>
Se diluye el sueño del techo propio

Los bancos serán más exigentes a la hora de otorgar préstamos hipotecarios.

El recalentamiento de la economía puso a varias firmas al borde de la quiebra.

 

WASHINGTON (AFP).- Los préstamos inmobiliarios de alto riesgo, que alientan el sueño de la vivienda propia en gente cada vez menos solvente en Estados Unidos, pueden provocar un doloroso efecto bumerán sobre la economía.

Algunos economistas no vacilan en afirmar que este tipo de préstamos representa hoy "el mayor riesgo para los mercados financieros", según un estudio publicado el lunes.

La amenaza sería incluso mayor que la que presentan los "hedge funds", los fondos de inversiones de carácter especulativo cuyos métodos opacos suscitan cada vez más recelo en el mundo, según un sondeo de la asociación de economistas de empresa (NABE).

Otra señal de esta toma de conciencia la dio el martes el gigante del refinanciamiento hipotecario Freddie Mac, al anunciar un endurecimiento de las normas de estos créditos a fin de limitar la concesión de préstamos con poca información sobre los clientes.

En el centro del problema se encuentran los préstamos hipotecarios llamados "exóticos", que han permitido la compra de vivienda a un público cada vez más amplio y de menos recursos.

Al considerarse cada vez menos el perfil del tomador del préstamo mediante la multiplicación de montajes acrobáticos préstamos a tasa variable, reembolso diferido del capital los bancos llegaron a prestar hasta el 110% del valor de la compra.

El aspecto positivo es que toda una parte de la población, excluida del crédito por causa de sus antecedentes o ingresos insuficientes, ha logrado obtener sus préstamos hipotecarios.

El sistema funcionó mientras los precios de los inmuebles aumentaron un 10% al año y las tasas de interés se mantuvieron bajas. No obstante, hoy el mercado se ha estancado y la Reserva Federal aumentó drásticamente sus tasas, que en dos años pasaron del 1 al 5,25% anual.

Muchas familias hoy se ven asfixiadas con un crédito cuyas mensualidades han aumentado varios cientos de dólares.

El tema es más agudo con las minorías: el 50% de los préstamos otorgados a los negros es de riesgo, según el centro para préstamos responsables.

Este centro, para el cual las prácticas imprudentes de los bancos han preparado "la más grave crisis de insolvencia de la historia moderna", estima que 2,2 millones de familias estadounidenses van a perder sus viviendas en no mucho tiempo más.

Pero los hogares afectados no son los únicos que sufren. Los bancos especializados en este tipo de préstamos están acusando fuertemente el golpe y no pasa una semana sin que alguna empresa del sector anuncie nuevos sinsabores para el segmento.

El 13 de febrero el banco ResMae Mortgage, especializado en acreedores afectados por la insolvencia, se declaró en quiebra. La semana pasada, la sociedad NovaStar vio sus acciones caer un 42%, tras el anuncio de una enorme pérdida en el último trimestre del 2005.

Y esto no es más que el comienzo, estiman los analistas. "El mercado de los créditos de riesgo puede seguir debilitándose", afirmó la asociación de banqueros hipotecarios (MBA) en un estudio publicado a comienzos de mes.

Todo estriba ahora en saber en qué medida esto podrá repercutir sobre el resto de la economía.

Los analistas concuerdan en que esta situación aleja la perspectiva de que el mercado inmobiliario residencial retome su vigor. El endurecimiento de las exigencias de los bancos "va a contener la demanda de viviendas y esto hará más difícil que los precios se recuperen", estimó Andrew Tilton de Goldman Sachs, recordando que los préstamos "exóticos" representaban 200.000 adquisiciones por año.

Pero la economía como un todo debe digerir esta mala fase. "El sector tiene un impacto económico mínimo", con 100.000 empleados como máximo en Estados Unidos, y un "contagio a los préstamos tradicionales parecería limitado, aunque es necesario mantener la vigilancia", agregó Tilton.

 



Use la opción de su browser para imprimir o haga clic aquí