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Domingo 7 de mayo de 2006
   Sociedad

"El fútbol es un pretexto para soñar"

Por CLAUDIO ANDRADE

candrade@rionegro.com.ar

–¿Me dice qué es el fútbol?

–Como sensación, la oportunidad de respirar con otros, un pretexto para soñar. Además, un juego, un deporte, un espectáculo, un negocio.

–¿Se puede jugar hermoso, como pide Eric Cantona, y ganar como exige el negocio?

–Se puede y pasa. Pero el negocio necesita de lo hermoso y, paradójicamente, a la vez conspira contra los hermoso.

–¿Puede definir la figura de Diego Maradona?

–Ni un Maradona de las palabras podría definir al Maradona del fútbol. Maradona gambetea hasta a las mejores definiciones.

–¿Ganará Argentina el próximo mundial?

–Parte del encanto esencial del fútbol es no poder saberlo.

–Discúlpeme la duda, pero ¿es cierta la fantástica historia del árbitro goleador que hace unos años usted escribió en su columna de "Clarín"?

–Suelo escribir ficciones, pero esa es una historia cierta que parece más ficticia que cualquier ficción.

–Su trabajo ha recibido elogios de Juan Sasturain y de Jorge Valdano ¿qué sensaciones le producen las palabras de los sabios?

–La certificación de que esos dos sabios son algo mejor que sabios: gente generosa.

–¿Soñó usted también con ser centro delantero?

–No, siempre soñé con ser un buen volante central. Todavía sueño que eso es más que un sueño.

–¿Me dice cuáles son sus ídolos futbolísticos?

–No sé si tengo ídolos, pero sí una colección de futbolistas a los que admiro: Maradona, Redondo, Zidane, Guardiola, Willington, Bochini, Rubén Paz, Perfumo, Pelé, Tostao, Cruyff y unos cuantos de mi barrio de pibe y otros cuantos de los equipos donde juegan mis hijos.

–¿Y cuáles son sus héroes del periodismo?

–No me gusta hablar de héroes. Prefiero sentir y saber que hay muchísimos compañeros que hicieron y hacen digna esta profesión y, más que eso, procuraron y procuran que esta profesión contribuya a construir un mundo más digno.

–¿Es Ronaldinho el mejor jugador del mundo?

–Muchos días, muchas veces y en muchas jugadas es el mejor del mundo.

–¿Sabe de fútbol Joseph S. Blatter?

–Sabe que el fútbol es uno de los espectáculos centrales de una vida que, toda entera, se ha espectacularizado. Entonces, sí: sabe.

–¿Un gol de Maradona es comparable a un Picasso?

–No, no hay comparación. Hay disfrute, conmoción y encantamiento ante ambas obras de arte.

–¿Qué es el miedo escénico?

–Para mí, la hoja en blanco.

–He leído por ahí que chicos de 10 años son contratados por algunos de los más grandes

clubes del mundo ¿Me explica cómo se identifica un talento a tan corta edad?

–Si yo, que soy un hombre cualquiera, veo a un chico que juega muy bien, pienso que es un pibito feliz que hace cosas que me hacen feliz. Si alguien es un identificador de talentos, piensa que eso es un poco de mercadería en expansión y trata de apropiársela porque mañana será, como toda mercadería, materia de compra y venta.

–¿Le serviría leer filosofía a un jugador de fútbol?

–¿A quién no le serviría leer filosofía?

–¿Y un obra teatral de William Shakespeare?

–¿A quien no le serviría leer a Shakespeare?

–¿Y escuchar rock and roll?

–Escuchar rock tiene que ver con momentos extraordinarios de mi vida. Ojalá le haya pasado o le vaya a pasar lo mismo a gente que juega al fútbol o que juega a cualquier cosa.

–¿Cual es el momento de mayor éxtasis para un periodista especializado en deportes?

–No sé si para todos es lo mismo. Yo siento que, dentro o fuera de las notas deportivas, el momento cumbre es hacer nota que cambia para mejor aunque sea un pedacito del mundo.

–Cuénteme un sueño profesional, por favor.

–Conseguir alguna vez que alguna nota de las que hago o sugiero hacer consiga eso: cambiar para mejor aunque sea un pedacito del mundo.

–¿Con qué deportista le gustaría mantener una larga charla con vinos de por medio?

–Acabo de hacer una larga entrevista con Jorge Valdano que dio por resultado un libro flamante que se llama "La pasión según Valdano". Combinamos muchos sueños, mucho esfuerzo, muchas palabras y mucha alegría. Lo hicimos sin vino.

–¿Me podría decir cuáles son los entrenadores nacionales que más saben de fútbol?

–Tengo muchas dificultades para reconocer en qué consiste el saber en el fútbol. Me parece que en el fútbol caben muchos saberes. Me resulta sencillo advertir que César Menotti sabe, que Marcelo Bielsa sabe, que Angel Cappa sabe. Pero debe haber miles de entrenadores que saben mucho de fútbol, aunque yo no termine de precisar cómo es ese saber.

–¿Es un juego el fútbol que se juega bajo la sombra de FIFA?

