BUENOS AIRES.- La Conferencia Episcopal Argentina presidida por el cardenal Jorge Bergoglio convocó ayer a una "reunión extraordinaria" de obispos para este jueves, ante lo que consideran "un clima de confrontación entre los argentinos y la amenaza de la paz social".
"Los obispos están preocupados por la paz social y los conflictos sociales", dijo el vocero episcopal, presbítero Jorge Oesterheld, aunque sin hacer hincapié en prolongación de la crisis entre el gobierno y el campo por la retenciones móviles a las exportaciones.
El encuentro, previsto para este jueves en la sede del Episcopado, Suipacha 1.034, reunirá a una veintena de prelados y según las fuentes consultadas por esta agencia "no se descarta" difundir un nuevo pronunciamiento sobre la realidad del país.
La convocatoria a la "reunión extraordinaria" fue decidida ayer por la Comisión Ejecutiva que preside el cardenal Bergoglio, e integran los arzobispos Luis Villalba (Tucumán) y Agustín Radrizzani (Mercedes-Luján), y el obispo Sergio Fenoy (San Miguel).
Recién llegada al país después de abordar con el cardenal Tarcisio Bertone, número dos del Vaticano, "todos" los temas de conflicto con el gobierno, la cúpula episcopal mantuvo un reunión "de emergencia" y cursó de inmediato la convocatoria al resto de los obispos que conforman el plenario acotado.
La última vez que el Episcopado se pronunció sobre el conflicto del campo fue el pasado 19 de mayo, cuando reclamó un "necesario y urgente" acuerdo entre el gobierno y los productores del agro, y recordó que en democracia los problemas se solucionan "en el ámbito de las instituciones privilegiando el diálogo por sobre toda muestra de violencia verbal o física".
"En estos momentos de tensión en que se hace necesario y urgente que el gobierno y las agrupaciones representativas del campo lleguen a un acuerdo. Lo necesitamos todos los argentinos pero particularmente los pobres, que son quienes más sufren las consecuencias de esta situación", subrayó la Comisión Ejecutiva en aquel comunicado.
Los obispos también aseguraron entonces que "la experiencia nos ha enseñado que una sociedad no crece necesariamente cuando lo hace su economía, sino sobre todo cuando madura en su capacidad de diálogo y en su habilidad para gestar consensos que se traduzcan en políticas de Estado, que orienten hacia un proyecto común de Nación. Este sigue siendo un fuerte desafío para nuestra democracia".
El Episcopado imploró, además, al Señor "que ilumine a los actores involucrados para que se llegue a un acuerdo justo y pacífico". En tanto, el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, reclamó el pasado jueves a la presidenta Cristina Fernández que "tenga un gesto de estadista" y convoque al diálogo a los productores del agro, para analizar el decreto de las retenciones móviles a las exportaciones. (DyN)