>
"¿Qué queremos para Bariloche?"

De cara a las próximas elecciones municipales, es altamente preocupante la falta de grandes definiciones para nuestro futuro. No está claro qué queremos para Bariloche: si un perfil de turismo, de ciencia y técnica, o ambientalista. No se piensa en serio, y concretamente en los grandes problemas que padece nuestra ciudad. No tenemos inserción provincial, no tenemos en la práctica pertenencia a Río Negro. La absoluta mayoría de los barilochenses conoce muy bien Buenos Aires, pero jamás estuvo en esa hermosa capital que tenemos en Viedma. Los barilochenses no integran la "intelligentzia" rionegrina. La clase dirigente provincial definitivamente nos ignora.

Bariloche fue proa de la política rionegrina con el gobernador Osvaldo Alvarez Guerrero, el senador nacional Antonio Nápoli y el presidente de la Legislatura Adalberto Caldelari, de 1983 a 1987. Luego no hubo herencia política. O. Gagliardi fue vicegobernador en soledad. La "intelligentzia" valletana gobernó en contra de la Constitución rionegrina, fundió el Banco Provincia de Río Negro, también nuestra Caja de Jubilaciones cedida a la Nación en 1995, el servicio de salud y quebró también las instituciones básicas de la provincia. Hoy escuchamos propuestas para los barilochenses tales como "resolver las jurisdicciones" y municipalizar la avenida Bustillo.

Claro, nuestra avenida hoy es responsabilidad de Viarse (Vial Rionegrina Sociedad del Estado), huelgan comentarios sobre su situación y falta de proyectos. A Viarse le molesta la avenida Bustillo, no le interesa, no la atiende, no la atendió ni la quiere atender; qué mejor que enchufársela a la municipalidad... Estos son los designios de la "intelligentzia" valletana, mientras allá hacen asfalto y gas a las chacras con créditos que se descuentan directamente de nuestra coparticipación que los pagamos también los barilochenses.

Pruebas al canto: hace más de diez años el gobernador de Roca, Pablo Verani, cuando inauguró la reparación del asfalto de Virgen de las Nieves a Los Coihues, en ese acto prometió continuar el asfalto hasta la hoy ruta 40. La breve extensión a Arelauquen se hizo con plata de dicha empresa, lo demás nunca. Una municipalidad que no tiene definido el perfil urbanístico local (autorizamos supermercados, los desautorizamos), que tiene superpoblación de empleados en lo que se va la mayoría del presupuesto, que apenas puede hacer bacheos en sus calles... no puede hacerse cargo de la avenida Bustillo, salvo el pensamiento de aquellos representantes locales de esa "intelligentzia valletana"que sólo mira sus pequeños intereses. La falta de definición de los grandes objetivos de Bariloche para los próximos 20, 40 años: cómo vamos a traer y atender turistas con la grave crisis energética local y nacional, el petróleo hacia 150 dólares el barril; cómo vamos a ser ambientalistas si hoy la basura no se clasifica y las pilas van al vertedero, dejando sus componentes tóxicos precipitarse con las lluvias, ir a las napas de agua hacia nuestro Nahuel Huapi... Pero protestamos por el petróleo del Ñirihuau porque no hay grandes definiciones.

Merece un alto reconocimiento, es loable la administración actual, que invirtió y refaccionó el cementerio local donde tenemos nuestros seres queridos, asfaltando incluso el acceso. No recuerdo que alguien lo haya hecho antes, pero fallamos en no pensar que ese cementerio fue creado antiguamente para una ciudad de 20.000 habitantes y, en poco tiempo más va a colapsar, nadie dice qué cementerio queremos para los próximos 20 años... y la hermosa estatua al General Roca, postal desde el balcón del intendente, está herida y lastimada por los vándalos sin que nadie se ocupe de su reivindicación. Si supieran que J. A. Roca fue el que ordenó la educación gratuita en nuestro país... (ley 1.420). Bariloche tiene una clase dirigente empresaria que sabe lo que quiere, desarrolla el turismo y el crecimiento local, pero desconectada del resto de la provincia no es obsecuente con el gobierno central. "Vote por Roca, vote a Saiz", así rezan los enormes afiches electorales que todavía hoy lucen en las paredes de aquella ciudad.

En consecuencia los barilochenses que votaron por Saiz votaron por la ciudad de General Roca.

Marcelo Cascón, candidato de la Concertación, fue impuesto en una reunión en Viedma, no en Bariloche, con la participación activa de sus vecinos... y los radicales nos decimos democráticos, error, somos "dedocráticos".

Señalo que la ciudad de General Roca dio un ministro de Educación de la Nación destacado: Julio Rajneri, también un crítico de esta "intelligentzia valletana" en su libro "Manzanas amargas". Allí dice en la contratapa: "Defender una verdad sin poder contra un poder sin verdad', no es nada sencillo. La historia enseña que se puede engañar a casi todos por algún tiempo; a muchos, durante largo tiempo, pero resulta imposible engañarlos a todos todo el tiempo". Para tener en cuenta, ante la crisis de representación política que aqueja a la Argentina hoy, ya tuvimos gobiernos inconclusos, y la falta de definición de los grandes objetivos hace que en Bariloche se torne incierto nuestro futuro.

Así como Argentina no es un país serio, calificado como país de riesgo en mayor o menor medida, el Bariloche de hoy no escapa a esta definición. No se ve una posibilidad de cambio.

Marcelo Ganuza

Abogado. Asesor de la Convención Constituyente de Río Negro 1988. Ex convencional provincial y ex vocal del Comité Central de la UCR de Río Negro - Bariloche



Use la opción de su browser para imprimir o haga clic aquí