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"Esperando justicia para la abuela"

Aprendimos y nos empeñamos en atacar el conflicto permanentemente; aprendimos a protestar en contra de la proliferación indiscriminada de torres, pensando en las generaciones futuras y en preservar el ambiente de aquellos que reivindican la potestad de construir libremente -caóticamente- en aras del "supuesto progreso" y que con ello contribuyen al colapso de la red de tránsito y a la polución del aire que respiramos, poniendo en peligro la infraestructura de servicios de la ciudad y la provisión de agua potable; aprendimos a defender el derecho a la calidad de vida de los vecinos que son atacados con todo tipo de agresiones generadas al entorno donde viven, o sea, las enormes dificultades que los linderos a edificios en construcción enfrentan cotidianamente, y aprendimos a solicitar la discusión del tema en audiencia pública... pero lo que no aprendimos es a aceptar que la ley nos diga que no es imputable legalmente la municipalidad aunque nosotros consideremos, como muchos vecinos, que los controles son deficientes, permisivos y omisivos.

Lo que tampoco aprenderemos a aceptar ni comprenderemos es la impunidad con que actúan algunos funcionarios y la lentitud, la postergación de la Justicia. Pero, sobre todas las cosas, lo que no aprenderemos porque no queremos, porque sentimos impotencia y bronca, es a aceptar que cualquiera pueda matar a un ser amado y caminar libremente por la calle. Nosotros debemos deambular en soledad con nuestra pena porque la Justicia ha tenido casos más emblemáticos, con más poder para presionar y de los que debió ocuparse inmediatamente y no así del nuestro: aún seguimos esperando que sea elevado a juicio para que se condene a los culpables del asesinato de Sofía Pacek.

Estamos perdiendo la fe en el sistema judicial mientras otros siguen impugnando y rechazando reclamos sin querer darse cuenta de que se trató del asesinato de una abuela querida y sometiéndonos a peritajes a nosotros para poder escapar de lo que les corresponde hacerse cargo.

Nos preguntamos si alguna vez algún juez midió el porcentaje en números de cuánto afectaría su estado psíquico la pérdida de su madre o de su abuela.

 

Estela Oliveros

DNI 11.763.958

Neuquén



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