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MADERA Y FANTASÍA
ESTA CASA ES UN deslumbrante MIX DE TALENTO, CREATIVIDAD Y NOSTALGIA. EN ELLA, AL SUR DE
CALIFORNIA, VIVEN UNA PINTORA Y UN EBANISTA QUE PUSIERON TODA SU MAGIA PARA REDISEÑARLA
A su medida. 

Para Christine y Jim su hogar es un proyecto artístico hecho a cuatro manos y dos corazones: ella es pintora y él diseñador de muebles y ebanista. Durante los diez años que llevan viviendo aquí, han construido juntos un hermoso universo que depara sorpresas y despierta sonrisas en cada rincón.
La armonía de la pareja se ve ilustrada en cada detalle de la casa, y tanto las reformas de la construcción, como la decoración han sido una divertida aventura en la que ambos han depositado sus sueños y el amor por sus oficios. “Aunque yo no hago muebles y Jim no pinta cuadros, los dos tenemos este proyecto artístico en común. A ambos nos gustan las cosas japonesas y ciertas antigüedades; nos encantan los juguetes y objetos rústicos y viejos”, cuenta ella.
Corría 1996 cuando Christine, aún soltera, comenzó a buscar un lugar para vivir tranquilo y rodeado de naturaleza. Los grandes robles de la entrada, y la paz del entorno, además de un precio muy conveniente, terminaron de convencerla de que había encontrado el lote perfecto para asentarse.
“Sin embargo, cuando llegué a la zona buscaba más terreno... y esta casa era muy pequeña, de sólo 72 metros cuadrados con un dormitorio muy chico. De todos modos me gustó. Y como realmente era difícil de vender, conseguí un buen precio”, narra la actual dueña.
Un año después el destino la uniría con su esposo y entre ambos comenzarían a reformar la casa a medida que crecía su relación.
Pasaron dos años antes de empezar las ampliaciones, diseñadas por el cuñado de Christine, Jack Palamino, un arquitecto afincado en Colorado, quien conocía bien a la pareja, escuchó atentamente todas las ideas y necesidades y asumió la tarea.
Esa sintonía resultaría fundamental, a tal punto que permitió emprender el proyecto coincidiendo en gustos y estilos.
Después de generar nuevos espacios (una gran sala, un estudio-taller, una habitación y baño extras más la remodelación de la cocina) la pareja se fue apropiando de su hogar lentamente, con tiempo, de tal manera que los trabajos de remodelación y redecoración continúan hoy día. Al ser los dos tan creativos, siempre hay una nueva idea para aplicar en su morada.
Sin duda alguna también lograron en el jardín, cautivante y silvestre, otro atractivo espacio generado con cariño y talento. Inspirados en el paisajismo oriental, sin ser minimalistas, tienen plantas florales que crecen desbordadas y exuberantes acompañando la sabiduría de los frondosos árboles. Una corriente de agua surca el verde, albergando diversidad de plantas acuáticas y llenando el ambiente de frescura, coronado por un pequeño puente de madera, estilo japonés, que une la casa con el exterior.
La mayor parte del amoblado son regalos que se han hecho el uno al otro o piezas confeccionadas a medida por Jim. Así, la magia del ebanista impregna todo lo que toca, ya se trate de la escalera, las lámparas, las molduras, las sillas o mesas. En cada rincón se ve su mano.
Aquí, en este bello rincón al sur de California, el diseño se funde con el romanticismo de Christine y Jim. Y su hogar es la más selecta de sus muestras, su showroom especial.
 
Contacto:
 run-amok@sbcglobal.net

 



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