Sábado 24 de Enero de 2009 Edicion impresa pag. 18 > Municipales
Malestar por falta de soluciones en Bariloche
Consorcistas de un barrio construido por el IPPV reclaman que no paren las obras. El titular del organismo se reunió con los propietarios, pero no se lograron avances.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB)- El IPPV sólo logró incrementar el malestar de los consorcistas del barrio Omega II tras confirmar que las obras se extenderán hasta fin de año.

Los beneficiarios del plan de 134 viviendas, licitado en 2005, exigen que las casas se entreguen, a más tardar en mayo porque ya no pueden soportar los alquileres.

"Queremos que se entreguen en mayo porque sabemos que después de la veda no arrancan y la obra se va a atrasar un año más" confió Patricia Snaimon.

La mujer no ocultó su indignación por las escasas soluciones que ofreció el titular del organismo provincial, Vicente Pili, durante la reunión que mantuvo el jueves con los vecinos, el intendente Marcelo Cascón, funcionarios y representantes gremiales.

"Pili llegó a decirnos que nos embromemos por haber comprado esas tierras, que dificultaron el avance de obra. Es un soberbio y se nos reía en la cara" dijo. El único compromiso concreto asumido por las autoridades fue el de volver a reunirse con los consorcistas el 6 de marzo para evaluar el avance de obras.

Snaimon dijo que los futuros vecinos volverán a reunirse en 15 días para evaluar los trabajos y definir las acciones a seguir, sin descartar nuevas medidas de fuerza. La presencia de Pili en la reunión del jueves fue consecuencia del corte de ruta realizado sábado por los indignados adjudicatarios del barrio que debió entregarse en 2007.

Durante el encuentro, Pili confirmó que en dos semanas se entregarán a la contratista Srur-Srur los dos millones de pesos que reclama por mayores costos.

El complejo habitacional Omega II tiene un avance de obras del 70%, con casas próximas a concluirse, otras a medio construir y 28 unidades que todavía no se iniciaron.

Frente a ese panorama Cascón pidió al IPPV que continúen las obras durante la veda invernal, trabajando puertas adentro, y que se prevea una entrega parcial cuando concluyan las primeras viviendas.

La propuesta fue resistida por los consorcistas que quieren evitar priorizaciones conflictivas. "Todos tenemos necesidades" dijeron.

Los vecinos atribuyen las demoras al escaso rendimiento de la constructora que tuvo paralizadas las obras durante un largo lapso del año pasado por el reclamo de mayores costos y falta de pago.

La diferencia de unos 2.500.000 pesos reclamada por Srur-Srur representa casi un 20% del presupuesto aprobado en la licitación de 2005 para el plan impulsado por el gremio de la construcción, UOCRA, bajo la modalidad de consorcio.

Tras la adjudicación el proyecto habitacional sufrió un sinnúmero de inconvenientes que mantuvo paralizado el inicio de obras hasta setiembre de 2007.

El consorcio de 134 viviendas de la UOCRA fue el primer proyecto presentado al Plan Federal I y el último licitado por el IPPV. La construcción de las unidades habitacionales fue acordada entre el gremio y el instituto provincial en agosto de 2004 y debía entregarse en noviembre de 2006.

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