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Un mar color sangre

Tal vez no resultan fáciles de encontrar las Islas Feroe en un mapa, pero una vez que sepas donde están y lo que hacen... ¡jamás las olvidarás!

Las Islas Feroe conforman un territorio autónomo dentro del reino de Dinamarca. Están constituidas por 18 islas verdes que surgieron del mar en pleno centro del Atlántico Norte y el lema con el que se venden por el mundo es "Deja que la naturaleza se apodere de ti".

El idioma oficial es el feroense y tiene sus raíces en el norse antiguo.

La página oficial de Dinamarca las promociona así: "Déjate llevar por las sensaciones. Respira profundamente y permite que la pureza invada tu mente".

 

ASÍ SE DIVIERTEN EN LAS ISLAS FEROE

 

Cuando llega el verano al Hemisferio Norte y las ballenas siguen sus rutas migratorias se acercan a las islas en busca de alimento, porque las aguas son menos profundas, más cálidas y ricas en nutrientes.

Ha llegado el día tan esperado, las ballenas piloto o calderones comunes -como se las conoce- ya están aquí. Un vigía ha dado la voz de alarma y las embarcaciones salen al mar en su búsqueda.

Las ballenas piloto de largas aletas y completamente negras -que miden de 3 a 7 metros y pesan entre 4 y 5 toneladas- son extremadamente sociales y esta característica es aprovechada para emboscarlas y arrearlas hasta la orilla.

Desde las barcas se lanzan piedras que sirven para conducirlas hacia el destino deseado, al tiempo que las acorralan y las van llevando hacia la bahía; las ballenas de atrás empujan a las de ade

lante y el espíritu gregario de estos cetáceos hace que la manada se dirija agrupada hacia su dramático fin.

Cuando se acercan a la playa las ballenas se agolpan y quedan atrapadas, son cientos y cientos que no pueden retroceder ni avanzar. En la costa la gente, avisada desde hace horas, espera impaciente. Las ballenas han vuelto tras el largo y frío invierno.

Las escuelas han decretado un día de fiesta.

La manada ha caído en la trampa que les ha tendido el hombre.

COMIENZAN EL "GRINDABO" Y EL "GRINDADRAP"

Estas dos palabras en idioma feroense significan "ballena a la vista o encontrada" y "cazar ballenas".

La gente divisa las barcas y grita "¡Grindabo, grindabo!" y los adolescentes que protagonizarán la matanza "demostrarán" de esta manera su entrada a la edad adulta, su virilidad: esperan a las ballenas en la orilla, donde van quedando varadas y sin poder retroceder ya que las barcas les cierran el paso por detrás, y comienza la matanza.

Con un gancho para clavarlas llamado "blásturongul" y una sierra les hacen un corte en la espina dorsal tratando de seccionar y romper sus principales arterias, mientras el dolor que les van provocando las heridas a los animales hacen que éstos sacudan sus cuerpos desesperadamente en un intento por liberarse de los matadores. Una vez logrados esos profundos cortes comienza un gran sangrado que hace que el mar se tiña de rojo-sangre.

Mientras desde la orilla los niños asisten a esta barbarie en este espacio plagado de sangre proveniente de la cruel matanza de más o menos 900 animales cada año, que no siempre mueren rápidamente, los adultos observan tranquilamente.

Los calderones son delfines inteligentísimos que tienen la particularidad de acercarse a las personas por pura curiosidad.

El calderón, cuyo nombre científico es Globicephala melas o Globicephala macrorhynchus, es un cetáceo de la familia de los delfines. La suya está catalogada como especie amenazada de interés especial y aparece también en la Lista Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN) como de bajo riesgo.

La caza en las Islas Feroe ha sido un tema de mucha controversia en años recientes sobre todo por los métodos inhumanos usados en la caza y por el cuestionamiento sobre si esto es necesario desde el punto de vista socioeconómico o nutricional.

Algunos estudios han determinado que la ingesta de carne de los calderones o ballenas piloto puede representar un riesgo para la salud de los consumidores debido a la gran cantidad de contaminantes encontrados en ella, como mercurio, cadmio, policlorobifenilos (PCB) y otras organoclorinas.

La industria pesquera genera la mayoría de los ingresos de los feroenses. De hecho, los productos pesqueros aportan el 97% del volumen de exportaciones totales de las islas.

El mar teñido de sangre y la brutal matanza a la vista de todo el mundo componen una imagen que en el siglo XXI golpea la conciencia de millones de ciudadanos de distintos países y de grupos conservacionistas de todo el mundo.

 

(*) Vicepresidente de la Asociación Amigos de los Parques Nacionales. Experto de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas

Aguas teñidas de rojo, ballenas piloto desangradas y personas celebrando en derredor conforman una escena que parece de otro tiempo. Pero ocurre hoy en las Islas Feroe y su efecto es devastador.



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