ROCA (AR).- Una encuesta realizada durante noviembre en siete ciudades de Río Negro arrojó resultados llamativos para el radicalismo provincial.
El sondeo fue realizado por la consultora, Opinión Pública, Servicios y Mercados (OPSM), perteneciente a Enrique Zuleta Puceiro, y se concretó luego de entrevistar a 600 personas.
En primer término y aunque por poco, el sondeo reveló que Miguel Saiz obtendría más votos si fuera acompañado en la fórmula por la presidenta de Altec, Graciela Di Biase, que presentándose junto al titular de la bancada radical en la Legislatura, Bautista Mendioroz.
Junto a Di Biase, barilochense y candidata a vicegobernadora con Julio Arriaga en el 2003, el mandatario provincial obtendría el 33% de los votos. En tanto, si en la boleta apareciera el nombre de Mendioroz un 32,3% se inclinaría por la propuesta radical.
Más allá de la diferencia en la estadística, el hecho relevante es la aparición de Di Biase en las mediciones cuando todo parecía definido en el oficialismo a favor del titular de la bancada legislativa.
En ambos casos la encuesta ubica en segundo lugar entre las preferencias del electorado a la fórmula del Frente para la Victoria integrada por Miguel Pichetto y Julio Arriaga. En el primer escenario la oposición cosecharía el 25,2% de adhesiones y en el segundo el 25,4%.
En los dos primeros análisis la encuesta terminó con un alto porcentaje de indecisos o personas que se negaron a contestar, concentrando estas franjas el 29% de los consultados.
Otro dato que arrojó el sondeo tiene que ver con los atributos que los consultados destacaron entre los principales dirigentes políticos de la provincia.
Entre Pichetto, Saiz, Arriaga y Osvaldo Nemirovsci se pidió elegir quién generaba más credibilidad; capacidad y eficiencia como administrador; simpatía personal; seriedad; conocimiento de la realidad de la provincia, honestidad y sensibilidad ante los problemas de la gente, entre otras opciones.
En todos los casos la respuesta mayoritaria -por encima del 30%- fue "ninguno". Y honestidad fue la cualidad menos reconocida entre los candidatos, porque el 44,9% de los encuestados dijo que nadie de los mencionados tenía ese atributo.