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Domingo 16 de octubre de 2005
Vive en una galería permanente
La art dealer Debbie Frydman muestra su casa, bien minimalista para que se luzcan los artistas.
La mesa del comedor es larga y angosta, sirve tanto para centro de reuniones como de lugar de trabajo. Todo blanco, por supuesto, “ayuda a transmitir un espíritu de paz y pureza”, apunta Debbie Frydman, con razón.

No siempre es sencillo convertir un espacio personal en un ámbito laboral y que ambos convivan en armonía. En el caso de este departamento donde vive y trabaja la art dealer Debbie Frydman, esta conjunción se muestra de una manera natural. Un edificio Art Decó de la década del ’30, en las orillas de la Recoleta, contiene este hogar-galería de arte, de 100 m2 cubiertos. El paisaje netamente urbano en el que se emplaza atrapó a su dueña y la impulsó a comprarlo. Y se entiende por qué lo hizo: la vista es francamente irresistible. Desde el sexto piso el horizonte contiene dibujos de autopistas, avenidas, containers y el inmenso río de la Plata.
En la remodelación del departamento -compuesto por living, comedor, escritorio, dormitorio, baño, toilette, cocina, comedor diario, lavadero y un pequeño cuarto que funciona de trastienda- se puso especial énfasis en unificar ambas funciones, vivienda con galería de arte permanente, donde la marchand pudiera exhibir su maravillosa colección de obras de artistas consagrados argentinos. Para eso, contrató a la arquitecta Adriana Grin, del estudio Saban Grin, para que se ocupara de la refuncionalización del espacio amén de la decoración. La consigna básica fue crear un espacio muy neto, donde la atención estuviese centrada en los cuadros y objetos de arte. Por eso, todas las paredes se pintaron de blanco, un color neutro elegido también por Debbie que necesitaba estar en un entorno “de paz y pureza”. Durante el día la luz natural inunda los ambientes lo cual enfatiza y contribuye a la creación de este clima diáfano. Para aumentar la sensación de despojo se respetó su gusto por la decoración minimalista. No se conservó ninguno de los objetos o muebles traídos de otras vidas y decidieron empezar de cero.
La iluminación, por supuesto, fue otro capítulo fundamental del reciclaje. La arquitecta, diseñó un sistema de colgado en todas las paredes posibles para desplegar las obras de arte, iluminado por luces especiales que permiten que la obra se luzca en su mayor esplendor.
La decoración, es muy simple pero medularmente pensada para que cumpla con las dos funciones requeridas. Que fuera útil tanto para su trabajo como para su vida privada. El living, al igual que los demás ambientes de la casa, está ocupado por muebles blancos. Un gran sillón de diseño italiano en forma de L garantiza un mejor aprovechamiento del espacio, secundada por una mesa ratona de fórmica blanca brillante. La biblioteca debajo de la ventana fue una de las últimas intervenciones respondiendo a la necesidad de mayor espacio para libros y catálogos relacionados con la galería. También funciona como repisa donde apoyar cuadros y objetos de arte. Las cortinas, de paneles corredizos de tela, se muestran livianas, dotan de aire al espacio y tamizan la luz solar.
Contra la voluntad de Debbie, los únicos elementos que sobrevivieron a las refacciones fueron el espejo que reviste la pared enfrentada al sillón y una columna en el espacio contiguo al comedor. Aunque creía que quitaban espacio, ambos cumplen una función importante. El espejo ayuda a dar una mayor sensación de amplitud, mientras que la columna actúa como división virtual entre ambos ambientes. El toque de color en la sala de estar y el comedor está dado por los cuadros, objetos de arte y por las alfombras diseñadas por Vanina Mizrahi.
Para el comedor, la arquitecta pensó en una mesa larga y angosta que fuese a la vez un centro de reuniones y trabajo. Diseño de Grin, es de madera oscura recubierta en fórmica brillante. El techo exhibe un artefacto de luz de forma ondulante que continúa el movimiento de sendero de la alfombra. Sobre la pared de espejo, las obras colgadas crean un efecto muy inquietante.

