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La reparación de un gigante
La presa es vital porque deriva el agua del río Neuquén y permite amortiguar las crecidas

Dicen que esa noche del invierno del 2006, cuando se estima que el río Neuquén bajó del norte de la provincia con la máxima crecida de su historia bajo registro, en Duke Energy pensaron que Portezuelo Grande se caía. Hay ingenieros que disfrutan de esos momentos porque, por una vez en la vida, salen del diseño y resuelven con la realidad encima.

Eso fue lo que hicieron todos los que ese día le pidieron a Portezuelo Grande que soportara un poco más.

El vertedero que deriva el agua hacia el embalse Los Barreales aguantó caudales mucho mayores que los 7.900 que decía el manual. A tres años de aquella experiencia merecía una reparación.

Esta presa forma parte de un complejo concesionado a Duke Energy, que decidió invertir 40 millones de pesos para reparar el cuenco amortiguador del vertedero, que tiene como función la de disipar la energía con la que el agua pasa por las compuertas.



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