AUSTRALIA (AP, DPA) _ Poblaciones enteras fueron borradas del mapa por fuegos forestales que han arrasado el sureste de Australia, matando a personas dentro de sus casas y automóviles en el incendio más mortal en la historia del país, con 108 decesos oficiales hasta ayer.
La cifra de muertes los convierte en los peores de la historia reciente del país, confirmaron ayer autoridades locales. En los incendios de los últimos días murieron más personas que en los del "Miércoles de ceniza" de 1983, cuando fallecieron 75 personas, y los del "Viernes Negro" de 1939, cuando murieron 71.
Las altas temperaturas, de hasta 47 grados centígrados, combinadas con vientos potentes generaron condiciones de horno que alimentaron el fuego masivo que se extendió por un largo trecho del estado de Victoria, al sureste del país, donde han ocurrido todos los fallecimientos. El portavoz del Departamento de Desarrollo Sostenible y Ambiente del estado, Geoff Russell, dijo el lunes que las 108 muertes están confirmadas.
Las autoridades se encontraban contando más víctimas ayer cuando se metieron más allá en una enorme zona chamuscada por las llamas que afectaron el estado de Victoria durante el fin de semana. ``El infierno con toda su furia ha visitado a las buenas personas de Victoria en las últimas 24 horas´´, afirmó el primer ministro australiano Kevin Rudd a los periodistas mientras visitaba la zona devastada el domingo.
``Es una tragedia sorprendente para toda la nación´´, agregó. Al menos 700 casas han sido destruidas por el fuego, que ha obligado a los habitantes de la región a huir de sus casas. La cifra oficial de muertos llegó el domingo a 84 en 20 localidades, dijo la policía en un comunicado.
Se teme que el número aumente, dijeron las autoridades. Al menos hay 80 hospitalizados con quemaduras, informó el Alfred Hospital, uno de los mayores en la zona del incendio. Australia sufrió 75 muertos por los incendios forestales de 1983. Miles de voluntarios agotados aún seguían luchando contra unos 30 incendios fuera de control el domingo en Victoria, agregaron las autoridades, aunque las condiciones han mejorado considerablemente.
Sin embargo, aún podrían pasar días antes de que el fuego pueda ser controlado, incluso si las temperaturas se mantuvieran bajas, agregaron las autoridades. Funcionarios del gobierno indicaron que el ejército podría ser desplegado para prestar ayuda y Rudd anunció un paquete de ayuda de emergencia valuado en 10 millones de dólares australianos (siete millones de dólares).
La tragedia ha conmovido a todo el país. Los dirigentes de otros estados, muchos de los cuales han sufrido incendios catastróficos antes, prometieron enviar dinero y bomberos voluntarios a combatir el fuego. Las cuentas abiertas el domingo para recibir donaciones del público rápidamente comenzaron a aumentar notablemente. Los testigos describieron haber visto algunos árboles estallar en llamas y ver llover ceniza el sábado.
La policía indicó que se ha visto impedida de alcanzar algunas zonas calcinadas por el fuego para confirmar los detalles de los fallecimientos y hacer cálculos de pérdida de propiedades. Según testigos, casi el 90% de los inmuebles de Marysville, una comunidad de 800 personas localizada 35 kilómetros (20 millas) al oeste de Kinglake, estaban en ruinas. La policía informó de dos muertes en el lugar.
Un médico del Alfred Hospital en Melbourne dijo que las calles de los territorios afectados están sembradas de automóviles que fueron abandonados en estado de pánico.
En los autos se encontraron cadáveres calcinados. "Probablemente encontremos muchas personas más, muchas de ellas no habrán sobrevivido", dijo el médico.