>
Piedra Shotel

No hay dudas de que la Patagonia ejerce un hechizo sobre hombres y mujeres que en ella viven o la recorren, hechizo inexplicable y que algunos relacionan con la inmensidad del paisaje o la soledad. Del manuscrito de Joaquín Hardt, que vivió gran parte de su vida en ella, y de la vida legendaria de su abuelo se desprende que ambos fueron atrapados por la magia de esta geografía. Uno, en los comienzos, en la era de los pioneros; el otro, en la era de la consolidación de la colonización, cuando ya las distancias y el aislamiento llegaban a su fin.

Cuando el asfalto comenzaba en Bahía Blanca y para llegar a Neuquén había que tomar dos balsas, muchos todavía pudimos participar de los últimos estertores de aquel horizonte de pioneros que se desvanecía. De aquellos tiempos quedó en nosotros el entrañable amor a una geografía muchas veces hostil y el deseo de incluirla de alguna manera en nuestras almas.

Por ello vamos recuperando lugares y vivencias que describen los viejos escritos olvidados y los recuerdos de los personajes que la poblaron. Anduve por el valle del Genoa y por el del arroyo Chaman y conocí "Nueva Lübecka" buscando un lugar olvidado que ha desaparecido de los mapas. Las crónicas de antes y los libros de Curruhuinca Rux y del historiador Ernesto Maggiore describen el lugar en donde el cacique Sayhueque, "el Manzanero", pasó los últimos años de su vida, olvidado y arrinconado entre los alambrados de las estancias de los recién llegados. La historia de cómo fueron perdiendo su bien más preciado, la tierra, es sólo otro capítulo del despojo general que sufrieron los que no encontraron la luz entre la maraña de las nuevas reglas de los "civilizados".

En la Patagonia muchos destinos terminan cruzándose y la vida de aquel valle al sur de Gobernador Costa cobró vida en mi imaginación, cuando pasaron por mis manos los registros fotográficos de una familia de mi pueblo (Bariloche) que se había encontrado con la Patagonia a fines de la década del '20 en un lugar llamado Piedra Shotel, al norte de "Nueva Lübecka". Allí había transcurrido la infancia el dueño de las fotos, en el almacén de ramos generales que la empresa Lahusen tenía en aquel lugar estratégico al oeste del Territorio Nacional del Chubut. Aquellas fotos eran sin dudas un registro impecable de la vida cotidiana de la gente en aquel lugar.

Cuando luego de la muerte de Joaquín Hardt en Bariloche, hace sólo algunos años, sus hijos compartieron conmigo sus manuscritos, muchos de ellos en alemán, descubrí que una parte de su familia también hundía sus raíces en los fértiles campos del valle del Genoa. Descubrí con asombro que algunas de las fotos incluidas en ellos completaban el cuadro de la vida temprana de aquel valle, incluidas las vidas de los originarios, los que estaban viviendo el ocaso de su mundo. Eran un claro testimonio visual del final de una era y el comienzo de otra. No hay dudas de que con los años los destinos se entrelazan y, cuando comenzamos a armar el rompecabezas definitivo, las piezas encuentran por sí solas su lugar.

De Piedra Shotel, el lugar legendario donde dicen murió Sayhueque, no queda ni el cartel. El sitio del almacén de Lahusen sólo se intuye por la presencia de una roca cerca del río y un grupo de álamos. El edificio del correo de "Nueva Lübecka" sobre la Ruta 40 parece el castillo de la Bella Durmiente desdibujado entre el follaje de los árboles. Ya nada queda de la vida de entonces y los pasajeros que recorren el valle desde la cordillera hacia la costa desconocen las biografías que se escribieron allí. Las estancias pasaron de manos y los descendientes de los que una vez recorrieron las mesetas en libertad trabajan como peones o se han recluido a las ciudades. También se dice que los restos mortales del gran cacique están en un lugar desconocido, sobre la cumbre de un cerro, como un secreto bien guardado de su gente. Su alma, en cambio, parece sobrevolar el valle, pero claro que esto se revela sólo a los que viven bajo el hechizo de esta tierra. (H. S.)



Use la opción de su browser para imprimir o haga clic aquí