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La cadena vitivinícola cierra un año distinto y difícil
Unos pocos rubros de comercialización salen airosos de la crisis. El mercado interno se recupera sobre el cierre de temporada.

os despachos de vino al mercado interno en la Argentina continúan mostrando cifras negativas en el acumulado anual, aunque los últimos datos proporcionados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura alientan esperanzas de cara al cierre del 2009.

Entre enero y octubre de este año, los despachos alcanzaron un volumen de 8,5 millones de hectolitros, con una caída del 3,1% respecto de las cifras colocadas durante el 2008, las que se ubicaron en 8,8 millones de hectolitros.

La merma más pronunciada se dio en el rubro de los vinos espumantes con un 20,5% entre un año y otro. Los vinos varietales se mantienen con una pérdida de volumen del 2% y aquellos sin mención varietal sufrieron una baja del 2,8%.

Sin embargo, las cifras de octubre de este año comenzaron a mostrar un cambio de tendencia.

Comparadas con octubre del 2008, los despachos a mercado interno de vinos varietales experimentaron una interesante mejoría del 6,4%, mientras que los espu- mantes achicaron la brecha a un 3,2% respecto del volumen colocado el año anterior.

Fuentes del sector indicaron que, si se tiene en cuenta que la producción fue casi un 25% inferior a la de la temporada anterior, las caídas observadas en los distintos rubros de comercialización vitivinícola no muestran cifras alarmantes e incluso vaticinan un cierre de año alentador con una baja en las ventas apenas superior al 2% respecto del año pasado.

También se observó que la menor disponibilidad de vinos en el mercado posibilitó un sinceramiento de precios, lo que mejoró la rentabilidad para el sector vitivinícola.

Al respecto, el titular del Fondo Vitivinícola, José Luis Lanzarini, declaraba días atrás al diario "Uno" de Mendoza que "la reducción de la producción tuvo una influencia directa en el reordenamiento de los valores de la cadena. A principios de año el vino en cartón costaba 3 pesos y ahora 6 y no se resintió en grandes proporciones la venta en el mercado interno. Los vinos recompusieron sus valores y es muy bueno para la cadena, porque la hace más sustentable, aunque se dificulte la comercialización".

Mercado externo

Las exportaciones de vinos sufrieron este año un fuerte golpe en el acumulado global, ya que entre enero y octubre se colocaron un total de 2,3 millones de hectolitros, lo que representa una baja del 30% respecto del 2008.

El único rubro que ofreció signos positivos en la comercialización en mercado externo fue el de los vinos varietales, de los que se colocaron 1,5 millones de hectolitros, con un avance del 4% respecto de la temporada anterior.

En contraste, la performance que exhibieron los vinos sin mención varietal fue preocupante, ya que las ventas se desplomaron un 56% al pasar de 1,9 millones de hectolitros en el 2008 a 849.000 hectolitros en la actualidad. La caída en las exportaciones de espumantes fue más acotada, un 6% entre ambas temporadas.

Dentro de las causas que explican el comportamiento del mercado, Ángel Vespa, titular de Bodegas de Argentina, señaló que a nivel interno influyeron en el consumo el nivel de conflictividad política, la gripe A, el tema creciente de inseguridad, la incertidumbre y la falta de confianza de los consumidores. A nivel externo, dijo Vespa, los problemas fueron la imposibilidad de trasladar los aumentos de costos internos a los precios con un dólar planchado y problemas puntuales como la eliminación de las licencias automáticas en Brasil en la época cuando más se consume.



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