Sábado 23 de Enero de 2010 Edicion impresa pag. 27 > Sociedad
El reto ahora es la protección de los más débiles
Anciana moribunda fue sacada de los escombros a 10 días del sismo. Unicef denunció desaparición de 15 niños de los hospitales. Actos de violencia dificultan el reparto de víveres a necesitados.

PUERTO PRÍNCIPE, Haití.- Pese a que ayer mismo, una anciana de 84 años fue sacada con vida de entre las ruinas de su vivienda, la ONU concentró a sus equipos de auxilio en la ayuda a la población haitiana, ya que a diez días del violento terremoto no hay muchas esperanzas de encontrar más supervivientes.

Paralelamente, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció ayer la desaparición de 15 niños de los hospitales de Haití, después del terremoto del 12 de enero, y se estima que están involucradas redes de tratas de personas.

El portavoz de la ONU Jean Luc Legrand apostado en Ginebra dijo a la prensa que la información está basada en "evidencias" e insistió sobre la necesidad de detener la tendencia de varios gobiernos occidentales de promover adopciones aceleradas de niños haitianos.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó el jueves su preocupación por la orden de desalojo dada por militares estadounidenses a los periodistas internacionales acampados en el aeropuerto de Puerto Príncipe

El jueves fue aparentemente el primer día desde el cataclismo en que no hubo rescates exitosos. Sin embargo, familiares dijeron que Marie Carida Romain (84) fue rescatada de entre los escombros, 10 días después del terremoto. Los médicos trataban de salvar la vida de la anciana, que estaba en shock, famélica y muy deshidratada.

Las organizaciones humanitarias han comenzado a repartir víveres a gran escala. Pero en el reparto los más fuertes imponen su ley. "Sabíamos que sería difícil repartir víveres", dice Michael Kühn, jefe de la ONG alemana Deutsche Welthungerhilfe. Las previsiones estaban destinadas a 6.000 personas de un campamento. Un día antes los cooperantes habían entregado por ello pulseras de plástico a un comité, para identificar a los que recibirían la ayuda.

Los damnificados esperaban pacientemente y de forma pacífica en una larga cola cuando llegaron los camiones. Seis soldados de la ONU y cuatro policías haitianos tenían a cargo la seguridad durante el reparto. Eran muy pocos.

La fuerte presión empezó a crecer desde atrás; unos 200 jóvenes fornidos se abrían paso hacia adelante. Los hombres se apoderaron a la fuerza de grandes cantidades de arroz, frijoles y sal. Se abalanzaron literalmente sobre los camiones y robaron las provisiones directamente de la superficie de carga. Los más débiles -las mujeres, niños y ancianos- sólo pudieron contemplar la escena, desmoralizados. Haitianos que fueron testigos de lo ocurrido desde la acera dijeron que se avergonzaban por el comportamiento de sus compatriotas.

En otro hecho similar, la policía haitiana abatió ayer a un hombre e hirió a otro, después de que ambos robasen supuestamente cinco sacos de arroz, informó la CNN.

(AP, DPA, AFP, Télam)

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