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Nuevos desafíos, viejos problemas

Según el experto cubano Angel Elejalde Villalón, es necesario "cortar la

cadena de culpas" en donde cada nivel acusa al precedente. La personalización de

la enseñanza con la experiencia de "docentes generales integrales" y la tecnología.

El secretario general internacional de la Asociación de Educadores de Latinoamérica y el Caribe (Aelac), el cubano Angel Oscar Elejalde Villalón, evaluó que los cambios que requieren los sistemas educativos de la región avanzan a paso lento. Es más: afirmó que "hemos trasladado para el siglo XXI los problemas del siglo pasado", porque no se han cumplido las metas educativas establecidas en los acuerdos suscritos por numerosos países.

Para revertir el panorama, Elejalde Villalón recalcó que es fundamental incrementar el financiamiento educativo, erradicar el analfabetismo, desarrollar la inteligencia y creatividad de los estudiantes, profundizar la profesionalización de los docentes con capacitación permanente y "garantizar aprendizajes de calidad en la educación básica para tratar de cortar la cadena de culpa pedagógica". Explicó que hoy "cada nivel considera que el nivel precedente no formó correctamente a sus estudiantes".

El especialista cubano visitó Neuquén semanas atrás y en diálogo con "Río Negro" dio su impresión de la realidad que observó en los países que ha visitado. Pero advirtió que sus reflexiones surgen del intercambio de saberes con otros docentes y reconoció que su óptica y el prisma son diferentes para ver los problemas. Comentó que en Cuba pusieron en marcha un modelo nuevo de aprendizaje que lleva unos tres años. Consiste en trabajar con menos alumnos en el aula y con docentes generales integrales.

"Decidimos que en la primaria se trabajara sólo con 20 alumnos y en la secundaria básica, con 15 y con un profesor que domine de 10 a 12 materias", explicó. Dijo que el objetivo es que el docente conozca las características del alumno, su familia, sus intereses, para realizar un diagnóstico que le permita diseñar sus estrategias pedagógicas. "Hay que establecer una verdadera comunicación interpersonal alumno-profesor y que podamos de esa manera trabajar todo el contexto escolar", añadió.

Contó que el proyecto comenzó con la capacitación de un grupo de docentes para el plan experimental y que, para implementarlo, seleccionaron una secundaria de La Habana. También formaron alrededor de un centenar de profesores generales integrales. Después de esa experiencia, el modelo se fue ampliando a todo el sistema. Hoy, aseguró, "estamos formando profesores generales integrales que sean capaces de impartir 10 ó 12 materias, excepto idioma extranjero y computación, a cargo de especialistas".

Para Elejalde Villalón, "es vital la preparación del docente". Dijo que diseñaron una maestría en Ciencias de la Educación "para todos los docentes, en horario extraescolar", que sirve para preparar y recalificarlos.

Puntualizó que la preparación universitaria que tienen los docentes cubanos es fundamental "para participar en forma activa y objetiva en las transformaciones de la educación en la región. Hay muchas cosas nuevas, hay que incorporar nuevos medios, métodos. Hay que asimilar nuevas estrategias didácticas y metodológicas y para esto se necesita de una recalificación, de una capacitación permanente de personal docente. Para nosotros es de vital importancia ser precisos en la formación de los maestros, porque son los que van a formar a las futuras generaciones", agregó.

Señaló que en los países de la región se observa, en líneas generales, una alta repitencia en los primeros grados, índices alarmantes de deserción escolar, ingresos tardíos en el sistema y sobreedad, que relacionó con una crisis económica que viven Latinoamérica y el Caribe.

"Son muchos los problemas sociales y, entonces, le cuesta trabajo al sistema educativo retroalimentarse de él. O la educación ayuda al desarrollo social o el desarrollo social favorece la educación", planteó. Y remató: "Está claro que la educación es la brújula, es la base del desarrollo, y si logramos que la educación cumpla sus objetivos y pueda desarrollar todas las competencias inherentes al proceso, estaremos garantizando el famoso desarrollo sostenido y sustentable".

El docente cubano consideró que "si cada uno de nosotros garantiza la calidad de la instrucción y la educación que les da a sus cincuenta o cien alumnos, tenemos casi el cincuenta por ciento de la batalla ganada". Pero alertó sobre que "si no lo hacemos y esperamos que venga un tercero para resolver los problemas que tenemos en la educación, se van a demorar los cambios, y digo 'demorar' porque hemos trasladado para el siglo XXI los mismos problemas que tuvimos en el siglo pasado". Recordó que los países no han cumplido, por ejemplo, con el acuerdo de Dakar, que establecía las "metas de educación para todos. Lo que debió haberse cumplido para el 2000 lo hemos trasladado para el 2015. Nos hemos dado 15 años más de gracia", lamentó.

Elejalde Villalón opinó que los principales desafíos del siglo XXI para los países de la región pasan por "erradicar el analfabetismo, garantizar aprendizajes de calidad en la educación básica para tratar de cortar la cadena de culpa pedagógica, aplicar el currículum diversificado y pertinente de acuerdo con las características de cada país y estimular el desarrollo de la inteligencia, la creatividad y el talento de nuestros estudiantes".

JORGE VILLALOBOS

Agencia Neuquén



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