Sábado 23 de Enero de 2010 Edicion impresa pag. 28 > Sociedad
La madre británica apeló su condena

LONDRES (Télam).- La británica Frances Inglis, sentenciada a cadena perpetua por haber dado muerte a su hijo que se encontraba en estado vegetativo al inyectarle una dosis letal de heroína, apeló la condena alegando que obró "por puro amor". Inglis, de 57 años, negó haber asesinado a su hijo Thomas, de 22, el 21 de noviembre de 2008 y haber tratado de matarlo el 4 de septiembre de 2007.

Sin embargo, el jurado de la Corte de Old Bailey, en Londres, dictaminó el miércoles por mayoría de 10 votos contra 2 que la mujer era culpable por ambos cargos. Tras la sentencia, la abogada defensora de Inglis, Katie Wheatley, criticó la decisión del juez y dijo que su clienta obró por "puro amor", para poner fin al sufrimiento de su hijo. "Estamos profundamente decepcionados por el veredicto y la sentencia impuesta a la señora Inglis, que se contraponen con el hecho de que la mujer obró para ayudar a su hijo por compasión", declaró hoy Wheatley. "Ahora apelamos la condena en la Cámara", confirmó la letrada. Antes que el jurado se retirara para deliberar, el juez Brian Barcker, a cargo de la causa, afirmó que no existe el concepto legal de "asesinato por compasión", ya que ese acto "es en efecto un asesinato". La familia de la condenada pidió la revisión del caso después de que el juez emitiese su condena a perpetuidad y le dijese que tendría que pasar un mínimo de nueve años en la cárcel.

Use la opción de su browser para imprimir o haga clic aquí