Lunes 21 de Septiembre de 2009 Edicion impresa pag. 30 > Sociedad
Los chicos con "libertad asistida" en Neuquén 
La mayoría de los ilícitos consiste en robos y hurtos, aunque también se dan hechos de mayor gravedad. Las condiciones de pobreza, el enfrentamiento entre las bandas y los castigos que reciben los jóvenes dentro de las comisarías constituyen un común denominador entre los menores. Los chicos tampoco tienen empleo debido a la baja calificación de su fuerza de trabajo -apenas suelen haber terminado la escuela la primaria- y a la inexperiencia para la búsqueda y el sostenimiento laboral.

El programa de Libertad Asistida funciona dentro de la dirección de tratamiento familiar ambulatorio dependiente del ministerio de Desarrollo Social y asiste a jóvenes menores de 18 años.

El abordaje se inicia ante la imposición de la medida judicial "libertad asistida en carácter de tratamiento" y/o "en carácter de medida cautelar tutelar" por los juzgados penales del niño y adolescente.

El carácter ambulatorio de la intervención, exige que la mayor parte de las actividades e intervenciones se realicen en "terreno": entrevistas en domicilio, coordinación con instituciones de los barrios, búsqueda de actividades de captación laboral o socioeducativas.

La atención de los adolescentes infractores a la ley penal ofrece alternativas diferentes al encierro, al que se debe tener como último recurso. Los artículos 71 y 79 de la ley 2302 establecen el régimen de "Libertad Asistida", como una medida jurídica superadora de la privación de la libertad, que una persona puede sufrir como pena ante un delito cometido. Se le otorga al adolescente, dentro de un debido proceso, el goce de la libertad a la vez que se lo insta a sujetarse a un tratamiento de carácter tutelar.

Los tipos de delitos son en general robos y hurtos. También existen casos de delitos más graves como robo en banda, lesiones graves, tentativa de homicidio, homicidio y robo de automotor.

Los jóvenes con medida de libertad asistida residen en su totalidad en barrios periféricos de la ciudad de Neuquén. Las condiciones de vida de la población están dadas por la pobreza extrema, algunas familias carecen de la figura paterna por lo que en muchos casos la madre además de criar a sus hijos sola, tiene salir a trabajar para poder cubrir los gastos de su canasta básica.

Los usuarios que ingresan al programa provienen de familias y sectores sociales que se encuentran en situación de pobreza cuyos ingresos están asociados a la inestabilidad permanente del trabajo "en negro" o informal. Así los jóvenes y sus familias trabajan en changas, albañilería, empleos domésticos o trabajos informales en algunos comercios. Las familias desocupadas reciben como único ingreso los planes sociales provinciales o nacionales. El delito aparece y se manifiesta en una familia ante la imposibilidad de alimentarse, de vestirse y de poseer ciertos objetos cuyo consumo promueven los medios masivos de comunicación.

Los jóvenes tampoco tienen empleo debido a la falta de trabajo en general, a la baja calificación de su fuerza de trabajo y a la inexperiencia para la búsqueda y sostenimiento laboral. Así sus ingresos dependen de trabajos informales y en la mayoría de los casos de hechos delictivos.

Los jóvenes que se encuentran bajo el programa de libertad asistida solo han concluido la escuela primaria. Otros han desertado al iniciar los primeros años de la secundaria.

En su mayoría son varones que comprenden una franja etaria entre los 16 y los 18 años, edad límite para que se pueda imponer la medida.

El consumo de drogas ilegales es una constante en los jóvenes asistidos.

Además se asocia al consumo de alcohol a la pertenencia a grupos o bandas que facilitan la posibilidad de iniciarse en las drogas. Estas bandas funcionan como sostén emocional con el que se intenta resolver ciertos problemas. Muchas veces se producen en los barrios enfrentamientos entre estas bandas que se disputan el territorio, el poder o los bienes que se obtuvieron de algún hecho delictivo.

Demorado por "portación de rostro" 

Muchos de los jóvenes que viven en los barrios periféricos de la ciudad son perseguidos por la policía que los "demoran" por averiguación de antecedentes debido a su apariencia.

Fuentes del programa de Libertad Asistida aseguraron que muchas veces los menores terminan detenidos en alguna comisaria de la ciudad donde suelen ser maltratados.

Ha sido un logro de los trabajadores del programa que se dé aviso a la fiscalía penal juvenil, la que se encarga de los menores detenidos por averiguación de antecedentes.

Ante el aviso al fiscal, el programa de libertad asistida interviene para dar atención a los jóvenes en conflicto con la ley penal.

"Libertad Asistida" lleva trece años desarrollando funciones en la capital neuquina.

Cuando se implementó el programa Libertad Asistida en 1996 el equipo de trabajo estaba formado por una licenciada en servicio social y un estudiante de la misma carrera.

Al año siguiente se produjo un incremento de la población destinataria del servicio por lo que fue necesaria la incorporación de más profesionales.

En diciembre de 1997 la estructura del programa tenía una coordinadora trabajadora social, un administrativo y seis psicólogas contratadas bajo la modalidad de "becados" con un salario mensual de 500 pesos.

En el año 1998 se realiza una nueva convocatoria pero esta vez a profesionales en servicio social.

La modalidad de contratación de estos seis licenciados en servicio social es la de un contrato de locación de servicios por un monto de 900 pesos.

Luego esta modalidad se reemplazó por un contrato laboral.

Actualmente, el equipo de trabajo está formado por tres psicólogas, cuatro trabajadores sociales, cinco operadores de calle y un personal que hace tareas administrativas, contratados bajo la modalidad de "planta transitoria".

Antecedentes de la ley provincial 2302 

En 1994 se aprobó el proyecto de reformulación de la ley 1623 "Patronato de Menores", de manera que contemplaba los principios emanados de la ley nacional 23849. El resultado fue la sanción de la ley provincial 2302 de Protección Integral del Niño y Adolescente.

En 1996, a partir de un convenio entre la subsecretaria de Acción Social y el Consejo Nacional del Menor y la Familia se formalizó la implementación del programa de Libertad Asistida.

El año 2001 marcó un periodo de transición ya que al implementarse la ley 2302 se introdujo un cambio sustancial en materia penal con relación a los niños y adolescentes infractores. Se crearon los juzgados penales del niño y el adolescente número uno y dos, y se instituyó que el sujeto infractor tiene derecho a un proceso penal con garantías, diferente del de los adultos, dada la edad de comisión del delito, antes de los 18 años.

Los juzgados penales del niño y adolescente están a cargo de los jueces Humberto Mazzitelli y Mabel Follone. Si bien la ley tiene alcance provincial, debido a la falta de recursos, el régimen de libertad asistida solo se aplica en la ciudad de Neuquén Capital.

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