CIPOLLETTI (AC).- La tranquilidad del mediodía cipoleño se rompió cuando cuatro sujetos armados ingresaron a un comercio céntrico, golpearon y maniataron al dueño, y se llevaron la caja fuerte que estaba en el primer piso con plata y joyas. Habrían huido en un vehículo que los estaba esperando a pocos metros del lugar.
El violento robo se produjo a las 12:30 de ayer en el negocio de venta de repuestos de auto ubicado en Roca 955 (a menos de 500 metros en línea recta de la plaza San Martín y la comisaría Cuarta) propiedad de la familia Serenelli.
En ese momento ingresaron cuatro sujetos a cara descubierta y a punta de pistola amenazaron a Eduardo Serenelli, un hombre mayor de dilatada experiencia en el rubro comercial, lo golpearon, lo arrojaron al piso y luego lo maniataron.
Mientras lo amenazaban de muerte y a los gritos le exigían más dinero del que estaba en la caja, llegó al local su hija, quien también fue reducida con violencia.
La mujer, luego del hecho e inmersa en un estado de nerviosismo, le dijo a "Río Negro" que los asaltantes eran "hombres jóvenes, de no más de 25 años".
Los delincuentes cerraron la puerta del local y los hicieron subir al domicilio de la familia, ubicado en la planta alta.
Allí los ataron uno arriba del otro, y mientras los apuntaban a la cabeza continuaron reclamándoles más plata.
El hombre les indicó el lugar donde se hallaba una pequeña caja fuerte. Los ladrones optaron por tomarla y se retiraron del lugar, dejándolos atados e inmersos en una estado de shock.
Al parecer en la caja no había mucho dinero -se estima que serían entre 900 y 1.200 pesos-, aunque sí trascendió que resguardaban allí algunas joyas familiares entre las que se encontraban un reloj, varios anillos de valor y otros elementos.
Según el testimonio de algunos vecinos que circunstancialmente estaban en la vereda ya que se trata de una zona comercial muy transitada, los cuatro sujetos huyeron juntos corriendo, con la caja envuelta en ropas, hacia la calle Libertad.
Allí doblaron a la derecha y se habrían subido a un vehículo que los estaba esperando. Si bien no su pudo confirmar, se trataría de un Fiat 147.
Alertada la policía, se montó un operativo de búsqueda por toda la zona que incluyó controles urbanos y en las rutas nacionales 22 y 151 además de la ruta chica, aunque hasta anoche no se sabía de ningún detenido.
La novedad fue radiada a las comisarías de las ciudades vecinos y el vehículo seguía siendo buscado intensamente.
Fue imposible conseguir el testimonio de Eduardo Serenelli quien ayer a la tarde se encontraba reponiéndose en su domicilio pero telefónicamente hizo decir a la prensa que no estaba en condiciones de decir nada sobre lo ocurrido.