–No sólo de la FIFA. El fútbol es un juego maravilloso que dentro de cualquier cancha conserva unas cuantas autonomías como juego y en ese sentido es propiedad de mucha gente. Pero como estructura, como movimiento, como negocio y como show es propiedad de muy pocos. La FIFA tiene muchísimo poder pero ahora libra una fuerte batalla contra la corporación de los clubes europeos más poderosos y, además, como el resto de las organizaciones clásicas, está fuertemente condicionado por el poder de los grandes conglomerados económicos.

–¿Por que el fútbol se ha vuelto tan popular en los últimos años?

–El fútbol fue muy popular y cada vez más popular durante todo el siglo veinte. La era de la comunicación, este tiempo en el que la industria de la comunicación es la mayor fábrica de conciencia (o de inconciencia) y de capital tomó aquel arraigo, aquella popularidad, lo volvió espectáculo, mercadería y entretenimiento mayor entre muchos entretenimientos, y lo potenció a niveles inconmensurables. Digo de nuevo: el deporte –y, muy en especial, el fútbol– es el espectáculo principal de una existencia a la que toda entera nos la presenta como un enorme espectáculo.

–Su equipo pierde 1 a 0. Es el minuto 90 y hay un tiro libre a favor¿le reza a algún santo?

–No. Yo creo fervientemente en la condición humana. Y en esos casos apuesto lo más que puedo, entre la esperanza y la razón, a la condición del jugador que patea el tiro libre.

–A propósito ¿tiene algún santo el fútbol nuestro de cada día?

–Ya dijo Manuel Vázquez Montalbán que el fútbol, en esta edad de la historia, "es una especie de religión laica". Lo que no me gusta es que se erija alter

nativamente en santos o demonios a los deportistas. Me encanta el fútbol, pero no me encantan nada las exageraciones.

–¿Qué está leyendo?

–Releo "Boquitas pintadas", de Manuel Puig. Mi hijo menor, Ezequiel, lo está leyendo para el colegio.

–¿Llegará Maradona al cielo?

–Creo que con la pelota en los pies llegó y seguido. Fuera de la cancha, le caben las mismas incógnitas que al resto de los hombres.

–¿Me explica por qué el modesto Villarreal ha llegado tan lejos en la Champions?

–Porque juega bien al fútbol, porque tiene a Juan Román Riquelme, que es un poeta de la pelota aunque tuvo la circunstancia de un verso sin suerte en el penal que erró sobre la hora contra el Arsenal, porque tiene a Juan Pablo Sorín empujando al corazón de sus compañeros y de la gente, y porque alguna vez tuvo suerte. De todos modos, no me parece fácil que se reproduzcan en lo inmmediato muchos Villarreal: la concentración del dinero y del poder es la esencia de lo antidemocrático y en el fútbol se nota claramente eso en este tiempo.

–¿Sabía que los norteamericanos habían propuesto agrandar los arcos, acortar la cancha y poner rock en el transcurso de los partidos?

–Sabía. No es la única sociedad ni el único caso en el que la necesidad de construir un show concebido como una mercadería que hay que vender lo mejor posible avance sobre los sentidos mejores y esenciales de algo –en este caso el fútbol– que es fabuloso.

–¿Qué está escribiendo hoy mismo?

–Pequeños cuentos con el fútbol como tema, notas sobre el Mundial que viene, cartas a unos cuantos amigos.

–¿Qué podemos esperar del fútbol en los próximos años?

–Creo que vale la pena concentrarse en el verbo. No me gustaría sólo "esperar" del fútbol. Me gustaría contribuir a "pedir" que el fútbol no sólo sea la reivindicación de los que ganan y la condena de los que pierdan. Me gustaría que viniera un fútbol en el que hubiera más sitio para la creatividad y menos lugar para palabras que no debieran caber, como "fracaso". La tendencia, de todas maneras, es que el fútbol de "alta competición" se vuelva más un acto productivo que un acto lúdico.

–Y siguiendo con el futuro, ¿cómo se imagina el fútbol dentro de... 50 años?

–Al fútbol le pasan muchas cosas parecidas a las que le pasan al mundo. Y me cuesta imaginarme el mundo. Ojalá que dentro de cincuenta años en cualquier tiempo que sea haya gentes que conserven esas sensaciones de libertad, de imaginación y de pertenencia que el fútbol puede darnos. Ojalá que el fútbol transcurra en un mundo en el que ni los goles ni la gente sean mercadería.

Historias deportivas

Los que saben ya han hablado de él. Gente como el periodista y escritor Juan Sasturian, y Jorge Valdano, no han dudado en elogiar profusamente su talento. Hace un tiempo dijo Sasturain del libro de Ariel Scher "Wing Izquierdo, el enamorado y otros relatos": "Ariel Scher toma al pobre y querido fútbol, lo levanta del piso y con sumo y amoroso cuidado le entresaca con peine fino las miserias y mezquindades".

Lo cierto es que Scher recrea un universo literario a partir de una geografía deportiva. Lo hace de un modo que despierta pasión, interés y una enorme curiosidad por parte de nosotros sus lectores. ¿Sucedió esto y aquello, Ariel? Dan ganas de preguntarle acerca de muchas de las anécdotas e historias que escribe como editor y columnista del diario "Clarín".

Su último libro "La pasión según Valdano" acaba de salir a la calle. En sus páginas se puede leer un extenso y profundo diálogo entre dos hombres que aman el fútbol y lo piensan y lo saborean con elegancia e inteligencia.

 

 

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