Domingo 25 de Junio de 2006 Edicion impresa pag. 45 > Cultura y Espectaculos
Mucho de latino, poco de folclore

 

Un periodista norteamericano fue a cubrir la presentación que hicieron Los Nocheros en México, realizada tiempo atrás, y cuando terminó el recital escribió que en realidad no era lo que había ido a ver.

Dijo, y con razón, que lo habían enviado a cubrir la presentación de un grupo folclórico argentino y que salió con la sensación de que había ido a cubrir el show de un grupo que hace música latina. A partir de allí se mete en un terreno interesante para el análisis, porque se pregunta cuál es la música latina y quiénes son los reales representantes del género.

Hace un planteo donde expone varios nombres, entre los que ubica a Shakira, a Los Nocheros, a músicos e intérpretes mexicanos y brasileños y a Diego Torres.

Y sí, son todos exponentes de música latina, todos exponentes de géneros diversos encerrados en un mismo continente. A simple vista pareciera que tienen poco o nada en común, pero en realidad tienen muchas cosas similares, muchos modos y estilos que de estar tan instalados terminan no siendo estilos propios.

Si uno se despoja de localismos, verá en principio que en el ámbito local, Diego Torres y Los Nocheros difieren mucho, pero a la vista de los demás, uno con un estilo muy particular y los otros con un romanticismo instalado, terminan siendo latinos con mucho en común.

Si Los Nocheros no tocaron zambas y chacareras, si no se metieron en estilos bien identificados con el folclore, cualquier periodista que fuera a ver una presentación podría concluir que en realidad se trata de un costado más de la música latina.

Es tan difuso el límite de la música, que según de dónde se mire es la evaluación que se hace. En el país hablar de Los Nocheros es hablar de folclore, aunque precisamente ahí está la cuestión, hacían más folclore, ahora hacen más temas del género romántico. Y eso fue lo que llevaron a México, donde buscan cautivar un mercado muy ligado a las telenovelas.

Quien fue a verlos allí y quería escuchar una zamba o una chacarera se quedó con las ganas. Era, tal vez, el temor a que no guste, lo que hizo que el folclore se mostrara poco y nada.

No es que el folclore no tenga características definidas, sino que lo que llevaron no era precisamente folclore. Cuestiones comerciales pesan más que la posibilidad de mostrar la música que llevó a los Nocheros al lugar donde hoy están.

El camino de la música no define fronteras nítidas, pero sí tiene costados bien identificados. Nadie confundiría la música de Colombia con la del Brasil ni con la de Argentina. Lo que es difuso es fundamentalmente lo comercial, lo que se utiliza en telenovelas, lo que pretende conquistar a públicos diferentes con calidad stándard.

Como buen periodista, antes de ir a ver Los Nocheros se aseguró de conocer bien cuáles eran los más destacados folcloristas argentinos para tener una idea clara de lo que iba a escuchar. Y se encontró con un estilo que no es ni latino ni de ningún país en particular, es el estilo comercial y casi universal de la música, situado lejos de cualquier identidad musical.

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