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Sábado 21 de Octubre de 2006
 
 
 
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  José Donoso
  El viaje y la palabra
 
 

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A pesar de su posición social y su abolengo, José Donoso siempre fue un personaje inquieto que trascendía las reglas de su tiempo. En un sentido u en otro, y hasta el final, Donoso se mostró como un personaje crítico, capaz de desnudar las verdades sociales y culturales que lo rodeaban.

Sus principios

Su obra narrativa representa un nuevo camino estético frente al realismo regionalista. En sus novelas ha expresado su relación con el mundo a través del tema de las clases sociales en su país, Chile.
Criado en el seno de una familia distinguida (nació en Santiago de Chile, en 1924), en la infancia de Donoso jugó un papel muy importante Teresa Vergara, la mujer que lo cuidó desde niño. La casa donde creció siempre estuvo habitada por numerosos parientes, experiencia que le dejó profunda huella. Desde temprana edad manifestó un carácter rebelde; no sin problemas realizó sus primeros estudios en el colegio inglés Grange School, institución que llegó a odiar y a la que dejaba de asistir, ya fuera para ir a la Biblioteca Pública o para buscar “amistades furtivas” en ciertas zonas de la ciudad. Fue expulsado de ésa y otras instituciones de mayor rigor disciplinario. El autor contaba que en una ocasión, para no asistir a las clases del Grange School, fingió un dolor estomacal; su padre le diagnosticó apendicitis y fue operado. Con el tiempo, Donoso desarrolló una fuerte gastritis que terminó por convertirse en una úlcera sangrante.
Fue en los libros que el Donoso adolescente encontró refugio y tranquilidad: era un ávido lector y admiraba a Julio Verne y Alejandro Dumas, entre otros.

El viaje iniciático

En 1943 abandonó los estudios y se dirigió a Magallanes; vivió durante un año en La Pampa trabajando como pastor. Luego viajó a Buenos Aires y trabajó durante meses en el puerto de la ciudad.
A los veintitrés años concluyó su bachillerato e inició los estudios de Lengua y Literatura Inglesa en el Instituto Pedagógico de la Universidad, en Santiago de Chile; en 1949 fue becado para proseguir sus estudios en la Universidad de Princeton en Estados Unidos y, en 1951, obtuvo el grado de Bachelor in Arts. Durante el período universitario en Princeton, Donoso escribió, en lengua inglesa, sus dos primeros cuentos: “The blue woman” (1950) y “The poisoned pastry”, que fueron publicados en una revista de esa universidad. Posteriormente, alternó una fructífera vida literaria con actividades culturales y de docencia en su país y el extranjero; residió en España de 1967 a 1981. En la esfera periodística fue redactor de la revista chilena “Ercilla” y, en México, colaboró como crítico literario de la revista “Siempre”. Estuvo presente en el Congreso de Intelectuales en la Universidad de Concepción en Chile (1962), al cual asistieron, entre otros, Neruda, Roa Bastos, José María Arguedas, Carpentier y Carlos Fuentes.

Donoso como educador

Como catedrático, impartió cursos de Literatura Inglesa en la Universidad Católica y en la Kent School de Santiago; participó en el Writer’s Workshop (Taller de Escritores) de la Universidad de Iowa (1963-1964); dictó conferencias en la Universidad de Princeton (1975) y enseñó en otras universidades norteamericanas. Fue merecedor en dos ocasiones de la beca Guggenheim (1968 y 1973); su obra ha sido traducida a diversas lenguas y ha recibido distintos premios literarios nacionales y extranjeros. Fue miembro de la Academia Chilena de la Lengua.
Su primer libro fue “Veraneo y otros cuentos” (1955) y su primera novela, “Coronación”, fue publicada en 1957. Para la publicación de ambos libros, el autor se vio en la necesidad de vender ejemplares en las calles, empresa apoyada por un grupo de amigos. “Coronación” tuvo gran éxito; éste fue atribuido al hecho de haber retratado con extraordinaria fidelidad y destreza la decadencia de la clase alta chilena. No obstante para Donoso representó el primer paso de una novelística que buscaba trascender al nivel realista.
Entre los muchos escritores que ha leído y admirado se encuentran: Carpentier, Carlos Fuentes, Henry James y William Faulkner. El estilo de su narrativa es depurado; el silencio es tan importante como lo dicho. Los temas son tratados con profundidad y hay una intención metafórica. Destacan su destreza para la descripción y su agudeza en la observación psicológica.
En 1982 regresa a Chile, donde se dedica especialmente a dictar clases de literatura y organizar talleres literarios para jóvenes escritores.
Murió el 7 de diciembre de 1996.

