Domingo 17 de Enero de 2010 Edicion impresa pag. 5 > Nacionales
Cruces entre industriales argentinos y brasileños
Desde el país vecino dijeron que los locales tienen "un problema psicológico". Textiles nacionales acusan a sus pares de "ambiciones imperialistas".

BUENOS AIRES.- Industriales textiles argentinos acusaron ayer al dirigente de la Federación de Industrias de Estados de San Pablo (FIESP) Rubens Barbosa de tener "ambiciones imperialistas" para su país, por rechazar la política de acuerdo que lleva adelante Lula da Silva con Argentina.

Así lo dijo el titular de la Fundación Pro Tejer, Pedro Bergaglio, quien así salió en respuesta de una columna de Barbosa publicada en el diario Estado de San Pablo, donde dice que los argentinos "tienen un problema psicológico" y castiga la calidad de la dirigencia política y empresaria local.

"Es preocupante para la relación bilateral entre la Argentina y Brasil que además del desequilibrio comercial que favorece a ese país haya dirigentes como Rubens Barbosa que creen que si la oposición a Luis Ignacio Lula da Silva gana las elecciones presidenciales Argentina dejará de recibir la generosidad y la paciencia estratégica del actual gobierno", señaló la Fundación Pro Tejer en un comunicado de prensa.

La semana pasada Barbosa estimó que, si gana la oposición en las elecciones presidenciales de Brasil, es probable que el Mercosur retroceda a una zona de libre comercio y que se acabe la política de "paciencia estratégica" con Argentina.

Sumamente crítico del Mercosur, Barbosa utilizó términos despectivos de la Argentina y de los empresarios locales para expresar su rechazo a la relación con el vecino más importante de la región, señalaron los industriales argentinos.

"Crisis existencial"

Barbosa considera que los argentinos "viven una crisis existencial" debido lo que considera "dificultades de encontrar una salida a sus problemas políticos y económicos".

Bergaglio respondió que "no se trata de un problema de salud mental de los argentinos" como asegura el empresario brasileño.

"Ciudadanos como Barbosa, que sueñan con que Brasil se transforme en un imperio sudamericano, pretendían quedarse con el mercado interno argentino, sin importarles transformar ese supuesto avance en una depredación que hubiera destruido el aparato industrial argentino y como consecuencia, un daño irreparable a la estabilidad y a la creación de nuevos empleos", contestó.

Bergaglio señala que "Barbosa debería aprender que avance no es expansionismo y que su falta de equilibrio y sus ambiciones imperialistas es la mayor razón que impide que ambos gobiernos y sectores privados de los dos países alcancen un acuerdo".

Retroceso

Barbosa, quien es secretario de Relaciones Exteriores de la poderosa Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP) de Brasil estimó si gana la oposición a Lula en las próximas elecciones presidenciales de Brasil, el Mercosur podría retrocedes del estadio de Unión Aduanera, al de zona de Libre Comercio. (DyN)

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