El oficialismo del Senado obtuvo 18 firmas sobre un total de 30 legisladores de las dos comisiones que estudian el proyecto de estatización de las jubilaciones privadas, quienes respaldaron la iniciativa oficialista aun antes de que concluyera ayer el ciclo de consultas de expertos en política previsional.
El presidente del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto, expresó que ya estaban "las firmas de la mayoría en las dos comisiones y este dictamen va a ser presentado de un momento a otro para su publicación, a fin de que quede el tema habilitado para tratarlo el 20 de noviembre".
Pichetto ratificó que el proyecto apoyado por los oficialistas es el mismo que sancionó la Cámara de Diputados el viernes último, sin cambio alguno. En tanto el titular del bloque radical, Ernesto Sanz, confirmó que estaban terminando de diseñar su propio despacho y hoy lo pondrán a disposición de la oposición.
El socialista Giustiniani presentará su propio informe que contempla un respaldo en general a la propuesta oficialista con críticas a varios artículos.
Durante la jornada, los legisladores que integran el plenario de las comisiones de Presupuesto y hacienda y de Trabajo y Previsión Social escucharon las opiniones de los defensores del Pueblo de la Nación y de la Tercera Edad, Eduardo Mondino y Eugenio Semino, por la mañana, y las de los economistas Javier González Fraga y Oscar Cetrángolo y el banquero Carlos Heller por la tarde.
Mondino opinó que la Anses "no está en condiciones" de garantizar la correcta administración de los recursos de la seguridad social, al tiempo que expresó que el organismo es "ineficiente" y que no puede resolver reclamos y situaciones administrativas que asiduamente llegan a la Defensoría.
Estimó que la estatización "va a abrir un alto nivel de litigiosidad" a nivel individual de beneficiarios o aportantes que pueden sentir vulnerados su derecho o su opción y apuntó que actualmente "hay 120.000 demandas, 200 por día solamente por el tema de movilidad", que podrían incrementarse a raíz del cambio de sistema.
Para el defensor Semino, la jubilación privada "no fue un buen negocio para los trabajadores", pero sí para las AFJP que "se llevaron casi mil millones de dólares por año" en concepto de comisiones.
Por su parte, González Fraga advirtió ayer que la Anses "va a estar perdiendo dinero dentro de tres años", por los menores ingresos que obtendrá ante la presencia del trabajo en negro. Y entonces "vamos a tener que ver cómo lo financiamos".
El ex presidente del Banco Central opinó que la Anses "no ha tenido quebrantos el año pasado porque recibió dineros excepcionales por los traspasos de jubilaciones privadas". (DyN)