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POR QUÉ TRANSPIRAN LAS PAREDES EN INVIERNO
El fenómeno de la condensación interior. Cuáles son las causas. Los lugares donde más se manifiesta. La importancia de una correcta barrera de vapor. Qué es el “muro frío”. Tips para solucionar los problemas.

uele pasar que en las paredes que dan al exterior de la casa aparezcan internamente manchas de hongos que se atribuyen al ingreso de agua del exterior por fallas en la aislación hidrófuga de la pared o techos.
Aunque por lo general, se sabe, estas manchas son producto de la condensación de vapor de agua generado en el interior de la vivienda.
Este fenómeno que se produce generalmente durante el invierno se debe a que algún elemento envolvente se halla por debajo de lo que se denomina “temperatura de rocío”,  permitiendo que el vapor de agua contenido en el aire condense en estos puntos.
A veces esta temperatura se obtiene en el interior de la pared permitiendo de este modo que el vapor de agua que pasa desde el interior al exterior a través de la pared, condense en el interior de este, conformando lo que se denomina “condensación intersticial”.
La ocurrencia de estos fenómenos dependerá de las condiciones de temperatura y humedad relativa interior y exterior, en relación directa con las características de cada lugar.
Los fenómenos de condensación se agravan cuanto mayor sea el coeficiente de transferencia térmica del paramento exterior, verificándose en rincones y aristas superiores o detrás de muebles y cuadros debido a que en esos lugares la circulación del aire se dificulta.
Otro lugar donde se producen estos fenómenos es en el interior de placares en contacto con muros exteriores debido a un aumento del aislamiento térmico provocado por la ropa en el interior de este y que trae como resultado (si esta pared no cuenta con una barrera de vapor adecuada), que se produzca condensación intersticial cuando se alcancen las condiciones necesarias que generalmente ocurren en el interior del aislamiento térmico, o sea en este caso la ropa en el interior del placar.
Un factor de importancia en el momento de evaluar los fenómenos de condensación es el uso del ambiente. Así, un local donde se produzcan niveles de vapor de agua superiores a los corrientes, o no se encuentre correctamente ventilado, tendrá mayores probabilidades de que condense en algún lugar donde se alcancen las condiciones necesarias.
Resulta necesario entonces conocer y evaluar los fenómenos de condensación, tanto sea superficial o intersticial, con el fin de establecer un diagnóstico correcto y la solución adecuada (que muchas veces pasa por modificar los hábitos de uso de estos locales) de modo tal de evitar conclusiones y soluciones innecesarias y costosas.
Finalmente la Norma IRAM 11625 establece las "condiciones y procedimientos para la verificación del riesgo de condensación de vapor de agua, superficial e intersticial, en muros, techos y otros elementos exteriores de edificios", y si bien no considera en forma específica el caso de pisos en contacto con terreno natural establece pautas para la aplicación de aislamiento térmico en estos elementos.

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En promedio una familia compuesta por 4 personas genera entre 7 y 8 litros de vapor de agua diarios, originados principalmente por duchas, cocina, lavadora, calefacción, plancha, etc. Este vapor de agua busca las partes frías de la vivienda como cristales, marcos de aluminio, paredes frías, rincones sombríos, interiores de armario, por ejemplo, para volverse a licuar y convertirse en agua.
Dependiendo del lugar donde licúa, produce diferentes efectos. Por ejemplo en paredes el agua acumulada genera moho, en tanto que en cristales y marcos se producen las gotas que acaban  mojando tanto paredes como suelos.
La humedad ambiental además puede provocar alergias, asma, cefaleas, o reuma, y genera un olor muy desagradable. Tener humedad en las paredes puede resultar muy peligroso con los enchufes eléctricos, provocando cortocircuitos o incendios.

