Viernes 14 de Noviembre de 2008 Edicion impresa pag. 33 > Policiales y Judiciales
Su ex pareja le gatilló, las balas no salieron
La víctima es una mujer de El Bolsón que sufrió el tercer ataque en una semana. Pidió ayuda a Promoción Familiar y se encontró con su atacante, que estaba libre.

EL BOLSÓN (AEB).- Una mujer, víctima de maltrato por parte de su ex pareja, salvó ayer milagrosamente su vida, luego de que el violento sujeto le gatillara dos veces en la cabeza con un revólver calibre 22, pero por fortuna los proyectiles no salieron.

Presa de un estado de pánico, la mujer alcanzó a correr hasta la casa de su madre.

Esta fue la tercera vez en una semana que el sujeto atentó contra la vida de su ex pareja.

Ayer, a primera hora, finalmente intervino la Justicia ordenando un allanamiento en el domicilio de barrio Los Hornos donde reside el iracundo sujeto, secuestrándose el arma y ocho cápsulas, entre ellas el par fallido.

Lo increíble del caso, es que a poco de ser detenido en la comisaría 12, el agresor recuperó su libertad y se encontró de inmediato con su víctima, quien había acudido a Promoción Familiar a pedir ayuda.

Desde la unidad policial confirmaron que debieron actuar de oficio, ya que la concubina "nunca se animó a denunciarlo". Luego de notificarlo de la causa por "violación de domicilio, presunto abuso de armas y amenazas calificadas", el juez Martín Lozada, de Bariloche, ordenó su liberación.

Asimismo, durante el procedimiento, la policía demoró a un menor de 14 años, quien no tuvo mejor idea que embestir contra los uniformados en medio del procedimiento.

Se trata de un sobrino del pistolero, quien tendría entradas a unidades policiales de Viedma, y ahora se aguarda que venga su madre a retirarlo.

Por averiguaciones posteriores se pudo establecer que el agresor llegó a El Bolsón el año pasado desde la capital provincial y pronto se hizo famoso en el barrio por arreglar sus disputas a los tiros, lo que le generó la antipatía de sus vecinos. Con todo, los desmanes no pasaron a mayores hasta que la ira del hombre se volvió contra la propia familia.

Al parecer, tras unos ocho meses de convivencia y cansada de ser golpeada y agredida, la mujer en cuestión tomó la decisión de mudarse a la casa de su madre primero, aunque enseguida cambió de idea al ver que su ex marido la emprendía a los tiros contra el domicilio de la suegra y terminó viviendo con una amiga.

Ayer al mediodía, y tras los incidentes, junto a sus tres hijos de corta edad, se dirigió hasta el Concejo Deliberante buscando desesperadamente que alguien le brinde protección.

 

Vivir con miedo

 

Manifestó tener miedo de volver a ser agredida y confesó incluso que su ex pareja le preguntó al nene mayor "dónde estaban viviendo ahora".

Acompañada de la concejal Paola Sanna, y luego de recorrer varias oficinas, sólo recibió como respuesta que "no corresponde la custodia dado que sólo eran amenazas y que no había constancia de un hecho violento previo".

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