) recibieron 450 millones de euros (600 millones de dólares), todo en alza con respecto al 2005.
Del informe anual sobre la política de desarrollo de la Comunidad Europea y la ejecución de la ayuda exterior –que corresponde al 2005– surge que la mayor parte del dinero girado por EuporeAid a América Latina fue destinada a infraestructura del sector social (38%), que incluye las áreas de educación, salud, provisión de agua, sociedad civil y buena gobernancia. El resto de la ayuda se repartió entre asistencia de emergencia y tareas de reconstrucción (22%), cuestiones como medio ambiente o reforzamiento de los derechos de la mujer (17%), desarrollo de sectores de la producción (14%) y servicios e infraestructuras económicas (9%). Para el 2006, la tendencia general de la agencia europea ha sido volcarse aún más a los sectores de educación, salud y abastecimiento de agua.
La UE (Comisión Europea y Estados miembros) representa el 55% de la ayuda mundial al desarrollo, lo que la convierte en el mayor donante, muy por encima de Estados Unidos, con el 24%.


DESCONFIANZA

Por otra parte, se indicó que la Unión Europea (UE) observa con desconfianza el aumento de la ayuda al desarrollo que ofrece China, tanto por la falta de transparencia sobre su accionar –del cual dice no saber nada– como por el respeto de las políticas de sostenibilidad. En los últimos tiempos el mundo ha asistido a “una nueva situación de donantes de países emergentes”, como China y Brasil, “que no informan con transparencia sobre lo que están haciendo”, señalaron fuentes europeas.
Si en el caso de Brasil existe un trabajo conjunto con la UE en ciertas áreas, es China la que atrae todas las miradas, ya que “no sabemos exactamente lo que está haciendo”, admitieron.
En una cumbre sino-africana de noviembre pasado en Pekín, China se comprometió a favorecer el desarrollo de Africa, anunciando la duplicación de su ayuda financiera y la condonación de parte de las deudas que tienen los países de la región.
Las ofertas de China incluyeron préstamos a tasas preferenciales por 5.000 millones de dólares, la exoneración de impuestos para algunos productos destinados a su mercado y el lanzamiento de programas de construcción de infraestructura (carreteras, hospitales y escuelas).
Un ejemplo de esta ofensiva se produjo durante la visita del presidente chino, Hu Jintao, en febrero a Zambia, donde anunció inversiones por unos 800 millones de dólares en proyectos de minería y desarrollo en el país africano. Iniciativas como ésta no han hecho más que acrecentar en los últimos tiempos la idea de que China está desarrollando una relación “neocolonialista” con Africa, cuyos recursos naturales interesan al gigante asiático.

 



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