Cuatro años después de quedar afuera de Corea/Japón sin marcar un sólo tanto, Francia sigue sin encontrar el gol y ayer no pudo pasar en Stuttgart del empate 0-0 con Suiza. Al igual que en 2002, cuando fueron eliminados en la primera fase pese a que defendían el título, los franceses no fueron capaces de encontrar el camino al arco helvético. El DT Domenech, sorprendió con la alineación de Franck Ribery y cedió a la presión de la opinión pública, que lo pedía en el ataque titular al jugador del Olympique Marsella. Ribery, que dejó fuera del once a David Trezeguet, se esforzó por ser protagonista en el juego junto al capitán Zidane. En el primer tiempo, Francia tuvo la posesión de la pelota y creó varias situaciones, pero la más clara la tuvieron los suizos. A los 24, cuando un tiro libre de Barnetta dio en el poste y Frei no pudo enviar el balón a las redes de Fabien Barthez. El equipo galo mantuvo el ritmo ofensivo gracias al buen desempeño de Zidane, a las veloces carreras de Ribery y a la peligrosidad de Thierry Henry. La oportunidad más clara del equipo dirigido por Domenech se produjo pasada la media hora de juego después de un pase de Ribery que Henry no pudo liquidar al pegar el balón en la mano de Patrick Mueller, un penal no sancionado por el árbitro. En el segundo parcial, la presión de Francia disminuyó y el encuentro perdió atractivo. A los 48, Patrick Vieira, desde inmejorable posición, remató desviado. Suiza respondió con un intento de Barnetta, que Abidal despejó al córner. Más tarde, Barthez encontró la pelota de milagro ante un cabezazo a quemarropa de Daniel Gygax. La generación de oro, de la que también forman parte los veteranos de los gloriosos '90, tendrá que afinar la puntería en sus próximos partidos si quiere volver a disfrutar de la gloria. |