Miércoles 20 de Septiembre de 2006 Edicion impresa pag. 65 > Deportes
"Que juegue Hewitt no cambia nada"
David y su mano a mano con el australiano. "Vamos a jugar la final de la Davis", dijo

David Nalbandian empezó a calentar la previa con los australianos, criticó con dureza a Lleyton Hewitt y advirtió que su presencia "no cambiará tanto" la serie.

"Nadie es amigo de Hewitt y no me preocupa para nada lo que comente. Su presencia va a hacer la serie un poco más dura, pero tampoco cambiará tanto", aseguró Nalbandian.

Así abrió el cordobés la conferencia de prensa ofrecida por el equipo argentino después del entrenamiento que los dirigidos por Alberto Mancini cumplieron en el Parque Roca.

Sin disimular el fastidio por la pregunta, lógica teniendo en cuenta lo sucedido desde que se supo que el rival en semifinales sería Australia, Nalbandian pasó luego a hablar del partido en sí. "La victoria en Australia, el año anterior por cuartos de final, fue significativa no sólo para mí, sino también para todo el equipo. Le ganamos allá y le vamos a ganar acá", afirmó Nalbandian.

Como sucedió con Hewitt durante la conferencia de prensa de su equipo, Nalbandian fue el centro de las preguntas de los periodistas argentinos y de los australianos que llegaron a Buenos Aires para cubrir la serie.

Es decir, ya se planteó una especie de mano a mano entre los dos mejores tenistas de ambos países. Cuando se le preguntó si no tenía un exceso de confianza, Nalbandian respondió que "cualquier equipo que viene acá sabe que jugando bien, Argentina es un equipo muy fuerte".

El cordobés reconoció que ese favoritismo no representa para él una presión, sino un impulso para ganar y llegar a la segunda vez de la Davis, como aquella vez en 1981.

"Más que presionados, sentimos que esta es una oportunidad única de ganar y pasar a la final", expresó Nalbandian.

Más tarde se refirió al público que presenciará la serie ante Australia y el posible recibimiento que le brinde la gente a Hewitt, después de tantos cruces verbales entre ambos.

"Va a ser muy lindo estar adentro con el estadio lleno. La gente será respetuosa, mucho más que la que nos recibe a nosotros cuando nos toca jugar afuera", sostuvo.

Después de la despedida de rigor, Nalbandian se paró y junto a sus compañeros y el capitán del equipo se retiró de la sala de prensa con una sonrisa en la cara y el paso rápido. (DyN y AR).

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