>
La producción de peras muestra grandes atributos
La pera argentina es muy demandada en los mercados. pese .a ello, crece la participación de la industria.

Semanas atrás, en estas mismas páginas se analizó cómo estaba posicionado nuestro sistema productivo de manzanas en el mercado en relación con los del resto de los países oferentes del hemisferio sur.

Allí quedó demostrada la falta de competitividad de la manzana del Valle en función de los destinos hacia donde se orienta la oferta productiva y los precios que se obtienen en cada uno de ellos.

Ahora es el turno de las peras.

Considerando los datos estadísticos de los distintos informes realizados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) respecto de la última temporada frutícola, intentaremos establecer algunas comparaciones entre los países productores de peras tomando como variables los destinos de la cosecha y los valores obtenidos en los distintos segmentos.

*Argentina, con una oferta de alrededor de 750.000 toneladas al año. Lejos de este volumen, le sigue Sudáfrica con una producción media en torno a las 370.000 toneladas.

En el tercer lugar del ranking de producción se encuentra Chile, con unas 280.000 toneladas por temporada. La Argentina aporta el 49% de la producción del hemisferio sur.

A nivel mundial, nuestro país es el tercer productor más importante detrás de China, que cosecha anualmente unos 14 millones de toneladas (20 veces la producción argentina), y Estados Unidos, con una producción propia del orden de las 850.000 toneladas anuales.

* Siguiendo con los informes del USDA, la oferta exportable argentina de peras está muy bien posicionada en el mercado. La demanda externa de este producto es muy activa. El 55%, en promedio, del total de lo cosechado anualmente se orienta a la exportación. El nuestro es el país que logra el mejor perfil respecto de este mercado (en la comparación con los volúmenes del resto del hemisferio sur). En este ítem le sigue Sudáfrica, que destina al mercado externo el 49% de lo que produce, y luego Chile, con el 48%.

En valores absolutos, la Argentina domina el mercado. Anualmente exporta algo más de 410.000 toneladas de peras, seguido por Sudáfrica con ventas por 180.000 toneladas y Chile, con cerca de 135.000.

De acuerdo con las estadísticas del USDA, el año pasado el país fue el segundo exportador mundial de peras detrás de China, que embarcó alrededor de 460.000 toneladas.

* En el análisis del mercado interno, el país productor que muestra la mayor participación en ese segmento en comparación con el total de su cosecha promedio es Australia (60%). Le siguen Nueva Zelanda, con el 49%, y Chile, con el 28% (ver infografías). Sobre Argentina es importante hacer una aclaración. Pese a la baja participación que representa el mercado interno (sólo el 12% del total producido) en valores absolutos, este indicador suma en importancia respecto del resto de los países del hemisferio sur: absorbe alrededor de 90.000 toneladas anuales. Otro detalle relevante es que la participación del mercado doméstico cayó desde mediados de la década a la fecha en casi diez puntos (ver infografía).

* En lo que respecta a la industria de jugos concentrados y aromas, la participación argentina es alta. No está en una posición tan marginal como sucede con las manzanas, pero no por ello este dato deja de ser preocupante. Durante el año pasado las estadísticas del USDA reflejaron que el 33% de la cosecha de peras se había destinado a la industria, que terminó pagándole al productor precios que ni siquiera compensaron los costos de cosecha. Cerca de 250.000 toneladas de peras se orientaron hacia este circuito comercial. La cifra equivale al 70% de la producción de Sudáfrica, el 90% de la oferta de Chile o el 200% de la australiana. La tendencia que ha exhibido la industria en los últimos años también es un tema que preocupa en la actividad (ver infografía).

Pese a ello, el sistema de producción de peras en la Argentina es eficiente en comparación con los del resto de los países del hemisferio sur.

Siguiendo el razonamiento lineal realizado semanas atrás para el caso de las manzanas y tomando como valor de referencia promedio para la pera de exportación 0,38 dólares por kilo, para la que se destina al mercado interno de 0,18 dólares por kilo y para la industria de 0,01 dólares por kilo, un productor local -que representa las proporciones del sistema- percibiría por kilo producido un valor promedio de 0,234 dólares, monto que sólo es superado por el sistema chileno (ver infografía).

Para las peras nacionales es esencial mantener las proporciones que tiene hoy en el mercado externo, de modo de sostener los niveles de retornos ya mencionados.

 

Manzanas, en una posición complicada

La estructura comercial de la producción de manzanas argentinas exhibe muchísimas falencias. Los resultados, teniendo en cuenta la estructura productivo-comercial en cada uno de los países del hemisferio sur, muestran retornos para la producción argentina del orden de los 0,122 dólares por kilo de fruta producida. La cifra representa casi la mitad de lo que percibiría un productor en Nueva Zelanda y el 60% de lo que obtendría un chacarero en Chile.
En este sencillo análisis -expuesto con mucha más profundidad en la edición del Rural del 30 de enero pasado- no se tienen en cuenta los costos de producción en cada uno de los países mencionados.
Los grandes desfases entre los retornos de los distintos países son consecuencia de la estructura comercial de cada sistema.

Pero, recapitulando la fría estadística: los 0,122 dólares por kilo que se obtienen en nuestro país están dados por el hecho de que el 50% de la producción se destina a la industria, que paga sólo 0,015 dólares por kilo.

Está claro que, si no se disminuye el volumen de fruta que se destina a la industria y en forma paralela crece la que se orienta al mercado en fresco, difícilmente el sistema frutícola del Valle pueda salir de la crisis estructural en la que se encuentra. 




Use la opción de su browser para imprimir o haga clic aquí