Contáctenos
Tarifas Publicidad
Quienes Somos
Mapa del sitio
Todos los títulos Tapa de papel Ediciones Anteriores
   SECCIONES
   Tapa
   Regionales
   Municipales
   Nacionales
   Políticas
   Economía
   Internacionales
   Deportes
   Cultura y Espectáculos
   Policiales y Judiciales
   Sociedad
   OPINIÓN
   Editorial
   Carta de Lectores
   Columnistas
   Panorama Politico
   SUPLEMENTOS
   Rural
   Informática
   El Económico
   Cultural
   Energía
   INFO
   Escríbanos
   SERVICIOS
   Guía del Ocio
   Cines
   RECEPTORIAS
   CLASIFICADOS
   NECROLOGICAS
   Contactos
   Contanos tu historia
   Tarifas Publicidad
  
 
 
 

 

Domingo 4 de junio de 2006
   Sociedad

"Un evangelio no se le niega a nadie"

por CLAUDIO ANDRADE

candrade@rionegro.com.ar

 

–¿Cómo surgió su libro "Los suicidas del fin del mundo"?

–Me topé con la noticia de un trabajo que haría en la ciudad de Las Heras la ong Poder Ciudadano para enseñar a los más jóvenes a resolver conflictos sin violencia. Se hablaba de un pueblo con altos índices de desempleo y violencia. Viajé y vi que la ciudad no era la postal patagónica for export: pino, lago, nieve. Más bien reunía muchas de las cosas que suceden en el interior y que desde Buenos Aires no se ven, o no se quieren ver: desempleo, falta de futuro, aislamiento. Aquí, la inmensidad patagónica se ponía trágica. Y me interesó contar esa historia, sin voz en off ni edulcorante.

–¿Ha cambiado su percepción acerca del suicidio desde entonces?

–No. Sigo creyendo que es una decisión individual que está lejos de ser la más incomprensible.

–Luego de terminado su libro Las Heras continúa siendo testigo de situaciones trágicas. ¿Qué siente al respecto?

–Lo que sucedió en Las Heras confirmó que allí había una historia para contar, que hay una enorme cantidad de gente a la que nadie escucha, que Buenos Aires queda en otro país y que, por último, las cosas sólo existen si salen publicadas en los diarios.

–¿Sabe cuál es el sentido de una vida cuando ésta transcurre en lugares apartados y de duras condiciones climáticas como el sur del sur argentino?

–Debería ser el mismo de todas las vidas: el que cada uno quiera o pueda encontrarle. Lo deseable sería que la adversidad geográfica no pesara tanto en el resultado final, digamos.

–¿Qué es la soledad?

–Llegar a un pueblo desconocido tarde en la noche, entrar al cuarto de un hotel modesto, cerrar la puerta, apoyar mi mochila en el piso: ese ruido es la soledad.

–¿Me cuenta un sueño profesional?

–No uso.

–¿Y uno de la infancia?

–Tuve una pesadilla indeleble, en la que yo luchaba contra guerreros ninjas dentro de una casa rodante y una estrellita ninja se me clavaba en la frente. Si no es eso a lo que se refiere, yo quería ser escritora, espía internacional, estrella de rock y experta en artes marciales, en ese orden.

–¿Qué es el viento?

–Un fenómeno meteorológico que debería estar prohibido.

–¿A qué le teme como periodista?

–No les temo, pero me irritan los editores sin imaginación, los editores cobardes y los que no saben lo que quieren.

–¿Y como mujer?

–Los miedos no respetan categorías de género. Pero tampoco se publican.

–¿Puede definir la Buenos Aires de hoy en tres palabras?

–No. O sí: una ciudad grande.

–Leí por ahí que los "X-

Men" le ganaron en taquilla a "El Código Da Vinci". ¿Habrá más seguidores de los X-Men y los Jedis que cristianos en los Estados Unidos?

–También podemos pensar que Estados Unidos está repleto de mutantes que van al cine a autocelebrarse.

–¿Por qué debería comprarme una pantalla de plasma?

–Usted no debería comprarse una pantalla de plasma. Y si se la compra, debería regalármela a mí.

–¿Y un aparato para reproductor MP3?

–Para ver si se acopla con su aparato de CD, y se reproduce, o si sólo reproduce MP3.

–¿Y un celular con ring tone?

–Nadie debería tener celular. Pero una vez adquirido el celular, nadie debería tener ring tone.

–Un amigo científico dice que la tecnología cada vez nos permite hacer más cosas en la vida cotidiana pero, al mismo tiempo, es más difícil descifrar cómo hacerlas. ¿Le pasa que no entiende su propio DVD?

–Hay que tener cuidado con estas alergias tecnológicas: lo mismo decían las abuelas cuando abandonaron la cocina a carbón por la cocina a gas. Yo me llevo muy bien con mi DVD. Pero quizás sea porque, cuando no entiendo algo, un amigo científico me lo explica.

–A todo esto, ¿saca fotografías su celular?

–No tuve, no tengo, no tendré jamás celular. ¿Por qué asume que tengo celular? ¿Su Mercedes Benz tiene televisor?

–¿Ha buscado su nombre en Google?

–Claro. Como todo el mundo. Y me ha permitido encontrar a una homónima que vive en Roma, es profesora laureada, experta en fenómenos climáticos, tiene un sentido del humor majestuoso y está casada con un periodista que escribe libros y me los envía con dedicatorias como "Para Leila, del marido de la otra Leila".

–¿Y a un amigo perdido en el tiempo?

