Miércoles 13 de Diciembre de 2006 Edicion impresa pag. 28 y 29 > Internacionales
Homenaje a Allende y festejos frente a La Moneda
Militantes de organizaciones humanitarias y de izquierda en un acto paralelo al funeral. Música y fuerte reclamo de justicia por las violaciones a los derechos humanos.

SANTIAGO (AFP) - Más de dos millares de miembros de organizaciones humanitarias chilenas y corrientes de izquierda se congregaron ayer frente al palacio de La Moneda, en un homenaje al extinto presidente Salvador Allende a la misma hora en que se realizaban los funerales de Augusto Pinochet.

Los manifestantes se reunieron en un ambiente festivo en la Plaza de la Constitución, ante el monumento al mandatario socialista que se suicidó en el palacio presidencial en medio del cruento golpe que encabezó el general Pinochet el 11 de setiembre de 1973. "Nosotros queremos decir al presidente Allende que aquí está el pueblo chileno, en momentos en que ha muerto el dictador", dijo Viviana Díaz, secretaria general de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

Banderas del Partido Comunista, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y otras organizaciones que propiciaron la insurrección contra la dictadura de Pinochet (1973-1990) ondearon sobre la multitud, bajo un cálido sol de mediodía.

"¡Adiós general... adiós carnaval!", cantó el multitudinario coro, a los acordes del grupo de rock "Sol y Lluvia", que popularizó ese contagioso ritmo durante el plebiscito de octubre de 1988, en el que la mayoría de los votantes dijo "No" a la propuesta de Pinochet para seguir en el poder.

El clima festivo contrastó con un ataúd de cartón, que simbolizaba el féretro de Pinochet, a cuyo alrededor un grupo de manifestantes improvisó una ronda de saltos y consignas. "¡Justicia, verdad, no a la impunidad!", gritó el coro en el centro de la plaza. A un costado de la explanada, cientos de claveles rojos quedaron a los pies del monumento a Salvador Allende, que el 23 de agosto de 1973 designó comandante en jefe del Ejército al general Pinochet, sin sospechar que tres semanas después se alzaría para terminar con la "Vía Chilena al Socialismo".

"¿Cómo es posible que le rindan honores militares a un traidor?", preguntó a la AFP el estudiante de derecho Esteban Calderón . Jorge tiene 17 años, cursa la enseñanza media y tenía motivos para llegar a la plaza porque, según relata, su familia también fue exiliada. "Yo no había nacido cuando Pinochet tomó el poder pero fueron mis antepasados los que cayeron durante la dictadura", reflexiona mientras se pierde entre la multitud alzando una bandera roja de Acción Antifascista. Otra pancarta que porta el obrero de la construcción Fernando Caro reza: "Juicio y castigo a todos los culpables militares y civiles", en alusión a ex ministros y funcionarios del régimen de Pinochet que continúan en la vida política.

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