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La ganadería inició proceso de liquidación de vientres
Esta situación muestra que el productor deja la actividad. La faena de hembras tocó su máximo histórico.

Los indicadores ganaderos muestran la primera señal de alerta para la actividad.

Las estadísticas oficiales destacaban, hasta el tercer trimestre del año pasado, que la ganadería mantenía el proceso de retención de vientres y, por lo tanto, se podía proyectar un período de expansión del stock bovino, aún con un clima de incertidumbre creciente por las medidas tomadas desde el gobierno.

Hoy esta tendencia está cambiando.

A partir de noviembre del año pasado y con particular fuerza durante diciembre, la importancia de las hembras en la faena total creció muy por encima del valor crítico (43%) necesario para mantener constante el rodeo vacuno. En enero esta tendencia se profundizó.

Así lo confirman las estadísticas oficiales puestas de manifiesto en el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA) en el que se destaca que, en los próximos meses, habrá que prestar particular atención al indicador que muestra la liquidación de vientres porque, si se consolida en este nuevo piso, las tensiones existentes entre consumo interno y externo se profundizarán.

Los guarismos que publicó recientemente ONCCA confirma-ron que en noviembre del año pasado las hembras representaron 45,7% de la faena total y que en diciembre este valor trepó hasta 48%.

Hace muchos años que no se ve una participación equivalente a casi la mitad de la faena en el último mes del año. Es decir, en diciembre del 2006 se marcó un record de participación de las hembras para el mes.

Cuando los datos se agrupan por trimestres, el estudio destaca que la participación de las hembras se mantuvo por debajo del nivel crítico en los primeros tres cuartos del año. En el primer trimestre fue del 39,4%, en el segundo de 39,9% y en el ter

cero del 41,1%. Pero en el último saltó a un nivel de 45,8%, algo que no sucedía desde el segundo trimestre del 2005, cuando finalizó la fase de liquidación anterior.

Los primeros datos de enero muestran que la tendencia no se quiebra: más productores agropecuarios tienen previsto dejar la ganadería.

 

RETENCION

 

En todo proceso de desarrollo ganadero es clave que el productor retenga vientres (hembras) y no los mande a faena, puesto que ésta es la "fábrica" de terneros con la que cuenta el sector a la hora de armar su programa de expansión. No es una buena señal que la actividad entre en una fase de liquidación de vientres.

Lamentablemente muchos de los campos mixtos del país están dejando atrás la ganadería, lo que puede generar una espiral negativa sobre toda la actividad: menos oferta con más demanda significa suba de precios; ante la suba de precios internos, el gobierno volverá a aplicar cortes en las exportaciones; la actividad perderá rentabilidad y más vientres se liquidarán. Una película con final abierto.

"Cualquier grano duplica hoy la rentabilidad que puede generar la hacienda en el campo. Y a esto se le suma que el gobierno interviene el mercado apretando al ganadero para subsidiar al consumidor", protestó un importante referente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) ante una consulta de este diario.

Está claro que, en este escenario,la ganadería está condenada a sobrevivir en campos marginales del país. Campos en los que, por ahora, los cultivos de commodities no pueden entrar.

 

FAENA TOTAL Y MERCADO INTERNO

Las estadísticas muestran que en el 2006 se faenó un total de 13,33 millones de cabezas, lo que representó una disminución de 6,5% en relación a lo observado durante el 2005. Cuando se toman los valores absolutos, se observa que en el último año se faenaron 923.500 cabezas menos que en el 2005.

La retracción en la cantidad de cabezas faenadas durante el 2006 obedeció a tres factores principales:

1. La suspensión transitoria de las exportaciones en el período abril-mayo.

2. El rebrote de aftosa registrado en Corrientes, en febrero del año pasado, el cual desencadenó el cierre, entre otros, del mercado chileno durante los siguientes seis meses. Este destino había sido el segundo en importancia para nuestras exportaciones cárnicas en el 2005 .

3. El aumento del peso mínimo de faena, que comenzó a regir en noviembre del 2005 (con 260 kilos en pie) y que a partir de marzo del 2006 se elevó 20 kilos más (a 280 kilos en pie), implicó inicialmente una menor disponibilidad de animales para enviar a faena. Estos factores, destaca el informe, no lograron ser compensados ni por el aumento de los envíos a faena durante agosto, a raíz de la sequía que se observó en zonas productoras, ni por la reducción del peso mínimo de faena implementado desde noviembre del año pasado.

Por otra parte, en el cierre del año el precio de la carne vacuna que releva el INDEC

para la elaboración del índice de precios al consumidor (IPC) registró un alza de 4,4% mensual, que se agregó a la suba de 1,6% registrada el mes anterior.

Según el informe elaborado por la Cámara del sector, el aumento respondió al crecimiento del precio de la hacienda en pie registrado en octubre y noviembre (que fue de 4,1% mensual en cada mes), así como también a la estacionalidad que generan las fiestas de fin de año.

Al agregarse este dato, la caída acumulada desde marzo (cuando se decidió suspender las exportaciones para tratar de ampliar el abastecimiento del mercado interno y frenar el aumento de los precios) se redujo a sólo 1,9%, en tanto que entre puntas del año experimentó un crecimiento de 3%.

¿Tanto esfuerzo para esto?

La actividad ganadera perdió en el 2006 algo más de 300 millones de dólares como consecuencia de las medidas restrictivas al comercio tomadas por el gobierno nacional.

La puesta en marcha de un mecanismo para sostener artificialmente el indice de precios, como ocurrió el año pasado, no puede justificar semejante pérdida sufrida por el sector.

 

JAVIER LOJO

jlojo@rionegro.com.ar

 



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