Silvia Santurio es profesora de 1° grado en la Escuela de Educación Especial para sordos e hipoacúsicos “Próspero García”, de la provincia de Tucumán. En esta entrevista, nos cuenta sobre la dificultad de hacer trabajar a los chicos sin las computadoras luego de la llegada de las netbooks del Programa Conectar Igualdad.

Silvia cuenta que primero trabaja con lápiz y papel; y que durante la segunda parte de la mañana comienzan a trabajar con las computadoras. Pero, claramente, el momento que más disfrutan sus alumnos es cuando trabajan con las netbooks.

Las computadoras tienen programas que sirven para afianzar los contenidos que enseña Silvia en el aula: como por ejemplo la familia, la casa, la escuela, el cuerpo, etcétera. Además de otros programas con los colores y con el lenguaje de señas.

Una cuestión muy importante –comenta–, es que hay chicos que tienen problemas para aprender la lectoescritura, y ella observa que la computadora los ayuda a superar esta dificultad. También con las netbooks los chicos pueden rápidamente asociar las señas con la imagen que deben buscar. “Las computadoras facilitaron muchísimo la tarea: los chicos ya aprendieron a manejarlas y saben dónde encontrar lo que buscan”, cuenta Silvia.

Silvia también nos comenta que los nuevos equipos favorecen el contacto y la comunicación con las familias, ya que el software disponible les sirve para aprender el lenguaje de señas. Al ser chicos de primer grado, que no están tan familiarizados con el lenguaje de señas, pueden aprenderlo con sus padres, a la par.

Este testimonio forma parte de una serie de entrevistas a docentes que constituirán un banco de experiencias valiosas para las escuelas, que a nivel nacional, serán beneficiadas por el Programa Conectar Igualdad.