Domingo 25 de Junio de 2006 Edicion impresa pag. 14 > Municipales
Mensajes confusos

 

El gobierno roquense evitaría más de un conflicto público si la eficiencia caracterizara a los sistemas de comunicación que mantiene vigentes para llegar con sus mensajes a la sociedad.

Esta semana quedó ratificado que comprender el Plan Director de Roca no es una tarea sencilla, por la densidad de artículos que conforman la ordenanza, la complejidad de los términos que rigen el marco normativo para el uso del suelo y por las dinámicas mutaciones registradas desde que se decidió crear una comisión mixta que autorice excepciones, ante la rigidez de los límites impuestos durante la gestión de Ricardo Sarandría.

Ocurre que más difícil será interesar al roquense medio sobre un tema tan importante como es la definición de las estrategias de crecimiento si a la hora de explicar los cambios realizados al PDR se deposita la responsabilidad en un funcionario cuya debilidad por los agravios personales se antepone cada vez más asiduamente sobre el objetivo inicial de su discurso. Estamos hablando del intendente, Carlos Soria.

Más interesado en sumar adjetivos descalificadores a su referencia sobre los concejales de la UCR (los llamó burros, inútiles e hipócritas), Soria cometió un grave error el martes cuando desarrolló ante los medios la postura oficialista respecto del nuevo orden para las edificaciones en zonas antes productivas.

"Donde la tierra sirva para emprendimientos productivos no vamos a utilizar un solo metro para hacer un barrio privado. Eso lo hicieron ellos en forma equivocada (por la UCR) y tuvieron una denuncia penal", afirmó con vehemencia el mandatario.

Y eso no es así, porque al norte de la ruta 22 -entre la calle Damas Patricias y el acceso a J.J. Gómez- abundan las plantaciones de peras y manzanas, pero si sus propietarios deciden desmontar las tierras para que se construyan una o más viviendas, desde el martes pasado no hay ninguna restricción para que cumplan su objetivo.

El presidente del bloque del PJ, Diego Larreguy, tuvo que hacer malabares el miércoles para explicar que "seguramente" Soria se estaba refiriendo a la zona aledaña a la calle Viterbori, donde sí se exigirán certificaciones sobre la inutilidad productiva de los inmuebles que se pretendan lotear.

Casi en simultáneo, el director de Prensa, Julián Goinhex, desataba una disputa -impropia para la responsabilidad que demanda su cargo- con un periodista a través de una radio, con un obstinado afán de interpretar a su jefe y hacer interpretar a los oyentes lo que Soria dijo de la UCR, pero -según su postura- no quiso decir.

Este diario pudo saber que los concejales justicialistas recibieron la "sugerencia" de no hablar del PDR antes de la sesión, porque el encargado de las expresiones públicas sobre el tema sería el intendente.

A la luz de las profusas aclaraciones posteriores, la estrategia fue equivocada, porque además se politizó un tema que requería de eminentes argumentos técnicos.

Por otra parte, el gobierno municipal podría haber evitado con sencillez la polémica generada con la Cámara de Productores, que lógicamente entiende que la tierra es tan productiva al norte que al sur de la ruta 22 y por lo tanto la reforma del PDR provocará un grave perjuicio al desarrollo de la actividad frutícola en la ciudad.

Los técnicos de la comuna están convencidos de que es imposible seguir creciendo hacia el norte, por el riesgo que implica acercarse a las defensas aluvionales.

Recomiendan orientar la expansión hacia los márgenes este y oeste. Y así se hizo.

Por qué no decir entonces con claridad que se ha tomado la decisión política de permitir la urbanización en un sector productivo, resguardando la armonía de esas construcciones con las chacras vecinas (cada lote no podrá ser menor a 750 metros cuadrados y obligatoriamente deberá contar con parquización), todo en pos del desarrollo ordenado y sustentable de la ciudad.

El gobierno optó por ofrecer las explicaciones técnicas en la sesión del Concejo Deliberante, que cada vez reúne a menos público, para dejar en manos de Soria el mensaje para los miles de roquenses que pudieran estar interesados en la reforma del PDR.

Pasó lo que tenía que pasar.

El intendente abrió las compuertas a sus impulsos.

Y el viernes los técnicos corrían para emitir un comunicado -que debería haber estado redactado con bastante antelación- que informe "correctamente" a la población.

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