HONGOS

Los hongos son originalmente esporas de tamaño microscópico que se encuentran flotando en el aire. Para que se puedan formar los hongos se hace necesario que exista un campo propicio para su crecimiento, y dentro de ellos está la mala ventilación del ambiente, o ambientes de poca utilización y oscuros, falta de entrada de luz solar, o el uso de estufas de llama abierta. Primero se debe lavar la superficie con una solución de lavandina, que contenga aproximadamente 10 gramos de cloro por litro, enjuagando luego con abundante agua.
En ambientes interiores, donde los hongos son un problema crónico, se deberá aplicar en las paredes pintura que contenga un alto porcentaje de antihongo.

EL MURO FRÍO

La causa de las manchas de humedad y moho que aparecen el las paredes y techos tiene como origen más común a la condensación de vapor de agua en el interior de la casa.
Esto sucede por el denominado “muro frío”, la diferencia de temperatura entre la cara interior del muro y la exterior, por eso el aire del interior que toque esa superficie se enfriará con rapidez, provocando la condensación del vapor de agua sobre la pared y apareciendo unas pequeñas gotitas. Sobre esa humedad en la pared crecerán los hongos, produciendo la tan indeseada "mancha de humedad".
Es necesario solucionar este problema rápidamente antes de que el drama vaya a más y los hongos puedan reproducirse ocasionando problemas de salud. El correcto aislamiento térmico ahorrará problemas y gastos.

HUMEDAD RELATIVA AL AIRE

El aire templado puede contener una mayor cantidad de humedad en forma de vapor de agua que el aire frío. Como la humedad relativa es función de la temperatura del aire, cuando éste se enfría, sin cambiar su contenido de humedad, su humedad relativa aumenta. Por eso, a medida que el aire templado se enfría, parte de su vapor de agua no puede ser contenido y cuando su humedad relativa alcanza un valor de 100%, es decir de saturación, al aire le es imposible contener más humedad, por lo que la misma condensa sobre los materiales fríos circundantes.
La temperatura a la cual se produce este fenómeno se conoce por temperatura de rocío o punto de rocío.
Es decir que cuando la temperatura de un elemento alcanza un valor inferior a su temperatura de rocío correspondiente, se produce en esa parte del elemento el fenómeno de condensación
La humedad relativa del aire se eleva, llegando a saturarse por, entre otras causas, la respiración humana, ya que cuando más personas vivan en un piso, existirá más humedad relativa del aire.
Además por exceso de ventilación en días lluviosos o de niebla, pues se introduce en la casa la alta humedad que existe en la calle.
También por secar la ropa húmeda en el interior de la vivienda, incluso sobre los radiadores, así como el planchado con vapor.
También la humedad relativa se eleva por duchas, lavados, guisos y cocidos en la cocina, uso de humidificadores, uso de estufas de butano y cualquier otro uso o costumbre que aporte agua al interior de nuestras viviendas.

MEJORAR EL CIRCULANTE

Según algunos especialistas para solucionar el problema de la condensación interior en primer lugar se debe localizar la fuente de humedad. A veces puede tratarse de una fuga o desperfecto en un caño o desagüe, que haya pasado desapercibido; en este caso arreglando la fuga se resolverá el problema.
En otras ocasiones puede ser fruto de la instalación de ventanas y puertas metálicas sin la correspondiente rotura de puente térmico, o incluso puede ser humedad procedente de canillas de agua caliente en cocinas, duchas, o baños. En estos casos poco se puede hacer para evitar que el ambiente se vaya cargando de humedad, pero sí se podrían minimizar algunos aspectos que promueven la condensación.  Mejorar la ventilación del local será esencial, ya que si el aire circula no se llegará a cargar de humedad hasta formar gotas por condensación. Si no hay ventanas, será necesario instalar rejillas de ventilación, incluso con extractores.  Si se busca mayor comodidad es posible automatizar completamente el proceso instalando medidores de humedad que activen estos extractores, o la apertura de ventanas y salidas de ventilación.  De todas maneras un correcto aislamiento térmico evitará que las paredes se enfríen más allá de lo aconsejable, y por tanto que aparezca la condensación en los momentos en que se tenga en marcha algún sistema de calefacción.  Se tienen que evitar las grandes diferencias de temperatura entre las paredes y el ambiente, por lo que es muy importante la consulta a un profesional para evaluar cada caso en particular.



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