Lunes 10 de Julio de 2006 Edicion impresa pag. 25 > Internacionales
Israel sigue presionando en Gaza con ataques
El Estado hebreo mantiene su ofensiva en toda la región.

GAZA (AFP) - Dos semanas después del secuestro de un soldado israelí, la crisis en la franja de Gaza está lejos de apaciguarse y ayer, el ejército del Estado hebreo seguía adelante con su ofensiva en la región, desde donde grupos palestinos continuaron lanzando cohetes Al Qassam.

En las últimas horas y después de que tres palestinos de la misma familia, entre ellos una niña de seis años, murieran en un ataque israelí en Gaza, los bombardeos se redujeron. No obstante, un palestino murió y siete resultaron heridos, uno de ellos gravemente, ayer en un ataque aéreo israelí contra un automóvil en el que viajaban activistas de las Brigadas Ezzedin al Qassam, brazo armado de Hamas, en Rafah, al sur de la franja de Gaza. Además, cuatro palestinos de las Brigadas de Mártires Al Aqsa, grupo armado vinculado al Fatah, partido al que pertenece el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, fueron heridos en un ataque aéreo en Gaza.

Hasta el momento, 41 palestinos y un soldado israelí, alcanzado por balas de su propio ejército, murieron desde que Israel lanzó su ofensiva terrestre en Gaza, un territorio del que había retirado sus colonias y toda presencia militar en septiembre del 2005, después de una ocupación de 38 años.

"A primera vista, nuestra operación en Gaza no ha sido un éxito pero tenemos que tener paciencia: la ofensiva del ejército provoca reacciones que nos ayudarán a recuperar a nuestro soldado", admitió ayer el ministro de Defensa, Amir Peretz.

La ofensiva terrestre en Gaza tiene por fin recuperar a este militar secuestrado hace dos semanas por grupos armados palestinos y poner fin al lanzamiento de cohetes Al Qassam desde el norte de la franja hacia el sur de Israel.

Ayer un israelí resultó levemente herido en Sderot, al sur, en la explosión de un cohete Al Qassam lanzado desde la franja de Gaza. En los últimos días, unos 30 cohetes fueron lanzados desde el norte de la franja de Gaza pese a los esfuerzos del ejército israelí por poner fin a estos disparos.

"Estamos decididos a crear un caos entre los palestinos. Saltar de un lugar a otro. Entrar, salir y volver a entrar. Sacaremos el máximo provecho a esta forma de actuar, que consiste en atacar pero sin ocupar", declaró el comandante de la división Gaza en el ejército israelí, Aviv Kochavi.

Israel rechazó la oferta de alto el fuego de ambas partes realizada por el primer ministro palestino Ismail Haniyeh, líder del movimiento islámico Hamas, y los portavoces del gobierno reiteraron ayer que las operaciones militares no se suspenderán.

"No aceptamos la propuesta de Haniyeh porque la suspensión de nuestras operaciones militares significaría que el soldado Gilad Shalit ha sido liberado", aseguró el secretario del gobierno israelí, Israel Maimon.

Los tres grupos armados palestinos que reivindicaron el secuestro del cabo Shalit exigen a cambio de la vida del soldado la liberación de decenas de presos encarcelados en prisiones israelíes, comenzando por mujeres, niños y líderes de facciones políticas. Sus condiciones fueron hasta ahora rechazadas tajantemente por el Estado hebreo.

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