La iluminación es fundamental en este hogar-galería de arte. Hay mucha: tanto natural como la que se obtiene de unsistema implementado en la parte superior de las paredes.

La mayor complicación, cuentan ambas, fue la decoración del dormitorio. La cama, que mide 2 x 2 metros (pedido especial de Debbie), es muy grande para las dimensiones del cuarto. Por eso se colocaron dos apliques en la pared para economizar el espacio que ocuparía una mesa de luz. Aunque resulte curioso, este espacio tan íntimo, además de respetar el despojo que reina en el departamento, también exhibe los cuadros en sus tres paredes libres. Aquí, la vista desde su cama alcanza su esplendor ya que se colocó, en la esquinas del cuarto, dos puertas ventana (con doble vidrio para atenuar el ruido que proviene de la avenida), que se abren a un balcón perimetral que bordea ambas paredes, en el que una cortina romana, en género blanco, permite mayor privacidad.
El baño también pasó por cambios de cerámicos y griferías y sólo se salvó de la elegante mesada de mármol de Carrara gris, a la que Grin agregó un amplio sector de guardado, en madera laqueada de blanco. Los espejos, nuevamente presentes, revisten la pared de la mesada y la puerta y las alfombras kilims suman una cuota de calidez y color necesaria.
En la cocina y el comedor diario se mantuvo la estructura. La comunicación entre ambos es semiabierta ya que están conectados por una puerta corrediza de vidrio. Además de ahorrar espacio su transparencia aporta luminosidad y unidad a los ambientes. Para favorecer la circulación, la mesa presenta un corte que la hace irregular. El banco es semicircular y amurado a la pared con delicados detalles en madera.
Destinadas a romper con el blanco inmaculado de los muros y a lucirse como los protagonistas de la casa, las obras de arte hacen de este hogar y galería una combinación inusual. Los cuadros son colgados a gusto de la dueña de casa o de acuerdo a los clientes que la visitan. Hay épocas en las que todo queda quieto por meses y otras en que los cambios son continuos. Como piezas de un caleidoscopio que buscan su lugar aunque este sea siempre variable.
Debbie está feliz con su casa doble propósito. “No le cambiaría casi nada aunque a veces me gustará que fuese un poco más grande. Mi cuarto podría ser más amplio o tener una habitación más. De todas formas ¡la amo!,” exclama. Y no es para menos, luego de 20 años de profesión encontró un lugar en el mundo, donde respira arte en cada momento del día.

 

EL ESTAR Y EL COMEDOR

• Los cuadros contrarrestan el blanco puro de las sillas de Natan y la mesa de fórmica brillante. Sobre la pared blanca se encuentra la obra “Silla Andina” (1997) de Benedit, mientras que “Dibujo Color 29” y ““Dibujo Color 30” (1965) de Emilio Renart, de mayor formato, colores vivos y motivo abstracto, ocupan la pared espejada.
• El living y el comedor se dividen virtualmente a través de una columna y dos escalones que dan una doble altura a ambos ambientes. La luminosidad del departamento se acentúa a través de grandes ventanas con cortinas de paneles corredizos que filtran y distribuyen la luz. La decoración minimalista en colores neutros contribuye a este fin.
• La alfombra diseñada por Vanina Mizrahi, perteneciente al modelo Sendero, fue tejida a mano con lana pura. Sus motivos son el resultado de un juego entre colores saturados y formas contemporáneas. El juego entre el movimiento de las franjas de color se corresponden con el artefacto de luz en forma serpenteante. En esta inusual galería de arte la puerta es también utilizada como espacio de exhibición en donde se encuentra la obra sin título de Ladyslao Gyori del movimiento argentino Madi.
• La línea recta marcada por la sucesión de sillas y la mesa de fórmica parece dirigida hacia la obra “Rojos, Negros y Verdes” (2004) de Inés Bancalari como si la arista superior de esta fuese su punto de fuga. Las formas onduladas de la alfombra de Vanina Mizrahi junto a la columna aplacan la rigidez.
• En el comedor, la sucesión simétrica de dos obras sin título (1970) de Liliana Corte se adaptan perfectamente al ambiente debido a sus colores neutros y el motivo despojado.
• Los cuadros ubicados en secuencia es un recurso utilizado al agrupar obras de una misma serie, formato y pintor. Tal es como sucede en el comedor con “Esfera”, “Semicírculo” y “Cuadrado” (2005) de Eduardo Costa. A la hora de dar toques de color en el living primó el rojo que domina la fotografía sin título (2001) de Mónica Van Asperen ubicada arriba del sillón de modelo italiano comprado en Natan. Lo mismo sucede con las esculturas de Emilio Renart (1988) que descansan sobre la mesa ratona de fórmica brillante y la alfombra modelo Floral diseñada por Vanina Mizrahi.
• Sobre la biblioteca del living, refugio de libros, catálogos y material relacionado con la galería de arte, descansan objetos de diseño y un candelabro rojo de Okko. La misma está ubicada en una ventana al exterior con una amplia vista al entorno urbano que rodea al edificio.
• El centro del living la alfombra diseñada por Vanina Mizrahi es el eje de las miradas. La mesa ratona blanca aplaca los colores vivos pero el remate dado por los objetos de Emilio Renart intercalan los focos vivos.

