NEUQUÉN (AN).- En algunos rinconcitos de la ciudad aún suceden cosas maravillosas y solidarias. En una época en la que el tiempo vale oro, en la que todos están muy ocupados y el dinero es el mayor bien a alcanzar, existe un grupo de gente que se dedica a brindarle a los niños momentos de alegría en forma gratuita. Profesores de música y educación física de jardines de infantes de Neuquén, Plottier y Centenario presentan todos los días la obra "Peter Pan", para homenajear a los más pequeños en su día.
La obra está destinada a los niños de todos los jardines de infantes y anexos de escuelas primarias y especiales. La idea comenzó en 2005 y por día en dos funciones diarias, ya fue vista por alrededor de mil niños.
"El objetivo principal es regalarle un grato momento a los niños en su día, que en muchos de los casos no cuentan con los recursos necesarios para acceder a espectáculos de esta característica", comentaron los profes.
Este año la obra recrea el clásico "Peter Pan", con orquesta en vivo y una puesta en escena que nada tiene que envidiarle a los elencos que se dedican de comedia musical. Es destacable no sólo la prolija y cuidada producción sino también el hecho que esta pieza se solventa "a pulmón", con el esfuerzo de unos 50 maestros que solo necesitaron para poder hacerlo, tener ganas, amar a los niños y poner un poco de tiempo y esfuerzo propio para aportar un granito de arena para una infancia mejor.
Este musical teatral se presentará nuevamente mañana, a las 10 en el Cine Teatro Español de Neuquén y el lunes próximo, a las 10 y a las 15 en el Cine Teatro San Martín de Centenario. Estas tres funciones se suman a las otras doce que ya realizaron en la capital neuquina.
Cuando el telón se levanta, la banda comienza con ritmos pegadizos y amenos, un trío de voces femeninas perfectamente ensambladas introduce a los niños en el mundo mágico de la fantasía. "Nunca dejen de soñar, en el país de los sueños es posible". Aparecen más tarde, Wendy la niña amiga de Peter Pan y su mamá, que a través de la lectura el cuento convocan a escena al hada Campanita y a Peter Pan y su sombra.
El elenco se completa con el Capital Garfio y su marino Smith, tres piratas ayudantes, un cocodrilo y los niños perdidos. Los profe actores que no son actores, pero manejan el arte de la interpretación impecablemente, deambularon con sus personajes por la ternura, la magia y un humor contagioso que arrancan innumerables sonrisas en las caritas de la platea y en los adultos también. Las escenas se intercalan con canciones movidas que invitan a los niños a hacer palmas, a saltar y bailar en las butacas.
Los cuadros de una duración justa, los diálogos picarescos y la música especialmente diseñada para la ocasión, completan una obra que no decae en ningún momento y mantiene la atención de los niños apuntando directamente hacia el escenario.
Un profesional en uso del espacio teatral, un sonido destacable y una simbiosis perfecta con el público infantil, hacen de esta obra, un ejemplo a seguir. "Cuando se quiere, se puede". Ellos quisieron, lo hicieron y marcaron la diferencia.