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El mariscal del volante
Claudio Menzi se inició en el rally, en el que llegó hasta el Mundial. Pasó por la pista y volvió a su gran pasión. Ahora, quiere ser campeón.

"Alcanzame el casco...". "Y este quién se cree que es, el Mariscal". El diálogo era entre piloto y preparador, con Juan P. Raies como testigo, quien no dudó en empezar a llamarlo con ese apodo, como también se lo conocía a Roberto Perfumo, un futbolista exquisito, pero que cuando tenía que ir duro no lo dudaba un instante. Salvando las distancias, Claudio Menzi es similar. Súper rápido al volante, pero un guerrero también cuando se trata de jugársela para ir en busca de la victoria.

Menzi vuelve a la Vuelta de la Manzana siendo uno de los cuatro que pelean por el título en el competitivo Grupo N-4, la división elite en el rally argentino.

Su última incursión en la clásica prueba duró muy poco. Se cayó adentro de una cantera, en el tramo del Aeropuerto de Roca y terminó con algunos golpes. Hoy es un simple recuerdo y hasta una carcajada cuando se entera que un sector del especial se denomina con su apellido.

"¿Pasamos por el mismo lugar? En la hoja de ruta le voy a poner un OJO bien grandote", comenta Menzi, uno de los defensores de Subaru ante la mayoría de Mitsubishi que tiene la categoría.

-¿Cómo llegás a la "Manzana"?

-Muy bien, entonado. Mucho mejor que el año anterior, cuando estábamos en desarrollo del auto. Ahora se evolucionó mu-cho. Habrá que ver cómo nos sientan los caminos, porque son pesados, arenosos. Al tener los Subaru menos torque, nos cuesta más sacar buenos tiempos.

-¿Cuál es el objetivo?

-Sumar puntos. Será difícil, pero todos en el equipo estamos preparados para hacer el máximo esfuerzo para conseguir nuestro objetivo. Vamos a saber bien dónde estamos parados después de los tres primeros tramos.

-¿Venís de ganar en Tucumán, ya quedó olvidada la exclusión en San Luis?

-No. Mucho menos por lo cerrada que está la lucha por el título. No sabés cómo nos duelen esos puntos, estaríamos primeros. Cada vez los extrañamos más.

-¿Cómo te llevás con Gabriel Raies en su nueva función de manager?

-Excelente. Me sorprende la relación que tenemos. Nos entendemos muy bien. Abajo del auto es fundamental. Tiene experiencia y sabe cómo transmitir las cosas.

-¿Estuviste peleado cuando eran rivales?

-¿Y... con quién no se peleó Raies? No teníamos ni medio de onda. Pero, la vida nos dio otra oportunidad para trabajar juntos. Ahora, los dos nos preguntamos cómo no nos unimos antes.

-¿Te irías de nuevo al Mundial?

-No tengo ganas de irme afuera, salvo que sea un proyecto muy importante y eso sólo lo puede llevar adelante Raies. Es bravo estar tanto tiempo lejos, se extraña la familia, los afectos, los amigos.

-¿Qué te pareció la "Carrera de la Historia" del TRV6?

-Increíble lo que armaron los dirigentes del Top Race, fue muy lindo compartir la pista con grandes figuras. Encima, anduve bien en los ensayos y clasificación, comparándome con el titular del equipo que fue Joaquín Volpi. Fue una experiencia bárbara, ojalá la podamos repetir.

-¿Pista o rally?

-Rally, sin dudarlo. Las dos son difíciles, porque no es sencillo andar rápido y bajar una centésima, como pasa en la pista, encima son un montón en cualquier categoría. En la tierra somos menos, pero también peleamos a la décima.



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