 

LA COCINA

• La cocina alargada desemboca en un comedor diario donde el aprovechamiento del espacio fue la clave. Las mesadas son amplias y las alacenas, con múltiples compartimentos, se ubicaron en la parte superior. La transparencia es el sello: una puerta corrediza de vidrio esmerilado, atravesada por la luz de la ventana, divide el ambiente. Las ollas en colores y la vajilla de cerámica blanca son de Okko.
• La pared del comedor diario está distribuida en dos mitades: una ventana exterior y un banco amurado. La vista crea una sensación de amplitud necesaria dado el reducido espacio. El extremo superior del asiento sobresale creando una repisa. Las copas de Okko participan dando un toque de calidez.

 

EL BAÑO

• El juego de simetría entre los dos cuadros sin título (1952) del uruguayo José Gurvich ubicados a ambos lados de la puerta del baño, se repite en las alfombras kilim. Estas aportan dinamismo con sus variadas formas, además de unificar ambos espacios aplacando la diferencia entre el piso de parquet y los cerámicos grises.
• El baño, cómodo y básico fue lo único que se hizo a nuevo. Un solo elemento fue conservado y devino en protagonista: una espaciosa mesada de mármol de Carrara. Las cortinas traslúcidas permiten el paso de luz que se refracta en el gran espejo que reviste la pared. De noche, las luces dicroicas hacen su parte. El amplio espacio de guardado fue diseñado por la arquitecta Adriana Grin.
• Los frascos de farmacia antiguos hacen una dupla perfecta con la mesada de mármol. De acuerdo con el ambiente despojado reinante en todos los ambientes, son unos de los pocos elementos decorativos elegidos para el baño.

 

EL DORMITORIO

• El blanco está presente en cada elemento del dormitorio como las paredes y la ropa de cama comprada en Urban Outfitters de Nueva York. Los apliques de formas orgánicas y los almohadones introducen la gama de los grises y plata siguiendo la línea de los colores neutros. La obra “Siete Fuegos” (2003) del artista argentino Juan Doffo se ubica en la cabecera como una síntesis de los tonos presentes en la habitación.
• Un sillón BKF adaptable a todos los espacios ocupa la esquina del dormitorio donde confluyen las dos puertas ventana de acceso al balcón perimetral. Es el sector con mejor vista al exterior y mayor luminosidad del departamento.
• “For Mui Muimilion” (1962), una colorida obra del artista argentino Xul Solar cuelga de una de las paredes laterales a la cama y que continúan al balcón. Un foco de color frente al neutro de la ropa de cama blanca de Ikea y Urban Outfitters.
• La biblioteca del dormitorio contiene en su mayor parte discos. Pero lo primordial se encuentra en su parte superior donde se reservó un lugar para la obra favorita de Debbie Frydman: una caja del artista Julio Le Parc. En la pared cuelga “Ramona en la ventana” (1964), un grabado de uno de los clásicos personajes de Antonio Berni.


Mariana Rapoport
Fotos: Daniela Mac Adden/Sur Press.

 
 
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