>
"No nos insulten más, por favor"

El sábado 31 de enero, por esas cosas de la vida ingresé en un supermercado (*) de General Roca. Como todo fin de semana, generalmente me encontraba distendido y con el humor suficiente para encarar una semana más.

Pero me sucedió un hecho que en un primer momento me sobrepasó y que procedo a detallar: en el sector de frutas, la mayoría de las ofrecidas no reunían las mínimas condiciones para ser llamadas frutas. Pero lo que colmó mi paciencia y que motiva la presente, por lo que acompaño foto, eran las manzanas ofrecidas, con un tamaño un poco mayor al de una pelotita de ping pong y menor al de una de tenis y al módico precio de ¿$ 5,49 el kilo? Graciosamente decían "elegidas" (¿sería por la igualdad de su tamaño?) .

A lo largo de mi historia de vida, nunca había visto que todas las manzanas ofrecidas fueran tan chicas en un comercio. Soy nacido en esta zona en 1954 y no precisamente hijo de fruticultores, pero valorizo la producción y el orgullo que representa al haber visto manzanas de todo tamaño y calidad como así también al haber compartido los avatares de esta economía valletana. Pero el ofrecer esa mísera manzana y ¡a ese precio!, en esta zona productora, en esta época, a mi entender es un insulto. (Quizás me digan que eran californianas? y entonces sería peor).

Un insulto a los productores, un insulto a los trabajadores de la fruta, un insulto a los pioneros que pensaron y forjaron esta zona? Y lo digo así al comparar lo que ellos reciben por su sacrificio y lo que estos comercializadores pretenden cobrarnos. A su vez me pregunto si esto también pasará con otros productos (acelga, trigo, azúcar, etc.), para entender esta distribución de la riqueza que sólo plantea conflictos... (¡y no crean los demás supermercados locales que hacen mejor letra con la manzana y la pera que ofrecen!) .

Para rematar, el domingo pasado en el diario se nos informó de la pérdida de 100.000 toneladas de pera, que no logran ni el extraordinario precio de 1 centavo de dólar, es decir ¡menos de 4 centavos por kilo! ¿Tendremos dimensión los argentinos de esto? ¿No se nos ocurre que podríamos desarrollar una cadena de consumo de emergencia rápida y que los argentinos que consuman dos o menos kilos de pera en una semana la compren a un precio mínimo, así todos ganaríamos? (y salvaríamos parte de esta fruta). Ya sé, deberíamos suprimir temporalmente muchos socios y normas que traban esto, ¡pero podemos hacerlo!

Hagamos un repaso técnico: de los $ 5,49 que nos cobran la manzana, el Estado recibe más que el precio sostén de $ 1 por kilo que le garantizan al productor (IVA, Ganancias, gastos fitosanitarios, otros impuestos, etc.), un verdadero despropósito? El resto, para la cadena comercializadora.

Eduardo A. Esponda

DNI 11.223.672

Roca

(*) El nombre del supermercado está a disposición de autoridad competente.



Use la opción de su browser para imprimir o haga clic aquí