–No. Los únicos amigos perdidos son los perdidos en el espacio, y esos no están en Google.

–¿Qué es el ejercicio del periodismo en la Argentina de hoy?

–Una paradoja: cronistas que tienen que publicar sus largas y trabajadas crónicas en revistas extranjeras; y dueños de medios y editores que no creen en las crónicas largas porque suponen que los lectores ya no leen, excepto el horóscopo.

–¿Existe tal cosa como el 'sueño americano'?

–Si existe el Big Mac, ¿cómo no va a existir el 'sueño americano'? Y quizás estén hechos de la misma sustancia.

–¿Un diario en internet es realmente un diario u otra cosa a la que aún no le hemos puesto nombre?

–No. Es exactamente eso: un diario por internet.

–¿Imagina por qué las ligas del mundo del fútbol no tienen equipos mixtos?

–¿De lechuga y tomate? Porque sería un asco.

–¿Vamos hacia un mundo mejor?

–Sin dudas. Pero también venimos de un mundo mejor, así que no sé.

–¿Qué es una revista para mujeres?

–Hay revistas buenas y revistas malas. Aquellas que se definen como "revista para mujeres" suelen ser revistas malas tirando a peores.

–¿Aspira a vivir 100 años ahora que aseguran que con ganas se puede?

–Con ganas se pueden hacer muchas cosas: abdominales, libros, guisos y jardinería. Pero no vivir 100 años.

–¿Debe uno luchar contra las arrugas o es un esfuerzo inútil?

–Es un esfuerzo inútil, pero entretiene.

–Yo le menciono alguna aseveraciones que cruzan mi mente y usted me responde... lo que quiera:

1) Todo va mejor con Coca-Cola.

–El supermercadista chino de mi barrio no me deja com

prar Coca Cola porque dice que es más cara que la Pepsi. Así que es una aseveración que no puedo confirmar.

2) Más blanco que la nieve:

–Se empieza diciendo eso, se sigue con los dientes como perlas y se termina en que acá lo que pasa es que nadie quiere laburar. Nada más resbaloso que el lugar común.

3) La afeitada perfecta.

–Soy un león vendiendo Durax.

4) El que ríe último ríe mejor.

Yo creo que la venganza es el berrinche de los débiles. Que la verdadera venganza es el olvido.

5) (Dicho entre vaqueros) Muéstrame tu pistola y yo te muestro la mía:

–Típica línea de diálogo de película de Porcel u Olmedo, que después de la muerte de ambos cualquier crítico eleva a la categoría de "ingenio único".

6) Todos los perros van al cielo.

– Sí. Y después vuelven.

7) El tiempo todo lo cura.

–Es mentira. Pero sería lindo.

8) Lo único que no tiene remedio es la muerte.

–Y la esclerosis múltiple, y el cáncer, y el sida, y el Alzheimer, y la demencia senil.

–¿Se ha leído el tarot? ¿Con qué resultados?

–Me lo leyó otro, de prepo, una sola vez, con resultados que ya olvidé y que son, por tanto, incomprobables. Fue el chileno Alejandro Jodorowsky, al final de una entrevista que le hice hace dos o tres años. El saltaba de contento con el resultado, pero no sé si la nota le gustó tanto.

–¿En qué libro está trabajando?

–En el próximo. Pero no hablo de mi vida privada.

–Ahora resulta que Judas tiene su propio evangelio ¿Qué me dice al respecto?

–No lo sabía. Pero en todo caso, un evangelio no se le niega a nadie.

–He estado pensando que tal vez los Templarios se conformaban con poco. Me explico, si en la actualidad somos capaces de subastar una vieja tostada con restos de manteca que jamás terminó John Lennon, ¿por qué no suponer que los seguidores de Cristo guardaron no sólo la copa de la última noche de Cristo en la Tierra sino también sus ropas, sus cabellos, los objetos que tocó y vaya a saber uno cuantas cosas más? ¿Le parece que deliro o no estoy tan lejos de cierta verdad?

–Mi madre guarda un rulo de mi hermano, mis primeros dientes y los primeros zapatos de mi primo. Sólo ahora pienso que quizás ella tenga cierta esperanza puesta en Sotheby´s.

–Se mira al espejo y... ¿qué se dice sí misma?

–No digo nada. Jamás hablo sola.

–Supongamos que ésta es una página en blanco, ¿cuál sería su primera línea?

–Me lleva semanas pensar en la primera línea de un artículo. Si hay que ponerle un punto final a esto, sería mejor que no me hiciera esta pregunta.

 

El oficio de contar historias

Leila Guerriero ha escrito un libro imprescindible. "Los suicidas del fin del mundo" (Tusquets) retrata una Patagonia desconocida para los europeos amantes de Bruce Chatwin pero también para los propios patagónicos, que a veces parecen olvidar la inmensidad y desolación que los rodean. Leila es una de las mejores periodistas de la actualidad, cada una de sus entrevistas y artículos tienen la solidez indiscutible de quien aprende antes de escribir y el oficio de los poseen el talento innato para contar una historia como se debe. Sus notas han sido publicadas en diversos medios como "Página/30", "Gatopardo", "Rolling Stone", "El Universal" y "La últimas noticias". En la actualidad trabaja en la Revista dominical de "La Nación".

Junto a otras escritora latinoamericanas participó del libro "Mujeres Argentinas" (Alfaguara).

 

 

Google

Web
Río Negro
Es una publicación de Editorial Rio Negro SA.Todos los derechos reservados
Copyright 2006