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“Hay buenas perspectivas de negocios”
El diplomático indicó que en el mercado ruso la fruta y el vino argentinos tienen muy buena reputación.
La economía está creciendo al 6 ó 7% anual, y el que quiere vender allí puede hacerlo “sin restricciones”.

En el marco del seminario “Cómo exportar a Rusia, un mercado con futuro”, organizado por la CAIC de General Roca, el Consejo Empresario Argentino-Ruso y el Ministerio de la Producción de Río Negro, visitó la región el primer secretario de la Embajada de la Federación de Rusia, Sergey M. Melik-Bagdasarov. El siguiente fue el diálogo que mantuvo con “Río Negro Económico”.
–¿Cuál es la situación de la economía rusa?
–La economía de Rusia crece desde hace cinco años consecutivos al ritmo de un 6 a un 7% anual. Crecen los salarios y el mercado. Este crecimiento está ligado a los buenos precios del petróleo y del gas natural en el mercado internacional. Por ello vienen muchas inversiones a la economía rusa, que durante el 2006 recibió más de 30.000 millones de dólares en concepto de inversión extranjera directa.
–¿Qué posibilidades existen de intensificar las relaciones comerciales entre la Argentina y Rusia?
–Las perspectivas son muy favorables. En el 2006 el comercio bilateral fue superior a los u$s 1.100 millones, según los datos de la aduana rusa. Los ritmos de crecimiento del comercio son muy dinámicos porque el comercio bilateral en los últimos años creció de cuatro a cinco veces. La mayor parte de este intercambio corresponde a las exportaciones argentinas a Rusia. Tenemos varios mecanismos para desarrollar el comercio. Las relaciones políticas entre ambos países son excelentes, lo que permite concentrarnos en mejorar las relaciones económicas. Tenemos varios organismos e instituciones para desarrollarlas. Por ejemplo, el 6 y 7 de marzo acaba de realizarse en Buenos Aires la 6ª reunión de la Comisión Intergubernamental Ruso-Argentina; hay varios grupos de trabajo: el de comercio, el de cooperación agrícola, el de combustible y energía... también en el ámbito técnico-científico. Tenemos, además, otros organismos en la Argentina que facilitan el comercio, como el Consejo Empresario Argentino-Ruso.
–¿Cuál es el posicionamiento que tiene la producción argentina?
–En el mercado ruso las frutas argentinas tienen una muy buena reputación. A mi parecer, el producto argentino tiene algo muy especial en el pensamiento de un ruso: se lo considera una fruta ecológica, que proviene de otra parte del mundo donde las tecnologías son avanzadas. Los alimentos entran en el mercado ruso con calidad excelente y son frescos y nutritivos; esto es muy importante por las condiciones climáticas.
–¿Qué otros productos tienen demanda en el mercado ruso?
–La miel tiene un consumo muy importante, porque es una costumbre nacional tomarla y hay platos de comidas típicas que la utilizan, pero realmente no sé cuánto proviene de la Argentina. También los vinos, que son de alta calidad, y no es sólo mi opinión sino también la de parientes y amigos. Y no son caros, si bien el precio de los vinos en general es un poco alto para el consumidor medio. También hay vino que viene a granel y, obviamente, sale más barato. Curiosamente, leía ayer en internet que el consumo de vodka disminuye en Rusia a la par que aumenta el de vino. No sé por qué, pero es un hecho.
–¿Qué otras oportunidades presenta el mercado ruso?
–El mercado ruso tiene la gran ventaja de no tener restricciones arancelarias ni paraarancelarias; los derechos de importación son bajos. Con respecto a otras regiones de Rusia, los salarios en las zonas de extracción de petróleo y gas son mayores que los que tenemos en Moscú y San Petersburgo; son las regiones más ricas, con la población más rica, pero las condiciones climáticas son muy adversas. Por eso necesitamos alimentos.
–¿Qué resultados ha producido el proceso de Perestroika y cómo incidió en el nivel de vida de la gente ?
–El nivel de vida de los habitantes de mi país mejoró muchísimo en los últimos años. Cuando Gorvachov inició el proceso de Perestroika fue un choque para la economía pues había una desintegración económica y política del Estado de la Unión Soviética. Hemos pasado de la economía planificada a la de mercado. Este proceso duró casi diez años y los resultados son muy positivos. La vida es mejor día a día; el año pasado los salarios reales de la población crecieron algo más del 10%, y los salarios aumentan no sólo en los sectores privado y público sino también en la esfera educativa.
–¿Consideran que aún faltan reformas para consolidar la economía de mercado y aumentar la calidad institucional?
–Nuestro gobierno hace las reformas necesarias porque las que se implementaron en los inicios de los ’90 fueron muy fuertes y generaron caos y desorganización. Después de la llegada del actual presidente, todo se ordenó con mayor eficacia. La economía es la de mercado: el que quiere vender en el mercado ruso puede hacerlo sin ninguna restricción, si bien hay excepciones, pero son las normales –por ejemplo, de carácter sanitario–, no son restricciones burocráticas.
–¿Cómo evalúa la vulnerabilidad de Rusia ante las crisis financieras internacionales?
–Somos un país que tiene reservas por más de 300.000 millones de dólares, tenemos un fondo de estabilización de 2 billones de rublos... tenemos mucho dinero. Ahora estamos intentando desarrollar la economía y diversificar la producción para no depender sólo de hidrocarburos. Esto nos da fortaleza, otro tipo de fortalecimiento al que teníamos en la época del mundo bipolar. Vivir en paz siempre es mejor. Como nos gusta decir, “la paz mala es mejor que la guerra buena”.

 



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