Lunes 10 de Julio de 2006 Edicion impresa pag. 24 > Internacionales
Milicianos chiítas asesinan a 41 sunnitas en Irak
La violencia entre las fracciones religiosas en Irak no cesa, por eso el presidente, Jalal Talabani, pidió a ambas etnias calma, ya que la Nación "estaba al borde del precipicio".

BAGDAD (AP)- Milicianos chiítas enmascarados detuvieron vehículos en el oeste de Bagdad, capturaron a peatones y separaron a sunnitas del resto, asesinando al menos a 41 personas, dijo la policía, al acrecentarse de manera drástica la violencia entre facciones religiosas en Irak. Horas después, dos vehículos cargados de explosivos estallaron cerca de una mezquita del norte de Bagdad, matando a 17 personas y lesionando a 38 en lo que pareció un ataque de represalia, dijo la policía.

Pistoleros chiítas bloquearon calles de sus vecindarios para impedir ataques de represalia, dijeron los residentes, mientras otros enfrentamientos estallaron en diferentes lugares de Bagdad. Los líderes sunnitas mostraron su indignación por las matanzas, y el presidente Jalal Talabani, de la etnia curda, pidió calma, advirtiendo que la Nación estaba "al borde de un precipicio''.

Los disturbios comenzaron a eso de las 10 de la mañana, cuando varios vehículos repletos de hombres armados se dirigían al área de Jihad por la principal carretera que conduce al Aeropuerto Internacional de Bagdad, dijeron policías y testigos. Los pistoleros pararon automóviles, se llevaron los documentos de identidad de los pasajeros y mataron a tiros a los que tenían nombres sunnitas.

Hombres armados enmascarados vestidos de negro recorrían las calles, secuestrando a sunnitas cuyos cadáveres aparecieron luego por el vecindario donde viven pobladores de diferentes religiones, dijo un funcionario del Ministerio del Interior. Habló a condición de mantener su nombre en el anonimato porque no estaba autorizado a dialogar con la prensa.

Las fuerzas estadounidenses e iraquíes acordonaron el área y los residentes dijeron que soldados norteamericanos anunciaron por altoparlantes un toque de queda de dos días. El teniente policial Maitham Abdul-Razzaq dijo que se encontraron 41 cadáveres, que fueron trasladados a hospitales. Algunos clérigos sunnitas dijeron que los muertos fueron 50 en Jihad, un vecindario de casas que pertenecían a funcionarios de seguridad de Saddam Hussein. Algunos residentes contactados dijeron que los hombres armados masacraron a pobladores del área.

Un tendero chiíta dijo que vio a hombres fuertemente armados que sacaron a cuatro personas de un automóvil, les taparon los ojos, y las obligaron a permanecer de pie mientras secuestraban a otras cinco personas de una minivan.

Wissam Mohammad al-Ani, que es sunnita, manifestó que hombres armados lo detuvieron mientras caminaba hacia una parada de autobús y le pidieron su identificación. Lo dejaron ir después que les mostró un documento falso con un nombre chiita, pero secuestraron a otros dos jóvenes que estaban cerca.

La policía y algunos líderes chiítas creían que el ataque en Jihad fue al parecer en represalia por un atentado la noche anterior contra una mezquita chiíta, en que murieron dos personas y nueve resultaron heridas al estallar un vehículo cargado de explosivos. También se registraron enfrentamientos entre hombres armados y policías iraquíes en al menos tres vecindarios de la capital, según residentes y policías.

Tres milicianos chiítas murieron en combates con las fuerzas de seguridad, dijo la policía. El portavoz de una agrupación de clérigos sunnitas, Mohamed Beshar al-Faydhi, responsabilizó por el ataque de Jihad a la milicia Ejército Mahdi, liderada por el clérigo chiíta radial Muqtada al-Sadr. Pero Al-Sadr negó que su milicia fuera responsable y pidió a chiítas y sunnitas que "se estrechen las manos por el bien de la independencia y la estabilidad de Irak''.

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