Historia de un testigo

Por,
CLAUDIO ANDRADE

José Donoso fue testigo y protagonista privilegiado del “Boom” latinoamericano. Bueno, si tal cosa existió. En todo caso, Donoso tuvo una visión profética con respecto a su propia obra y transformó el tema en el eje de uno de sus libros más famosos: “Historia Personal del Boom”. Nunca, al menos en el contexto de la literatura latinoamericana, se planteó un relato histórico literario de este tipo. Tal vez porque jamás ocurrió tal cual lo reflejó Donoso o porque jamás se repitió. Tomemos en cuenta que la recopilación (“McOndo”) hecha por el excelente escritor chileno Alberto Fuguet pretende ser eso: una recopilación.
Donoso, participó de aquel célebre congreso de escritores de Concepción del año 62, un hecho que le permitió abrir el juego narrativo hasta encontrar una serie de similitudes y puntos de coincidencia entre artistas que cada tanto se juntaban a comer y charlar de lo que más amaban: literatura y política.
Vínculos fraternos que, en épocas anteriores y en Europa, mantuvieron Ernest Hemingway, Francis Scott Fitzgerald y William Faulkner.
¿Eran suficientes aquellas actitudes para componer un boom? Probablemente no. Pero la etiqueta sirvió para designar a la literatura de un conjunto de creadores y, sobre todo, para instalar en el mercado mundial a una geografía que entonces tenía sabor a confín. La literatura de García Márquez, la de Vargas llosa y la de Donoso no versaban sobre lo mismo ni poseían un estilo equiparable. Mientras uno retrataba en clave subrrealista un universo en donde la pasión y la metáfora esotérica se daban la mano, el otro narraba detalladamente los entretelones de un núcleo social portador de deseos solapados, violencia y cierta perversidad. Un hecho que establece, en rigor, un parentesco estilístico entre Vargas Llosa y el siempre polémico Jaime Bayly. Donoso, por su parte, tejía con delicadeza y buen gusto el paisaje de una sociedad conservadora, donde las pruebas de sangre se llevaban a cabo en el patio trasero de las casonas coloniales. Al tiempo que insinuaba una trama plena de sensibilidades y tragedias humanas al ritmo de una caminata a orillas del mar. Y así podrían establecerse diferencias también entre la literatura de Julio Cortázar, Carlos Fuentes y tantos otros.
Donoso tuvo la inteligencia de atrapar el brillo vertiginoso que se fugó de aquellos nombres entrando en contacto, ponerle el sello y usufructuar la marca. Con los años el escritor chileno pasó a la posterioridad como un autor sobresaliente pero con mucha menos prensa que “Gabo” o Mario Vargas Llosa. No se instaló en la colina de la celebridad ni se mostró demasiado interesado por otra cosa que no fuera la literatura y sus quehaceres. Curiosamente durante años permanecieron en las sombras algunas de sus obras más interesantes: “El obsceno pájaro de la noche”, “Coronación” y “Tres novelitas burguesas”. Algunos de estos títulos serán ahora reeditados por Alfaguara.
Donoso fue un artista hijo de sí mismo. Un procreador y a la vez un consumidor de placer. No se privó de ninguna de las ventajas que acarreaba su figura de gran testigo. Fue rebelde y manso, desconocido y famoso, catedrático y dilantante callejero, viajero sin patria y chileno sin más explicaciones. Y, por qué no, habitante de cómodas habitaciones en una universidad americana, donde tal vez, como en un extraño flash back de su rico pasado, recordaba la temporada que pasó en la Línea Sur oculto de sus perseguidores.
Donoso bien merece una historia personal de José Donoso.

Obras esenciales

Coronación

Andrés, solitario y cincuentón, es el desconcertado testigo de los últimos días de una abuela nonagenaria que se debate entre la niebla y los relámpagos de la demencia. Esperpéntica a la vez realista, la primera novela del célebre narrador chileno de fin del siglo XX prefigura los temas que marcarán su obra: decadencia, identidad, trasgresión y locura... En esta obra, el lector despierta a una realidad grotesca, donde los personajes desnudan sus recuerdos, y a la historia de algunas rancias familias santiaguinas, encerradas en caserones que nutren sus obsesiones más oscuras.

Este domingo

En el día domingo, con sus almuerzos familiares, convergen la vejez y la infancia, la burguesía y el hampa. La mutua fascinación entre estos mundos revela un destino de incomprensión, soledad y desamor, narrado por el nieto que evoca con nostalgia aquellos domingos en casa de la abuela. El escritor presenta, a través de una compleja red de relaciones amorosas, los engaños y proyecciones de los protagonistas para huir de su profunda soledad.

El obsceno pájaro de la noche

En esta novela, considerada la obra cumbre de José Donoso, la voz que narra “El obsceno pájaro de la noche” fluye infatigable de los labios del ‘Mudito’, como en un viaje desde el ser hacia la nada, elaborando un mundo destinado, por la maldición intrínseca de la existencia, al deterioro, la pérdida o la confusión de cualquier identidad posible. La viejas que pueblan la Casa de la Encarnación de la Chimba y los monstruos de la Rinconada ilustran cada matiz de la desesperación y cada uno de los ínfimos placeres cotidianos, anudando siempre al ciego instinto de la vida un inextinguible terror ante lo oscuro, lo innombrable, lo que ya no tiene forma.

Homenaje

El miércoles pasado se realizó en el MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires) un acto en homenaje al escritor, en el que participaron escritores y críticos chilenos. Estuvieron presentes Fernando Sáez, Cecilia García Huidobro y Arturo Fontaine. La mesa fue coordinada por Josefina Delgado. Se proyectó también un documental sobre Donoso.

   
   
 
 
 
Diario Río Negro.
Provincias de Río Negro y Neuquén, Patagonia, Argentina. Es una publicación de Editorial Rio Negro SA.
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