Miércoles 31 de Octubre de 2007 Edicion impresa pag. 31 > Policiales y Judiciales
Rechazan "amenazas" de Solá a la Justicia
El juez insiste en la falta de pruebas contra los detenidos. Admiten que uno de ellos amenazó a su ex novia, policía.

LA PLATA- El juez platense César Melazo calificó como "amenazas" que provocan "un daño terrible a la independencia del Poder Judicial" las críticas que le formuló el gobernador Felipe Solá por haber liberado a dos hombres que habían sido detenidos por los asesinatos de tres policías, y atribuyó intereses políticos a esos arrestos.

Melazo dijo a FM Cielo que Solá le tiene "encono" y relacionó las detenciones como una suerte de presión vinculadas a entregar una respuesta a la población por las elecciones del domingo.

"Acá hay un hecho aberrante, tres muertos, no es una cuestión mínima", sostuvo Melazo. Y agregó: "Minimizarlo a una cuestión electoral de momento para satisfacer la ansiedad política de algún funcionario de turno va muy alejado de lo que debe ser la independencia judicial".

El juez insistió en la falta de pruebas para justificar su decisión del liberar el domingo a Leandro Colucci y Gustavo Mastrovitto, al rechazar el pedido de prisión preventiva efectuado por la fiscal del caso Leyla Aguilar.

Ambos habían sido detenidos el viernes como sospechosos de los crímenes del sargento Pedro Díaz y los suboficiales Alejandro Vatalaro y Ricardo Torres Barbosa, baleados y acuchillados en el predio de la Planta Transmisora del Ministerio de Seguridad bonaerense, el 19 de octubre pasado.

Graciela de Vatalaro, madre del suboficial asesinado, dijo que "hay pruebas" contra Colucci, ex pareja de una joven a la que se le atribuyó haber mantenido una relación con su hijo. "Hay pruebas, no sé por qué dicen que no, pruebas tienen: las escuchas, el auto..., hay muchas cosas", consideró la mujer.

De ese modo se refirió a unos mensajes amenazantes que -según la investigación- un día después de la masacre Colucci, un empleado del ministerio de Desarrollo Humano bonaerense de 28 años, le habría dejado a su ex novia, una policía de 25, que se sospecha había iniciado una relación con Vatalaro.

Algunos de los extractos de los mensajes de voz al teléfono de Noelia D'Eramo -la joven oficial de policía que tras la ruptura con Colucci se relacionó con Vatalaro- que los investigadores policiales y judiciales le atribuyen al joven son los siguientes:

"(..) Dios sabe. Cachorro fue el primero, tu Ale fue el segundo y pronto vas a ser vos"

"¿Que te pasa? Loca! Te acuchillaron al nene?. Ooohhh!. No te lo acuchillé tanto y ... un tiro en la nuca. Aaahhh!". Aquí el contestador señala que este llamado fue el 20 de octubre de 2007, un día después de cometido el triple crimen.

Colucci rechazó ayer que se trate de su voz la que se escucha en los mensajes, pero uno de sus abogados, Flavio Gliemmo lo contradijo. "Lo niego", sostuvo Colucci terminantemente acerca de las versiones, pero Gliemmo consideró a radio Rivadavia que "cuando él (por su cliente) realiza esas amenazas, lo hace porque ha visto todo el hecho por televisión y no porque haya sido él el responsable".

El letrado agregó: "Si uno pensara que lo hizo un muchacho porque estuviera celoso porque su ex pareja pudiera tener una relación con un policía y cometiera semejante barbarie es realmente, a mi juicio, un atentado a la inteligencia".

Gliemmo sostuvo que hasta ahora "la única hipótesis que se manejó es un hecho pasional y eso es un error".

Los investigadores ordenaron pruebas bioquímicas, químicas y biológicas de los restos de sangre recolectados, entre ellos en el baúl del auto de Colucci, cuya defensa solicitó tres días de plazo para poner peritos de parte.

Además se ordenó la extracción de sangre a Colucci pero Gliemmo dijo que su defendido sólo se someterá a ese examen una vez que se conozcan los patrones genéticos de todos los rastros hemáticos recolectados en la investigación y no antes, para salvaguardar sus garantías.

Según el letrado, su cliente no tiene "el perfil de un asesino, puede dar el perfil de un chico inmaduro, puede dar el perfil de un muchacho que pueda tener alguna patología, pero no puede pensarse que se trata de un asesino. Es más, se lo vincula con gente que ni siquiera conoce, ¿cómo puede cometer semejante barbarie con quien no conoce?", dijo en referencia al otro hombre que estuvo detenido, Mastrovitto (38), un presunto barrabrava de Estudiantes de La Plata

(DyN/Télam)

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