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En 1974 se creyó en el principio del fin del bloqueo

Los periodistas argentinos que acompañaron la "misión Gelbard" a Cuba entre el 24 y el 28 de febrero de 1974 conversaron un par de veces con Fidel Castro.

Cuando uno de los periodistas le comentó que había escuchado por onda corta que Estados Unidos no tenía inconveniente en que las transnacionales con sucursales en la Argentina comerciaran con Cuba -según publicó la revista "Crisis" en su edición de junio de ese año-, Castro respondió: "Yo siempre tenía entendido que el permiso para que las empresas argentinas le vendieran a Cuba no tenía que darlo Estados Unidos".

Como alguno le explicó que "la Argentina ha dicho que no necesitaba ningún permiso", Castro replicó: "Creo que, en ese problema, lo primero que hay que analizar es quién debe decidir esa cuestión: ¿el país donde operan las empresas o el país donde están las casas? Es un problema de soberanía lo que se discute".

Y agregó: "A mi juicio, no tenían otra alternativa que aceptarla. De todos modos, no les vamos a dar las gracias por eso. Lo que nosotros entendemos es que el gobierno argentino decidía, y sabíamos que el gobierno argentino estaba decidido a que se cumpliera la ley argentina. Es un principio del fin del bloqueo, sí, es una fuerte grieta en el bloqueo".

Como Perón le envió un mensaje personal a través de Gelbard, le preguntaron por el contenido del mismo y si lo contestaría de idéntica manera. "Efectivamente: es la primera vez que recibo un mensaje de él -manifestó-. Con respecto al contenido, no creo que deba ser yo el encargado de divulgarlo. (...) Por supuesto que fue un mensaje protocolar y amistoso".

En relación con el convenio, Castro pensaba que era "una operación muy inteligente para la Argentina, porque es un país que está en un despegue industrial. (...) ¿Y por qué razón alguien en el mundo le va a imponer una restricción a su comercio? (...) También considero el fondo político y el valor moral del gesto de restablecer relaciones diplomáticas con nosotros. Esto les significa la conquista de un mercado seguro y también significa que nosotros le daremos preferencia al convenio".

"¡Ah! ¡Yo sí, pueden estar seguros de que sí!", contestó cuando le preguntaron si estaría en el puerto cuando llegaran los automóviles Ford, Chevrolet y Chrysler.



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