LA HABANA (DPA).- "Oye ven acá, ¿es cierto que van a quitar la tarjeta blanca?".
El rumor sobre la eliminación del permiso de salida en Cuba, una de las mayores restricciones frente al ansia de viajar de los cubanos, ha corrido como la pólvora en los últimos días, en el marco de las grandes especulaciones sobre los nuevos cambios que se esperan del gobierno de Raúl Castro.
Javier, un informático de 26 años, no ve el momento de poder salir de Cuba. "La razón fundamental es la economía, y detrás de la economía está el sistema que tenemos en nuestro país", explica sus motivos para viajar, dice, a Estados Unidos.
Y por una profunda frustración: "Raúl (Castro) está haciendo cambios pero no llegan todavía a ese pueblo obrero, trabajador, al pueblo que ha estudiado, se ha sacrificado, que todos los días da su sudor y sacrificio por subir este país como fue la ideología que nos crearon", sostiene.
Pero no todos los cubanos que desean facilidades para viajar libremente lo hacen por querer abandonar el país definitivamente.
"El cubano tiene unas necesidades muy grandes de conocer el exterior, de viajar, de tener oportunidades", señala Charly, un joven actor de La Habana quien asegura que su intención no es abandonar para siempre Cuba, sino "contactar con otros artistas".
Una prueba de que el deseo de viajar está más que extendido en la isla es el video que a comienzos de año se filtró en los medios extranjeros, sobre una reunión interna de estudiantes escogidos de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI).
"¿Por qué el pueblo de Cuba no cuenta con la posibilidad viable de llegar a determinados lugares del mundo? Digamos yo, no quiero morirme sin ir al lugar donde murió el Che allí en Bolivia", increpaba el ya famoso estudiante Eliécer Avila al presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento), Ricardo Alarcón, quien tuvo visibles dificultades para responder satisfactoriamente los requerimientos.
Hasta el trovador más internacional de la isla, Silvio Rodríguez, a quien puede acusársele de todo menos de desafecto al régimen cubano, consideraba recientemente que el permiso de salida "debería abolirse".
"Esa es una cosa (la restricción) que se hizo por otras razones y ha sobrevivido durante demasiados años en Cuba y yo no creo que tenga razón de ser", dijo el autor de "Ojalá".
Aprovechando la coyuntura de cambios en la isla, el ex cónsul en México y antiguo alto agente de la inteligencia cubana, Pedro Aníbal Riera Escalante, presentó esta semana un proyecto ante la Asamblea Nacional (Parlamento) para "eliminar totalmente" los permisos de entrada y salida, así como las "medidas de confiscación" de las posesiones de los que abandonan el país, entre otros.