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Domingo 25 de Junio de 2006
 
 
 
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  OPINION
  Que digan que estoy dormido
 
 

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Alguna vez usted, amigo futbolero, jugando en la canchita con los amigos, peloteando antes del picado, bajó una pelota con el pecho, le cayó para la zurda (el peor de sus perfiles, admítalo) y le pegó desde afuera del área para clavarla en el ángulo más lejano por sobre el saltito del gordo que se viste de arquero. "Qué gol para hacer en un partido de Primera", habrá pensado usted ante los aplausos y las risotadas de los amigos sabatinos. Bueno, ese gol, ese gol, hizo la Fiera Rodríguez contra México en el alargue de un octavo de final en una Copa del Mundo. Tal vez un día, dentro de varios años, a algún productor de televisión se le ocurra pedirle a la Fiera que repita el gol ante arco y tribunas vacías. Es posible que Maxi no lo meta nunca más. Pero no importa, ya está, ya lo hizo, ya lo disfrutamos y con eso nos alcanza. Vaya si nos alcanza.

Como ya hemos dicho, el Mundial de la tecnología nos ofrece la visión de una multitud de cámaras. Está la de campo, la de las tribunas, la táctica y la indiscreta, que es la que acosa a los jugadores cuando están bajo la ducha. Despunta también una cámara de la lealtad patriótica, la que escruta los rostros de los jugadores cuando suenan los himnos. ¿Canta Lavolpe el himno mexicano? ¿Entona el brasileño Alex la canción nacional japonesa? ¿Estamos seguros de que elegimos el Himno por elegir una canción que sepamos todos? Adriana L., aún tensa tras el partido con los aztecas propone: "Para dejar en claro la emoción que los embarga ante las estrofas patrias, los jugadores argentinos, no sólo deberían cantar el Himno sino también bailarlo". En nuestra tumultuosa subsede le prometemos respaldar su idea elevando a la FIFA un petitorio firmado por todos. El Porra, el barrabrava que no pudo viajar a Alemania por enemistad manifiesta de un Juez, no se preocupa tanto por el resultado como por saber si los Borrachos del Tablón lograron entrar al estadio. Al comienzo del partido suelta un comentario profesional. "Qué trapo ese -dice, refiriéndose a una bandera- para robarles a estos tipos y esconderlo detrás de la tribuna". Advertimos que está hablando de la bandera del Fair Play. Entonces comprendemos lo necesario que nos hubiera sido este muchacho en Alemania.

Nilda, la peluquera, está consternada por el pelo de Lavolpe. "Parece un nido de caranchos", se queja. Lavolpe, a su vez, está consternado por la eliminación y por los gallinazos que se arrojarán sobre él apenas regrese. "Que digan que estoy dormido -canturrea el ex-arquero argentino- y que me traigan aquí. México lindo y querido, si muero lejos de ti". Lo que no queda claro es a qué lugar se refiere cuando pronuncia la palabra aquí.

La Hermana Rosa, hoy más accesible, explica los motivos de su nuevo acierto. Recordemos que pronosticó un holgado triunfo argentino. "Es el cumpleaños de Riquelme y de Messi. Favorecidos así por los astros era impensable una derrota. Es cierto que, otros, más modestos, festejan en cumpleaños con torta, naranjada e invitando a los compañeritos de escuela a jugar al fútbol en el patio. Lo de Román y Leo fue parecido, salvando cierta distancia en las proporciones". Deteriorados todavía por el dramatismo de la definición, le reprochamos a la mentalista que no nos haya advertido sobre cuánto íbamos a sufrir. Epica, operística, la Hermana Rosa truena sobre nosotros. "Ante estos partidos definitorios sólo puedo repetirles -lloriquea- una frase que inmortalizó el gran Winston Churchill, y que luego hizo suya el Fondo Monetario Internacional: Sólo puedo ofrecerles sangre, sudor y lágrimas".

 

 

   

Roberto Fontanarrosa

   
 
 
 
Diario Río Negro.
Provincias de Río Negro y Neuquén, Patagonia, Argentina. Es una publicación de Editorial Rio Negro SA.
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