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Domingo 23 de Julio de 2006
 
 
 
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  Arbustos: ramificaciones laterales
 
 

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Si bien los arbustos se caracterizan por formar una estructura aérea de muchos vástagos erectos, generalmente de vigor bastante parecido, tanto desde la base misma del suelo como a partir de varios troncos muy cortos (ejemplo, la mayoría de las coníferas que usamos como cerco), éstos a su vez se subdividen en cierta cantidad de ramas laterales. Se forma así una estructura compleja y de una densidad variable que dependerá, justamente, de la intensidad de dicha ramificación.
El sistema de nuevas ramas de las plantas leñosas presenta diversas formas de crecimiento, y su  desarrollo se produce de acuerdo a un determinado ritmo y ordenamiento. Esto significa que la apariencia de cada planta puede ser influenciado en mayor o menor medida por las influencias externas, pero no en su carácter, su identidad. Jamás un árbol o arbusto va a ser totalmente idéntico a otro individuo de la misma especie o variedad, pero siempre va a compartir determinadas características comunes que se manifestarán en la forma de estructurar su parte aérea.
El objetivo de este cursillo es que se tenga una idea más clara de cómo se producen las formas áereas de los arbustos. Dada la gran diversidad de especies y variedades, obligatoriamente hay que simplificar y, como en toda simplificación, muchos detalles quedan afuera.

RAMAS LATERALES

Quedó dicho en la nota anterior, que el mayor vigor de un vástago está dado por la verticalidad de su crecimiento y que este vigor disminuye a medida que éste se acerca a la horizontal, aunque por supuesto hay excepciones, como es el caso de los reptantes.
La mayoría de los arbustos tienen una forma redondeada a cónica y esta forma de estructura se debe a la presión que ejercen los vástagos entre sí al momento de crecer. Los centrales, que por su ubicación pueden crecer más erectos empujan literalmente a los de la periferia y los obligan a inclinarse, con lo cual les quitan vigor.
A su vez, la ramificación lateral de estos vástagos acentúa el efecto de desplazamiento de la verticalidad. Todo este proceso se produce en un perfecto equilibrio del arbusto ... sólo una poda inadecuada lo altera.
En esta nota vamos a analizar la forma de ramificación de estos vástagos. Se habla en este caso de las relaciones de simetría lateral (lateralis=lateral) o trasversal. Las ramas laterales pueden crecen en forma oblícua, marcadamente horizontal o incluso hacia abajo, que es la forma que suelen adoptar las copas de numerosos árboles e incluso algunos arbustos.
En todas estas formas de ramificación, cuya orientación de crecimiento se denomina también trasversal, se pueden diferenciar tres subformas básicas.

EPITONIA

La epitonía (epi=sobre), significa que se desarrollan con mayor vigor las yemas ubicadas sobre el lado superior de la rama. Los representantes de esta característica son el ya llamado filadelfo (género Philadelphus), pero también los saucos (género Sambucus), “coronas de novia” (género Spiraea) y otros.


ANFITONIA

La anfitonía o “ambitonía” (amphi=ambos), es cuando se desarrollan mayormente las yemas ubicadas a ambos lados de la rama. Está muy marcada en numerosas especies de coníferas que usamos como arbustos para cerco como Abies, Picea, Taxus, Tsuga, Thuja y otras, en las cuales, a causa del desarrollo de las yemas a ambos lados y a la misma altura, se forman esas ramas que se parecen a las de los helechos. En las coníferas, además, es muy raro que aparezcan la epitonía o hipotonía.
La anfitonía es asimismo característica de una serie de arbustos pequeños o enanos y la consecuencia es una ramificación de aspecto palmado o de abanico, como es particularmente bella en un cierto número de Cotoneaster y algunos sauces reptantes, entre otros.

HIPOTONIA

La hipotonía (hypo=debajo), es el caso en que se desarrollan con mayor vigor las yemas ubicadas en la cara inferior de las ramas. Esta forma es muy común en las ramas de las copas de los árboles, como es el caso de los arces (género Acer), “(castaño de la India” (género Aesculus )o fresnos (género Fraxinus).
Si se los observa, se podrá apreciar que las yemas que van naciendo en la parte inferior, dirigida hacia el suelo, de las ramas horizontales (o trasversales), son notoriamente más grandes que las ubicadas en la cara superior y que de ellas se originan también brotes mucho más vigorosos que primero crecen hacia abajo y luego se arquean hacia arriba, con lo cual se presenta un dibujo que, en los casos paradigmáticos, es opuesto al de los arcos de la mesotonía del filadelfo o rosal silvestre.
La hipotonía comienza cuando las ramas inferiores son empujadas hacia la horizontalidad. Obviamente, en arbustos altos donde la distancia del suelo lo permite.


Teodorico Hildebrandt
eljardin@rionegro.com.ar
Fuente: Franz Börner,“La poda de leñosas ornamentales”.
Editorial Eugen-Ulmer, Alemania.

PARA COLECCIONAR

Sobre los vástagos principales se ubican las ramas laterales. La orientación de éstas y su vigor, forman la estructura aérea característica de cada especie o variedad.

REACCIONES A UNA PODA INADECUADA

Cada poda que realizamos representa una intromisión en estas relaciones de simetría, que recibe respuestas características por parte de las diferentes especies. La planta buscará regenerar los órganos amputados y esta regeneración no necesariamente se produce en sitios inmediatos al del corte sino que muchas veces podemos observar que a mayor o menor distancia se produce un sustituto de las partes perdidas, porque o se desarrollan yemas dormidas que de otra manera hubieran permanecido inadvertidas o se forman las llamadas “yemas secundarias”, que no existían al momento de la poda sino que se formaron para ese fin recién después de ella y constituyen brotes de repuesto.
Esto sucede especialmente cuando se realizan cortes muy severos, como por ejemplo podas de rejuvenecimiento.
Estas acciones de regeneración frecuentemente suelen exceder ampliamente la magnitud de los órganos amputados y reciben el nombre de “correlación” o “compensación”.

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Ramas floríferas: dardos, lamburdas y brindillas

   
   
 
 
 
Diario Río Negro.
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